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miércoles, 2 de junio de 2010

Epílogo: "El principio del final"



N/A: Hola!!! perdón perdón... se que tardé en subir el epílogo jjaja pero con Pola no podíamos ponernos de acuerdo en como terminarlo. Pero ya, está listo... es super cortito pero bien contundente, Espero que les guste como quedó, Ahora si que sí, Este Fic llega a su final. No se olviden que proximamente tendremos la Secuela... Gracias por todo!! Son las mejores!!! Espero ver muchos comentarios, no se han portado muy bien últimamente ¬¬ !!!

Cariños para todas!! y no olviden nominar el mejor Fic en el concurso!! cualquier duda por ahí anda mi mail :D

RETURNING THE FAVOR

"Devolviendo el favor"

Amarlo, besarlo y sentirlo eran los regalos más grande que Isabella Swan había recibido en su nueva vida como inmortal, atrás habían quedado las sombras, las penurias, las perdidas y los malos recuerdos, ahora ella y Edward eran inmensamente felices, uno en compañía del otro viajando solos por el mundo, sin límites de tiempos, sin restricciones físicas, sin barreras que les impidieran disfrutar de esta inmortalidad, o eso es lo que ellos creían.

Por que cuando alguien muy inteligente dijo que la felicidad no dura eternamente estaba en lo cierto, no es bueno bajar la guardia, ni menos dar la espalda a los enemigos. Y esto era precisamente lo que nuestra pareja de enamorados había estado haciendo los últimos ochenta años.

Encerrados en una burbuja, en otra dimensión, nada más aprovechando de recuperar el tiempo perdido, de reencontrarse, de conocerse de nuevo. De descubrir un sin fin de nuevas emociones, emociones que solo hasta ahora podían gozar. Solo ellos dos, nada más importaba, nada más era tan importante como para necesitar demasiada atención.

Confiados en el poder Alice.

“Ella debía ver cuando los Volturis decidan venir por nosotros”

Error, grave error.

La familia de los Cullen se distanció, cada cual con su pareja, cada cual con su vida, cada cual siempre añorando un reencuentro. Por un tiempo decidieron viajar cada cual por su lado, nunca dejando de quererse, nunca dejando de llamarse, solo un par de años…

El día llegó, el tiempo suficiente como para que nadie en Forks los reconociera había llegado y en un par de meses la familia estaría reunida de nuevo.

Pero jamás se les pasó por la mente que alguien pudiera estar vigilándoles en silencio.

.

Más allá de las fronteras una venganza se estaba tramando, un vampiro despiadado y cruel que no dejaría las cosas así nada más.

Un cambio en los planes de ataque, un cambio en la realeza vampírica de la cual muy pocos tenían conocimiento… Un nuevo Vampiro al mando, un nuevo vampiro era quien ocupaba el enorme trono en el centro del salón más grande de la Fortaleza Volturi.

Porque los Volturis no olvidan, no perdonan y no dan segundas oportunidades y menos a la culpable de una baja tan considerable dentro de la guardia.

Nuevos vampiros ocupaban ahora esas pesadas capas negras, nuevos dones, nuevas historias.

Porque de la misma manera que logró Isabella salir del infierno es que tendrá que volver para pagar por sus atrevimientos, no sin antes perderlo casi todo en el intento por luchar.

“-Está todo listo mi Señor.”

“-¿Estás seguro que volverán a juntarse?”.

“-Seguro, los he vigilado por décadas y al fin van a regresar.”

“-Prepara a los novatos, enséñales a pelear. Aliméntalos de sed, pronto será la hora de hacer una visita a nuestros viejos amigos. “

Como les decía, nuevos miembros en la guardia serán los encargados de cambiar el …

“Y vivieron Felices por siempre.”

¿Qué tan fácil es romper el corazón inanimado de un vampiro en mil pedazos y pretender que aún siga con vida?

Esta historia continuará …


____________________________________________


Espero que les haya gustado, aquí les dejo una canción que según Nosotras es la que mejor describía este Fic, muchos de los capítulos se basaron en trozos de esta canción... No la encontré con un video de Twilight, pero sí con la letra... Escuchenla... es hermosa....

miércoles, 26 de mayo de 2010

Capítulo 15: Nadie se compara contigo

N/E: Awwww!!! Quería que este último capítulo fuera especial, que fuera lindo. Son las dos de la madrugada, y yo acabo de terminarlo, ni crean que lo hice sola, con mi Pola querida estuvimos casi más de 3 horas pegadas al teléfono discutiendo y armando este capítulo. Solo esperamos no decepcionar a nadie, que todo el tiempo que han invertido leyendo esta historia no haya sido en vano. Como ya les he dicho, GRACIAS, mil Gracias por este apoyo incondicional. Mañana, cuando llegue de la Universidad subiré el Epilogo. y Les cuento que La Secuela, "GOING TO HELL" ya tiene fecha de publicación y será el día 30 de Junio, así es, lo haremos coincidir con el estreno de "Eclipse". Solo espero que nos sigan :) Las amamos.

POLA CULLEN y ANGYLITO

P.D: El tema que sale al final del capítulo se llama Te Amaré y es de Mario Guerrero, les recomiendo que lo busquen.

Returning the Favor

"Capítulo final"

Bella Pov

“Te amare por el resto de mis días te amare

Deja que hablen nuestros cuerpos

Te amare en esta vida o en otra te amare

Te amo por lo que eres y por lo que soy

Junto a ti.”

Edward se acercó tan rápido que ni siquiera pude ver en qué momento sus pies se movieron, solo lo vi cuando ya estaba parado a escasos centímetros de mí.

Con sus manos acunó mi rostro y me instó a mirarle directo a los ojos. Esos hermosos ojos dorados que por tantos años anhelé poder volver a mirar. Eran exactamente como en mi mente los recordaba, cálidos, profundos, armoniosos, pero por sobre todo estaban cargados de amor, de brillo y de deseo.

-No sabes cuánto tiempo te he esperado mi pequeña oveja.

-Y tú no te imaginas cuanto he soñado despierta con este momento.

Ya en mi cabeza no existían dudas ni miedos respecto a Edward, la vida que siempre quise estaba a puertas de volverse una realidad, la razón por la que había sacrificado mi alma al fin cosechaba sus frutos. Ahora estaría con él por siempre.

Le sonreí sintiendo por primera vez la alegría alcanzar mis ojos, en este momento no quería pensar en nada que no fuera un “nosotros”.

Acortando aún más la escasa distancia que nos separaba extendí mis brazos para que él viniera hasta mí.

Su cuerpo ya no se sentía duro para mis manos, su piel ya no era fría al contacto con la mía, los detalles de cada rasgo de sus facciones ahora eran muchos más claros, y si antes su aroma me embriaga ahora el efecto que provocaba en mí era mil veces más fuerte que antes, ahora mis sentidos percibían con mayor intensidad su aroma. Me memoria automáticamente estaba grabando todo, guardando cada marca, cada curva y cada pequeño detalle en la más segura caja de seguridad. Recopilando nuevos tesoros para mis memorias.

Las manos de Edward me rodeaban la cintura, su cabeza descansaba en lo alto de la mía y su pecho estaba unido al mío de tal manera que encajábamos perfectamente el uno con el otro.

-Te amo más que a mi propia vida Bella, nunca lo olvides. –Susurró antes de volver a aprisionar mi rostro con sus manos para guiar sus labios a los míos suavemente.

En un instante nos habíamos convertido en un solo ser, Edward estaba besándome, lo hacía sin tapujos, sin restricciones y sin temores.

Me besó cómo nunca lo había hecho, con pasión y adoración. Lo abracé con fuerza, ni él ni yo tendríamos que limitarnos.

Lo dejé tomarme en sus brazos, lo dejé que me aprisionara contra su cuerpo, me tomó de la cintura acercándome –como si aún fuera posible más - salvajemente hacia él. Por siempre mis manos recorrerían su rostro, sus labios, su espalda y su cabello. Me permití olvidar todo lo demás, me dejé llevar por el fuego que me consumía, lo besaba con esmero y amor. Sobre todo amor. “¡Dios! Cómo lo extrañaba”.

La casa se encontraba en el más absoluto de los silencios, por primera vez estábamos completamente solos.

No sé cómo, ni en qué momento Edward me tomó en sus brazos sin dejar de besarme, con tal delicadeza me levantó y sin prisa alguna me cargó escaleras arriba hasta llegar a su habitación.

Sé que es imposible, pero en mi pecho mi corazón volvió a latir.

Solo cuando me dejó tendida sobre la cama dejó de besarme. Pero no por mucho tiempo, esta vez no desperdiciaríamos ni un solo segundo.

Cerró la puerta, con una velocidad que ahora no era invisible para mis ojos llegó frente a su estéreo de música, tomó un CD que estaba encima y lo puso.

La Nana que él había hecho para mí comenzó a sonar, llenando cada rincón de la habitación con su melodía.

Ya por poco había olvidado los motivos que me habían separado de él, ya poco y nada quedaba de las sombras que habían empañado mi vida, mis días y mis noches. Solo luz, solo esperanza, ahora esas emociones me cubrían como una burbuja.

Caminó lentamente en mi dirección, con la sonrisa torcida que tanto me deslumbraba, con la mirada más sensual que jamás le haya visto, con paso firme, seguro se acercó y tomó mi mano.

-Nada ni nadie nos volverá a separar.

-Nada ni nadie. –Le respondí tan segura como que mi nombre es Isabella, tan segura como que el resto de mis días los pasaría a su lado.

Su habitación estaba casi igual a como la recordaba. Se inclinó para besarme nuevamente, no sabía como habíamos llegado a esto, pero me encantaba, era lo que tantas veces fantasee.

Me recostó suavemente y sus labios recorrieron mi clavícula. Yo solo lo abrazaba, no quería soltarlo, no quería dejarlo ir por ningún motivo y con cada rose de mi piel con la suya me hacía estremecer. Cada parte de mí temblaba sin explicación. Cientas de corrientes eléctricas pasaron desde mis manos hasta mi espalda, desde mi espalda hasta mi cuello y desde mi cuello a mis labios cada vez que él los tocaba. Si hubiera podido ruborizarme estaría roja como un tomate, porque el calor que mi cuerpo ahora sentía no lo había experimentado jamás.. Luego me miró fijamente a los ojos, me perdí como tantas veces en los suyos.

-Bella realmente esa capa negra no te asienta para nada, se rió maliciosamente. –Ya ni me acordaba que aún la llevaba puesta. Le sonreí y con una de mis manos tiré el delgado cordón que la mantenía en su lugar. La dejé deslizarse por mi cuerpo. Extrañamente me sentí libre. Como si una parte de mis sufrimientos hubiera caído al suelo, liberándome por completo.

Marcó un camino invisible con la punta de sus dedos, dejando a su paso mi piel descubierta. Ya no había capa, ya no había ropa.

No sé por cuánto tiempo estuvimos a solas, no sabría con exactitud decir cuánto rato solo nos dedicamos a amarnos, a entregarnos en cuerpo y alma el uno al otro. Amándonos con pasión locura y deseo. Solo sé que cuando nos detuvimos ninguno parecía cansado. Bueno para nosotros eso ya no sería un problema, nuestra raza nunca se cansaba. Por fin, había entregado todo de mí al único hombre que había amado y que amaría, lo hice en mi vida humana y lo hago ahora como vampira.

Mis días los veía distintos ya que a mi lado estará únicamente el vampiro de mis sueños y esta vez… será así por toda la eternidad.

“No existe en la tierra algo semejante

Nada se compara a un beso tuyo

Hacerme capaz de sentir mi sangre

Hacerme sentir que soy de carne.

No existen fronteras que me detengan

Ni un centenar de hombres pueden con esta fuerza

Lo que llevo aquí dentro es mi verdad

Nada en este mundo te puede cambiar.

Y voy contigo a donde me quieras llevar

Voy contigo no temo si tu vas.

Te amare por el resto de mis días te amare

Deja que hablen nuestros cuerpos

Te amare en esta vida o en otra te amare

Te amo por lo que eres y por lo que soy

Junto a ti.

Eres tú lo que quiero cada día

Si te sueltas de mi mano creo que moriría

Juro que por siempre cuidare por ti

Me muero si te pierdo, si me alejan de ti

Y voy contigo a donde me quieras llevar

Voy contigo no temo si tu vas

Te amare por el resto de mis días te amare

Deja que hablen nuestros cuerpos

Te amare en esta vida o en otra te amare

Te amo por lo que eres y por lo que soy

Junto a ti.

Junto a ti.”

jueves, 20 de mayo de 2010

Capítulo 14: Vuelve a mí

N/A: Awww!! me da tristeza!!! sii chicas este es el penúltimo capítulo de este fic, ya solo queda el último capítulo y el epílogo!!!! Enserio!!! no saben cuan feliz nos han hecho a POLA y a MÍ por darnos su apoyo!!! Han sido muy lindas enserio!!! Espero que les guste el capítulo. De ante mano pido perdón por no subirlo ayer, pero como saben me tocó trabajar y ya después no me dió el cuerpo para hacer nada más. bueno, besitos!! las amo!!

Returning the Favor

“Al final tan solo sé que siempre te he esperado,

Y que llegas a mi vida y tú me das la luz, el bien,

Ese mundo donde tus palabras hacen su voluntad”.

Edward Pov

Los segundos en que Esme tardó en llegar hasta la puerta fueron eternos, lo habría hecho yo mismo, pero el miedo me tenía paralizado, no tenía dudas ya, había tratado de oír algún atisbo de voz tras la puerta pero solo había silencio, era ella.

“Ella vendrá antes de tomar cualquier decisión” Toda mi familia había repetido esas palabras para consolarme, pero precisamente esa era la frase que ahora me tenía incapacitado de moverme.

La decisión que ella tomara sería la que determinara mi futuro. Ya había pasado el tiempo suficiente sin ella como para saber que no podría soportarlo de nuevo, no soportaría que ella me dejara, no soportaría oír esas palabras saliendo por sus labios. Solo hasta ahora comprendo cuánto dolor le cause, cuanto tiene que haber sufrido ella el estúpido día en que creí que la mejor manera de protegerla sería dejándola de mi vida. Grave error, pero ya pague por él, o eso creo, y es que no concibo un castigo mayor que la agonía de estar lejos de ella. Simplemente no existe mayor castigo para alguien que puede vivir eternamente. Nada peor que estar lejos del ser amado.

Cuando Esme abrió por fin la puerta la vi a ella. A mi Bella, a mi ángel, mi vida y mi razón de existir. Ahí estaba ella parada con el rostro inexpresivo, apagado, sin brillo en sus ojos.

-Te estábamos esperando Bella.

-Lo sé Esme.

-Y yo que creía que la Adivina era Alice –Dijo Emmett intentando subir los ánimos.

Bella le sonrió pero su rostro rápidamente recuperó el atisbo de amargura, esa breve sonrisa no había estado ni cerca de llegarle a los ojos. Solo con verla así en mi mente se abrió paso para que el terror se apoderara de mí.

Yo estaba perdiendo por completo las esperanzas, las posibilidades de que ella haya venido hasta aquí para despedirse definitivamente de mí se me hacían inmensas. Solo de pensarlo, solo de sopesar esa opción me sentí morir. No sería capaz de vivir sin ella otra vez. No sería capaz de dejarla partir. Mi vida se terminaría junto con su partida. Estaba seguro de eso.

Mi pecho se sentía apretado y el poco aire que había tomado se encontraba ahora estancado en medio de mi garganta, no es que necesitara de él, ni que fluyera por mi cuerpo hasta mis pulmones, pero que no siguiera su curso natural me imposibilitaba pensar claramente. Como nunca todo a mi alrededor me distraía con excesiva facilidad, quizás sólo era un autoreflejo de mi inconsciente y es que en mi interior se estaba armando una batalla de aquellas. Entre si querer escuchar su decisión o salir corriendo como un desquiciado a la primera oportunidad que se me presentara.

Una parte de mí lo necesitaba, una parte de mí le suplicaba a mis piernas que se movieran de una buena vez, pero estas no respondieron jamás. Era la misma parte de mi cuerpo y de mi mente que estaba ansiando correr a sus brazos, para sentirla una última vez, para rogarle por un poco de amor, de suplicarle que no me dejara, que se quedara y compartiera esta eternidad conmigo ya que sin ella nada tendría un sentido para mí.

La otra parte por el contrario solo quería huir nada más, correr antes de que ella se decidiera a terminar de confirmar mi más grande pesadilla. Antes de que de sus labios salieran esas palabras que me destrozarían por completo, las palabras que acabarían con todo atisbo de esperanza que aún guardara mi cuerpo y definitivamente también terminaran con mis ahora aún ausentes pocas ganas de vivir.

Esa parte de mí que me mantuvo en la más angustiosa de las agonías todos estos días que ella tardó en venir hasta aquí. La que me carcomía cada milésima de segundo por dentro.

Finalmente elegí quedarme, mentalizarme en que una de ellas, la más sensata ganase la batalla de mi interior.

Ya solo tenía dos opciones.

La primera era quedarme, escuchar manteniendo vagas esperanzas y de aceptar cualquiera que sea lo que ella tenía para decirme hoy.

Aceptar las consecuencias de mis apresuradas decisiones del pasado. Más que mal ¿No la había abandonado yo a ella antes?¿No la había dejado diciendo que ya no la amaba, que ella no era lo suficientemente buena para mí?

Si lo que ella tenía que decirme era que se iría para siempre yo no tendría cara para recriminarle ni reclamar su amor, no me quedaría otra cosa que resignarme a perderla, entregarme al sufrimiento eterno y a agachar la cabeza y toda esperanza en mí. Se lo debía, pero no me quedaría mucho tiempo más en este mundo. El infierno al que estaba ya condenado no sería nada comparado con mi vida sin ella.

La segunda era correr y vivir con la incertidumbre, de vivir con la duda por el resto de mis días, pensando en que quizás ella sí quería quedarse a mi lado, o pensando en sus palabras de despedida, esta era la opción cobarde, la más llamativa, no sabía que me dolería más, si la incertidumbre y las esperanzas falsas o verla partir de mi lado otra vez.

No, definitivamente la segunda opción era asquerosa, era vil y cruel.

“Me quedaré”. Aún cuando un miedo terrible me recorrió de pies a cabeza, una sensación de caer al vacío sin poder hacer nada por impedir la caída ni que me golpee contra el suelo, solo así puedo describir como mi cuerpo y mi mente se sentían.

Me concentré solo cuando mis ojos se encontraron con los suyos, extrañando un poco su color chocolate pero al mismo tiempo orgulloso de que fueran dorados y no rojos carmín. Su cabello estaba igual que siempre, y así se mantendría, por otro lado su piel había perdido ese exquisito color rosa que era tan común en sus mejillas, aunque he de admitir que la palidez le asentaba muy bien, estaba pálida como la tiza, como la leche, como la nieve. Ningún cambio era capaz de robarle su hermosura.

Mis ojos la examinaban ansiosos, con urgencia, quería grabar cada perfil de ella en mis recuerdos, por si algún día no me quedara más que depender de ellos para existir.

No había notado su vestimenta hasta ahora, eran las ropas que fomentaban mis pesadillas de insomnios, no entendía por qué aún vestía con esa larga capa negra, por qué la llevaba encima, esa era la capa que la mantenía aún siendo un miembro más de la guardia de los Volturis.

¿Por qué continuaba vestida de esa manera? ¿Acaso ella iba a volver a Volterra?, no, no podía volver por ningún motivo y menos sola. Ella no debía volver.

Volví a la realidad cuando por fin ella volvió a hablar, pero esta vez se notaba que estaba más tranquila.

-Buenas noches a todos, lamento venir tan tarde- rió para sí mirando a Emmett.

-No te preocupes hermanita, ya sabes que ninguno de nosotros a dejado el insomnio últimamente. -Emmett contestó con una carcajada.

-Bueno como prometí, he venido a hablar contigo Edward. - Escuchar mi nombre salir de su boca era algo de lo que jamás me cansaría. Solo en ella sonaba tan majestuoso.

Bueno será mejor ir a cazar dijo Carlisle y todos salieron de la casa, no sin antes abrazarme y decirme que me querían. Necesitaba más que nunca esas palabras de apoyo, y ellos bien lo sabían, por dentro estaba hecho añicos, y estaba tan nervioso que a penas y sí me podía mantener en pie.

Solo cuando estuvimos solos fue que me armé de valor para mirarla de nuevo y para hablar. Pero antes de que pudiera decir cualquier cosa ella comenzó.

-Bueno Edward. He venido a cumplir con mi promesa, hay muchas cosas que tienes que tener claras de mí.

-Bella, yo te conozco, no necesitas decir nada.

-No Edward, me conocías, pero ya no, han pasado muchas cosas, y yo he cambiado muchísimo en estos años.

-No es así, yo sigo viendo a la misma mujer que me deslumbró, que me deslumbra y que me deslumbrará eternamente. – La miré tiernamente, ella tenía que comprender que le estaba diciendo la más pura y santa verdad, para mí ella era eso, mi amor, mi razón y todo lo que me hace vivir. Pero en cambio ella giró el rostro y miró hacia un punto ciego, con la clara intención de reusar mi mirada.

-No, sabes bien que desde que me transformé en vampiro me he convertido en otra persona, Edward, ahora soy una maldita asesina cruel, despiadada, en mi ya no hay ni un poco de la bondad que tenía cuando me conociste, ni amor ni respeto hacia nada. Tienes que darte cuenta de eso.

-Yo sé que no lo hacías por voluntad propia.

- Es cierto. Solo seguía ordenes y las cumplía sin siquiera preguntar si estaba bien, o si era lo correcto o incluso él por qué. Esto es lo que soy. Esto es lo que tengo para ofrecer.

-No amor, tu eres mucho más que eso. – Me dolía ver la manera en que ella hablaba de sí misma, jamás me perdonaré por haberla dejado en las manos de Cayo sin haber luchado por traerla conmigo de regreso aquel día.

-Durante estos años solo he sido una esclava más, no sé cuantos han muerto bajo estas manos. –Las cerró en puño. -Soy asesina, una maquina de muerte, Edward, soy peligrosa en muchas formas, tanto como para esta especie como para los humanos. Perdí mi alma. –Sus ojos se bañaron de tristeza. Y yo quise con todas mis fuerzas que ella no tuviera razón en sus palabras. Solo por ella yo quería creer que nosotros si teníamos un alma, que quizás algún día las puertas del cielo se abran para seres como nosotros.

-Edward, esto es lo que soy. ¿Acaso no entiendes lo peligrosa que soy para ti y tu familia o aún peor, para todo aquel que me rodee, que incluso pude haber sido peligrosa para mi propio padre si aun estuviera con vida?.

-Mi amor a mi no me importa lo que eres o lo que hayas sido, solo sé que te amo y solo con eso me basta y estoy seguro de que jamás le hubieras hecho daño a tu padre. – Di un paso en su dirección, por ahora eso fue lo único que mi cuerpo inútil ante ella me permitió hacer, poco y nada había alcanzado leer de los pensamientos de Demetri, pero yo sabía que él ya le había explicado la muerte de Charlie.

-Pero Edward, me volví alguien cruel. Dañina.

-Si fueras tan cruel como osas decir, no hubieras sufrido cuando decidiste darle paz al alma de Demetri. Ni habrías convencido a Heidi y a Félix de hacer su propia vida. Con ello demostraste que aun hay bondad y amor en ti, no solo tus ojos lo dicen, sino todo en ti, tu esencia es algo que jamás se irá, y toda tu aura la irradia. Puedo verlo.

Ella me miraba incrédula, como si creer en mis palabras le resultara algo imposible. Como si Bella temiera que yo la odiara, o aún peor, como si creyera imposible mi amor incondicional por ella.

-No lo sé, puede que eso este enterrado en lo más profundo de tu ser, pero aún estás aquí, eres y serás la mujer de la que yo me enamoré. Por favor –Casi le rogué. –Mírate a ti misma, mírate más allá de esa capa que traes puesta.

Bella agachó la vista y se miró a sí misma por primera vez. Una pequeña pero breve sonrisa se forjo en la comisura de sus labios. La volví a mirar a los ojos, esta vez mi cuerpo consiguió moverse aún más. Por lo que tomé su rostro en mis manos. –El rose de su piel me provocó tantas sensaciones en mi interior.

-Tu esencia no ha muerto, es más tu sacrificio por nosotros demuestra que aun estás de parte de los buenos mi Bella. Solo tuviste que hacer lo que te ordenaban, solo eso. –Acaricié su mandíbula, extrañe que su piel fuera tibia, pero no demasiado, ella era cálida para mí en otra manera diferente así como yo ahora lo soy para ella. –Jamás me perdonaré que por mí tuvieras que elegir esa vida. Pero aún puedes ser la niña de la cual estoy enamorado.

Esta vez fue ella quien acunó mis manos entre las suyas.

-¿Edward tu puedes amar a un monstruo?. –Las palabras salieron con dolor. Me reí ante lo ridículo que todo esto sonaba. Como si ella no se hubiera enamorado de uno también.

-Sí, y la amo más que nunca. ¿O acaso no te acuerdas de una humana que se enamoró de un monstruo y solo dijo que no le importaba que no fuera humano, que daba igual lo que fuese?.

Me tranquilicé cuando sentí que su cuerpo y su expresión se relajaban, me maravillé con el brillo que sus ahora dorados ojos recuperaban. Ni un solo rastro de la sombra que los cubrían anteriormente quedaba ya.

-Con que de eso se trataba… Bella quiero que estés conmigo, te amo, te adoro, sin ti no soy nada. Te necesito tanto como no tienes idea, a mí tampoco me importa lo que seas, a mí también me da igual y nada en este mundo si tú no estás a mi lado tiene sentido, por favor entiéndelo.

-Pero Edward…

-Pero nada Bella, no veo obstáculo alguno que nos impida ser feliz, al menos que si tu no me quieres yo lo entenderé y no seguiré molestándote más. Te lo prometo. Esta vez será tu elección, serás tú la que decida nuestro futuro.

Ella se alejó un poco de mí, y eso me asustó en un comienzo, pero luego me sonrió con la alegría en los ojos y se puso firme frente a mí.

-Esta es mi decisión, esto es lo que vine a decirte.

Sus ojos no dejaban de mirarme, y yo nada más esperé por sus palabras. Con miedo, sí, pero con más esperanzas que antes también.

-Edward, llegó la hora de que te diga todo lo que me guardé estos años, todo lo que anhelé decirte. Tienes que saber que eres lo que más amo y amaré en esta vida y en las que sigan si es posible, no puedo estar sin ti por más tiempo, tú nunca has dejado de ser el amor de mi vida y de mi existencia. Siempre te he pertenecido, no hubo momento en que no pensara en ti, fuiste mi sueño y presente todos estos años.

Bella hablaba como si hubiera estado ahogada por soltar esas palabras, como cuando explotas y sueltas todo lo que tienes en mente sin importarte lo que pase a tu alrededor. Yo por mi parte había dejado atrás mi pesimismo, y disfrutaba con cada sílaba, con cada frase y palabra que ella me estaba diciendo. Ansioso por abrazarla y besarla. Pero antes de que pudiera hacerlo la dejaría terminar, se lo debía y aún más yo también deseaba terminar de oírla.

-Solo quería que entendieras lo que fui hasta ahora. Solo necesitaba saber si aún así me querías. Solo eso me bastaba para quitarme esta capa, para quitarme este peso de los hombros.

-Te amo tontita, y eso no tiene remedio.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Capítulo 13: La espera

N/A: Queda poquito... muy poquito... Son dos capítulos los que quedan y el epílogo. Esta historia entra a la recta final... Gracias por su apoyo nenas. Ojalá hoy se porten bien y comenten mucho, últimamente no han comentado mucho... u.u

Returning The Favor

“Vivir así es pedirle al tiempo que me quite esta ansiedad,

o de una vez me rompa el sueño”.

Pov Edward.

Nada de lo que había pasado parecía ser real, nunca imaginé verla a ella ahí, nunca pensé que Aro le permitiría venir hasta aquí, nunca pensé que fuese posible que ella se viera más hermosa que nunca, mi Bella estaba mil veces más linda que la última vez que la vi.

Y sus ojos, sus ojos ya no eran de ese hermoso color chocolate, pero para su desgracia seguían siendo igual de transparentes, siempre diciéndome que ella me amaba, que ella igual me extrañaba y que le dolía engañarnos. Ya no eran de ese exquisito color chocolate pero en cambio jamás pensé que serían dorados, ella a pesar de todo se había esforzado por abstenerse de la sangre humana, aun cuando se encontraba entre puros vampiros que continúan con las antiguas practicas de caza. Mi Bella, ella no se había dejado dominar del todo, porque sigue siendo una mujer fuerte dentro de su fragilidad.

Bella había cambiado de tantas maneras en tan pocos años, años que me parecieron una eternidad solo hasta el momento en que la tuve frente a mis ojos queriendo correr a sus brazos y cobijarla y decirle cuando la necesité, que todo el tiempo solo, todo ese dolor ya había sido olvidado solo con tenerla nuevamente así de cerca, pero por desgracia me quedé con las ganas de hacerlo, no era seguro, vi en los pensamientos de Jane que estaba a la espera de que algo como eso ocurriese, que Bella cometiera un solo error y ella gustosa actuaría para cumplir con las ordenes que Cayo en secreto le había dado antes de salir.

En esos pensamientos más que los deseos de cumplir una orden que por cierto a ella le agradaba, ya que nunca superó el hecho de que Bella fuese inmune a su Don ni al de su hermano, por parte de Jane también había sentimientos de venganza, ella siempre había sido la predilecta, la más respetada, la poderosa y la consentida de la guardia Volturis, nadie excepto Bella la había enfrentado antes, nadie excepto Bella era capaz de mirarla como una niña cualquiera. Y eso, eso realmente era desagradable y molesto para ella.

Cuantas cosas inesperadas habían pasado esta tarde, Demetri era otra historia, nunca vi nada malo en sus pensamientos para Bella, muy por el contrario a pesar de cuando fingía ser su pareja, cuando intentaba darme celos, ni aún así pude ser capaz de ver la verdad, él enserio la quería mucho, y no fue hasta el momento que le dijo a Bella que lo matara para reunirse con su familia que pude ver sus reales pensamientos, él siempre había visto a Bella como a una hija, como parte de su familia, como alguien a quién debía y quería proteger, no solo de Cayo, -Que por cierto me asombra que sea el más involucrado en esta historia, siempre pensé que Aro era quién se obsesionaba con sus adquisiciones, pero no, resultó ser que Cayo era quien más quería a Bella con ellos.- tenía mucho que agradecerle a Demetri, aunque he de admitir que ver la forma en que Bella sufrió al dejarlo ir me confundió mucho, ella también lo quería de una manera especial y eso me puso muy celoso, él había compartico con ella lo que yo no, él había estado a su lado mientras que yo la había dejado.

No quería que todo esto terminase de esta forma, no quería que Bella tuviera la misma vida que yo tenía, no quería que ella tuviera que seguir ordenes de nadie, que tuviera que ser entrenada para matar, y vaya que habían hecho un estupendo trabajo con ella, era en extremo y asombrosamente buena peleando, ágil, fuerte, valiente, calculadora en sus movimientos y hasta podría jurar que más rápida que yo.

Creí que ella correría a mí, soñé despierto con eso muchos años, pero no ocurrió, luego, cuando vi morir a Jane en sus manos, cuando siguió con Alec, cuando cumplió la petición de Demetri, creí que ese sueño sería realidad, pero no, no me explicaba porque si sus ojos me gritaban que me amaban ella no lo demostraba y no se quedaba, porque aún cuando en sus ojos leía que ella me extrañaba con la misma o incluso más intensidad y desesperación que yo siento aún así ella tenía la fuerza para voltearse e irse.

No fui al único que le dolió cuando ella se alejó por entre los árboles del bosque, mi familia entera estaba destrozada, pero aún más Alice cuando la vio irse, dudó sobre todas las esperanzas que había tenido todo este tiempo y luchó por contralarse pero el dolor fue más fuerte que ella y sus pensamientos se sumieron a la tristeza. El futuro se había vuelto confuso para mi hermana y para mí.

Quise correr para alcanzarla, quise decirle que ella si era buena para mí, que a pesar de haber visto cuanto había cambiado ella aún en el reflejo de sus ojos emanaba amor, bondad, emanaba por todos lados la misma Bella de la que me enamoré y que aún amo con todas las fuerzas que un amor inmortal te puede dar. Pero Jasper y Emmett me detuvieron. Luché contra mis propios hermanos por ir tras de ella pero yo estaba débil, ella se llevaba consigo mi fuerza.

-“Deja que se vaya Edward, tienes que dejar que piense con la cabeza fría, se lo debes”.

-“¿¡Dejar que se vaya!?”.

Entonces la voz de mi padre fue lo único que me calmó.

-“Hijo, debes concederle el tiempo a solas que te pidió, ella dijo que hablaría contigo antes de tomar cualquier decisión y confió en que cumplirá con su palabra, solo dale el momento que necesita”.

Fue cuando me rendí y dejé que me trajeran de vuelta a casa.

Los días, las noches se convirtieron en incertidumbre, en angustia, en miedos y en una maldita eternidad a la espera de que ella volviese.

No podía mantenerme quieto, no quería. Mi nuevo pasatiempo era dar vueltas por la casa como alma en pena, ni ganas de cazar tenía, solo mis ánimos se concentraban en estar aquí cuando ella decidiera volver. ¿Por qué lo haría, verdad?.

-Edward, por favor me estás matando, ya quédate quieto.

-Sabes que no puedo Alice.

-Losé, y te entiendo, pero tienes que tranquilizarte, pareces un León enjaulado, Bella te prometió venir antes de decidir cualquier cosa, y yo creo en ella. Tú deberías hacer lo mismo hermano. Debes de darle un tiempo.

-¡¿Más tiempo Alice?!¿ No han bastado todos estos años alejados?.Que más tiene que pensar si yo la amo con todo lo que soy.

-Ella no se irá, lo sé. –Alice había recuperado la esperanza y se reflejaba en el brillo que de sus ojos saltaban.

- Y aunque se fuese, yo la seguiría, no me importa donde, yo iré con ella. -Esa decisión ya está tomada.

-Y ahí estás de nuevo.- dijo Jaspe.- ¿Es que a caso no has aprendido nada en todo este tiempo?.- Lo miré incrédulo.

-O hay que recordarte que todo esto es debido a tus decisiones tan apresuradas, ¿Que no lo entiendes aún? .

-¿Que quieres decir Jasper?.

-Que tu solo piensas en lo que a ti te parece correcto. ¿No te has detenido a pensar en lo que Bella quiere?.

-Pero yo la amo, deseo estar con ella por siempre, ¿Que acaso nadie lo entiende?

-¿Y tú no entiendes que a lo mejor ella no quiere eso? Que a lo mejor ella desea otra cosa, ¿Cómo no lo ves?.

Sabía que Jasper en parte tenía razón, que yo siempre había actuado con mi maldito egoísmo por delante.

Estábamos discutiendo cuando llamaron a la puerta.

“¿Sería ella?”.

“Sí, tenía que ser ella, ya que no lograba escuchar nada detrás de la puerta por más que lo intentaba, mi ángel había regresado”.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Capítulo 12: Sombra de lo que soy

N/A: Hola!! Bueno lo prometí y aquí estoy cumpliendo, este es el capítulo de hoy. Esta ves no les pido comentarios, solo que le pidan a Dios o en quien crean por la gente de mi país que hoy no tiene un techo para refugiarse de esta lluvia y este frío ya que lo perdieron todo el día del terremoto. Porque creo en que la fe hace milagros, creo en que la gente tiene corazón y esta es mi manera de ayudar.

Returning The Favor

“Y te busco entre las sombras de la gente, y puedo hacerte Dios aquí en mi mente”

Pov Bella

Había perdido a mi amigo y ahora por mi cobardía dejaría al hombre que amo, no era para siempre, pero necesitaba meditar conmigo misma, le estaba volviendo a hacer daño con mis palabras, lo sabía. Pero era necesario para que Edward y su familia pudieran verme tal cual soy.

-Yo ya no soy la misma Bella, esa que tu amaste, sigo siendo un miembro de la guardia, debes tener claro que hasta para ti y todos ustedes –Miré a los demás- Yo aún soy peligrosa.

- Soy una asesina, no lo olviden. –Cada palabra era cierta, yo había cambiado mucho en estos años, tanto que ni yo me recordaba como era antes de convertirme en esto.

Siempre codicié la inmortalidad, y ahora no se sentía como yo la había imaginado.

-Eso no es así. –Dijo Emmett quien se mostraba serio por primera vez. –Todos te amamos y te - extrañamos como no tienes idea todos estos años, no puedes dejarnos otra vez hermanita, mira en lo que convertiste a mí hermano. –Me sentí triste al ver los pucheros que hacía, era Emmett y él nunca dejaba su pizca de humor aún cuando por dentro era obvio que sufría.

-Emmett, gracias pero debo pensar muy bien lo que haré de ahora en adelante, por primera vez quiero pensar antes de actuar. Espero me entiendan.

-Bella por favor tenemos que hablar antes que te vayas, por favor te lo suplico. –Edward no se daba por vencido aún y cuando yo le dejaba claro que no era buena para él. La sensación de deja vú fue inevitable, sus palabras se parecían tanto a la mis suplicas del día en que me dejó, recordé el dolor y no quise que él pasara por lo mismo, se lo concedería.

-Está bien Edward, pero no aquí, no en este momento. Prometo que antes de tomar cualquier decisión hablaré contigo, pero tengo que estar sola ahora, por favor compréndeme.

-¿Es por Demetri cierto?.- ¿Acaso él no había entendido nada?, no vio que lo mío con Demetri solo era y seguirá siendo una linda amistad, un amor de hermanos, o incluso de padre e hija, ¿por qué su tono de voz sonaba a como si se sintiera celoso?, traté de mantenerme en calma y no gritarle que estaba siendo un estúpido.

No solo por él sino por todo. No te olvides que ellos también vendrán por mí algún día, y no quiero estar cerca de ustedes cuando eso pase. – Si me mantenía frente a él ya no podría dejarlo, “es mejor así” , me di media vuelta y salí disparada.

“Nos vemos mi amor”.

No me detuve a mirar para atrás, ni tampoco lo sentí correr detrás de mí. He de admitir que eso me desilusionó un poco, pero no tenía porqué, más que mal yo le estaba pidiendo este tiempo a solas.

Ahora en mi habitación del hotel, sentí la ausencia de Demetri, no hace mucho había estado aquí ayudándome, aconsejándome. Ahora estaba sola, tal y como yo lo quería, pero no se sentía como yo lo esperaba, todo me daba vueltas. Las imágenes de Edward, de nuestra familia, del mismo Demetri, del resto de la guardia e incluso Cayo - mirándome con su cara terrorífica propia de él cuando algo iba mal - estaba en mis imágenes, ni en mis pesadillas podía librarme de él, aunque no podía dormir, nunca logré librarme de ellas por completo. Ya no soñaba, hacía años que me había unido al insomnio inmortal. Y aún así soñaba despierta.

Me senté en el borde de mi cama apoyando los codos sobre las rodillas y con mis manos tapando mi rostro, tenía tanto en que pensar, sopesar todas mis opciones, darme mi tiempo de luto, no se me hacía justo comenzar a ser feliz aún, no si mi amigo había muerto el día de hoy.

Sé que él me estaría regañando ahora, diciéndome que no habías llegado tan lejos como para que yo me alejara por mi cuenta de Edward.

Pero aún mi mente estaba llena de preguntas…

¿Qué debo hacer? No sé hasta qué punto será bueno volver con los Cullen, no mientras alguien pueda venir por mí. Aunque por dentro me encontraba reprimiendo con todas mis fuerzas el anhelo de estar en sus brazos ahora, sintiendo sus labios, volviendo a ser unidos como algún tiempo lo fuimos, como esos humanos recuerdos me dejan en claro que lo nuestro fue de verdad. Necesitaba a mi amor, tal vez, Cayo los mande a matar aún cuando yo no esté con ellos, por lo que quizás debería volver a proteger a mi ángel.

Pero tenía miedo, mucho pánico a que él terminase de darse cuenta que yo no era buena para él, que no era segura para ninguna persona humana o de nuestra especie, que nadie debía estar cerca de mí, que yo era un monstruo horrible que había olvidado la el significado de la piedad, de la bondad y la compasión.

Nunca fue muy demostrativa en mis sentimientos, solo Edward en un momento de mi vida había sacado un poco de ternura en mí.

Me preguntaba si él sería capaz de amar a una asesina como yo, no concebía aún la manera de cómo mirarlo a la cara después de la manera en que me había comportado, cuando le dije que quería estar sola, hiriéndole a pesar de mis ganas de quedarme con él pero aún no era el momento para hacerlo. Porque si de algo estaba segura era de que en un futuro quería compartir mi eternidad con él, aunque para eso faltaran incluso años o siglos, pero yo cumpliría con la promesa que le había hecho a Demetri, yo sería feliz, y él era mi felicidad.

Di un suspiro al recordar a mi amigo.

“Ojalá estuvieras aquí, ojalá que si hayas tenido alma para que ahora estés con tu familia mi buen amigo”.

Demetri siempre sabía que decirme, él siempre tenía un sabio consejo, ahora ni siquiera sabía cómo enfrentarme a mi propia vida siendo que por primera vez después de mi transformación era “libre” de tomar mis decisiones.

Entonces abrí los ojos entendiendo que yo era libre, que podía ser feliz si lo quería. Además debía proteger lo único que me quedaba en este mundo, pronto Cayo notaría que ninguno de mis acompañantes en este viaje llegaría jamás y las represarías que nos esperaban a los que aún seguíamos con vida serían seberas y ejemplares. De eso estoy segura, lo visto de primera fuente siento de veces.

Aunque no era tanto por los Volturis que sentía esta urgencia por volver con ellos.

Necesitaba volver a oír su voz de terciopelo, loca por sentir su aliento -que ya no era gélido, pero tenía el mismo aroma- que guardaba en mis recuerdos. En mis vagos recuerdos de humana.

Quiero estar con Edward por siempre. Amarlo, besarlo, decirle que durante todo este tiempo no he dejado de pensar en él. Que mi existencia no está completa si no está conmigo, que yo vivo por él. Que tantos años lejos de él solo me han confirmado que siempre le he pertenecido.

Que desde que nací mi destino era estar con él y con nadie más ya que ni siquiera cuando fui humana sentí esto por alguien, esta necesidad por tenerlo, verlo, oírle, oír su hermosa voz de terciopelo. Una necesidad que se transforma en agonía que solo se irá cuando al fin pueda correr a sus brazos.

Me pasé varios días pensando, varios días poniendo las opciones en la balanza, en si dejarlo sería mejor que arriesgarlos a una venganza que sin dudas llegaría desde Volterra.

Pensando en si él sería capaz de soportar en lo que me convertí.

Pensando que tal vez debía darle la oportunidad de encontrar a una nueva compañera digna de él y de su bondad.

Pensando en sí podría vivir sin él.

Lo único que jamás dudaría eran los sentimientos míos hacia él.

Si de algo estaba al cien por ciento segura era de esto.

“Lo amé, lo amo y siempre lo amaré”.

Capítulo 11: Despedida

N/A: Hola!! bueno, aquí les dejo el capítulo que correspondía a la semana pasada, más tardo subo el que corresponde a hoy, solo me falta editarlo ya lo tengo escrito. Besitos, espero lo disfruten y no me odien tanto, ya verán por qué. Quiero ver muchos comentarios!! Besos

Returning the Favor

Bella Pov

La mirada que mi amigo me estaba dando era extraña, enserio, decía tanto pero al mismo tiempo nada. Solo me limitaba a oír la conversación que mi amigo sostenía con Carlisle. El resto de los que estábamos presentes solo guardamos silencio. De a poco se veía como él recuperaba su fuerza.

“-Sí, ahora lo veo, tú eras aquel humano. Pero… ¿Cómo llegaste a esto?. Carlisle miró nuestras negras capas”.

-“Por el vacio y la desesperación, luego de matar a esos infelices que acabaron con mi familia ya no tenía propósitos para esta vida eterna.- Él me miraba ahora.-Hasta que llegó Bella.”

Me estaba causando mucho desconsuelo todo esto, y en parte me alegro de haber podido darle una razón para que su vida fuera más amena.

-Edward. –Demetri volvía a dirigirse a él pero esta vez no aparto la mirada de mí. –L a he protegido desde el primer día en que supe que ella era parte de esta familia, la he protegido de todos pero en especial de Cayo. Él la ha deseado en más de una forma. –Hiso una pausa.

Se giró a mirarlo directo a los ojos. –Lamento haberte dado la impresión equivocada Edward, pero tenía que hacerlo, era necesario que Bella y yo engañáramos a Jane y a Alec, tu debiste leerlo en sus mentes, ellos no se iban a detener con tal de cumplir las órdenes.

-Eso lo sé Demetri. Gracias por cuidar de mi ángel. Gracias por traerla de vuelta.

-He de admitir que no pensar en nuestro plan me resultó en extremo difícil.

Edward le dedicó una mueca.

Escuché atentamente la conversación que ellos sostenían, Demetri se había curado ya casi por completo y era cuestión de segundos que se recompusiera y quedara a la altura de cualquiera de los presentes.

Demetri me miró, en sus ojos vi pasar los últimos años en su compañía, mi compañero, mi amigo de grandes orbes tan rojas como el pecho de un ruiseñor reflejaban agonía. Tomó mi mano.

-Pequeña mía ya es hora. –Yo sabía a qué se refería y un dolor se posó en mi vientre. Un nudo que solo era el atisbo de mi miedo ante su petición.

-Demetri… yo… no … puedo hacerlo, no me siento capaz.

¿Acaso alguien estaba preparado para acceder a tal petición?

-Bella por favor termina con mi agonía, dame la alegría de ir al cielo a encontrar a mi familia.

-No puedo Demetri, no quiero hacerlo amigo mío, ¿Es que no lo ves? .

-Veo y he visto lo suficiente en esta eternidad.

-Te quiero demasiado, no quiero perderte.-Mis palabras sonaron a suplica y todo mi cuerpo se sentía de esa manera.

-Lo sé mi niña, pero intenta entenderme cielo.

-Entender qué Demetri, ¡Entender qué!

-Isabella, si no lo haces tú otros vendrán por mí y será peor. Sabes que Aro, Cayo y Marco no descansarán, me buscarán y no se detendrán hasta haber acabado conmigo. Tú mejor que nadie conoces las reglas Isabella.

No, jamás dejaré que siquiera se te acerquen, seré yo misma quien esté a tu lado para luchar, lucharemos juntos. Lo tomé de la mano primero y luego con la palma de las mías las envolví, en silencio.

Bella, por favor entiende, qué harías tu si Edward muere?¿Podrías seguir viviendo?

Ese fue un golpe bajo, él sabía que sin Edward mi vida no tenía sentido. Y por primera vez lo entendí, fue doloroso darme cuenta de que debía ponerme en su lugar, yo ya había perdido una vez a Edward, y sabía muy bien como era vivir sin él, por un instante imaginé como se sentía él sin su familia, y lo comprendí. Extrañé poder llorar, porque era desesperante no poder sacar esta angustia.

Está bien, lo haré. Con tristeza en los ojos y en cada facción de mi rostro entre sollozos lo abracé.

Lo miré directo a los ojos, lo estreche como nunca había estado tan cerca de él en todos estos años. Lo extrañaría tanto, me haría tanta falta su compañía, los lazos que habíamos creado y forjado eran realmente fuertes. Me acerqué un poco a él y en un susurro me despedí.

-Nos vemos en el cielo mi buen amigo, gracias por todo.

Él me sonrió.

-Gracias a ti mi pequeña.

-Relájate, será suave y rápido. Me incliné y lo volví a besar. Lo mire por última vez a esos ojos rojos carmesí. Él cerro sus ojos y con una sonrisa dijo.

-Cuídate mi niña, y se feliz como yo lo soy ahora.

“Hasta pronto” volteé mi rostro y cerré mis ojos para no ver.

Tomé entre mis manos su cabeza y muy rápidamente giré su cuello con facilidad hasta desprenderlo del todo de sus hombros.

Un fuerte sonido gutural salió por su boca y un último aliento alcanzó a tocar mi piel. Estaba acostumbrada a esos ruidos, había matado a tantos de la misma manera, pero ninguna de las veces anteriores me había causado tanto daño esta situación. Y nunca me había estremecido tanto como lo había hecho ahora.

No sé cuánto tiempo permanecí a aferrada a su cuerpo sin vida. No me resignaba a que él ya no estaría más, no me consolaba ni el hecho de que pronto estaría con Edward, no quería nada, solo llorar, y se sentía horriblemente peor al no poder hacerlo, no había podido llorar por mi padre, y ahora tampoco había podido hacerlo por mi amigo y compañero. Me quedé sollozando a su lado, tenía pena, dolor. Hace tanto que no sentía estas emociones.

Jasper, Emmett y Carlisle se acercaron a mí y uno de ellos no estaba segura de cual era, tomó con cuidado mi brazo con la finalidad de ayudarme a ponerme de pie. Me resistí pero sabía que tenían que terminar lo que yo había hecho.

-Bella, necesitamos terminar con esto, o tu esfuerzo y este dolor será en vano, déjanos ayudarte. –La voz de Carlisle siempre me había tranquilizado antes y de ser otra la situación quizás lo habría asumido de mejor manera, pero ahora no existía consuelo para mi perdida. Lo miré y supe que él tenía razón. Me obligué a dejarlo.

-Adelante Carlisle. –Me tomó de la mano esta vez y me puso de pie.

Entre los tres comenzaron a descuartizarlo, yo no miré pero reconocía el sonido del desgarro de la piel de los vampiros. Con cuidado tomaron cada una de las partes del cuerpo de mi amigo y lo lanzaron a una de las fogatas que ya estaban encendidas en el lugar..

-“Demetri, ve con tu familia. Búscalas y se feliz junto a ellas. Sé que estarán juntos por siempre”.

En ese momento Félix y Heidi se acercaron a mí. Me había olvidado por completo de ellos, vi en sus rostros que también extrañarían a Demetri.

-Bella que haremos ahora, no podemos volver a Volterra. –Heidi tenía miedo, lo veía en sus ojos.

Félix continuó.

-Si lo hacemos nos mataran, la ira de cayo por perderte no tendrá limites y sin mencionar que ha perdido a tres de sus tesoros este día, ¿Qué se supone que le vamos a decir?.

-Son libres ahora, pueden vivir de la forma que quieran, ya que se que tampoco les complacía estar en la guardia. Ahora pueden llevar una vida distinta. Esta es su oportunidad amigos.

-Si Bella, pero no sabemos vivir de otra forma, ¿Qué haremos ahora?.

-Sean felices como pareja, ya que eso no se les estaba permitido antes. –Ellos se miraron, yo me había dado cuenta hace mucho tiempo de la atracción que se tenía, y cuanto luchaban por reprimirse por cumplir las reglas.

-Pueden quedarse con nosotros si así lo desean. –Dijo Carlisle.

-Gracias. - Habló Félix –Pero aun no estamos listos para la vida que ustedes llevan, creo que lo mejor será irnos u buscar un refugio por mientras, ya con el tiempo veremos qué hacer.

-Bella, ¿Tú qué harás?. –Preguntó Félix. –¿Te quedarás o irás con nosotros?.

-No lo sé Félix, tengo que pensarlo, aun no estoy segura que haré con mi larga existencia.

-Bella, quédate conmigo, yo te amo y te necesito. –Dijo Edward

-No lo sé Edward, no creo que sea lo correcto.

-¿Porqué?. –Pregunto Alice, tú eres parte de esta familia, tú eres un Cullen.

Gracias Alice, pero creo que tengo que pensar, y tomarme un tiempo a solas será lo más adecuado.

-No, no por favor, Bella mi amor, no me dejes otra vez, creo que no lo soportaría.

No te estoy dejando Edward.

Recuerda que nunca hemos estado juntos, por lo menos en esta vida. Vi en sus ojos el profundo dolor que mis palabras le causaron.

jueves, 22 de abril de 2010

Capítulo 10: Esto no está pasando

N/E: Ok estaba haciendo el capítulo Once, jajaja hasta que me dí cuenta que aquí iba publicando el capítulo 9, yo toda asustada por que no tenía el capítulo listo y resultó ser que lo había hecho la semana pasada... Ok tienen permiso para regañarme jajjaa Perdón la demora, ahora mismo me pongo a escribir el capítulo de Por culpa de mi alma, es que ayer no pude hacerlo, hoy tuve examen en la U, así es que ayer me dediqué a estudiar. En cuanto lo termine lo subo, lo prometo. Por cierto, hoy fui con la Pola al Cine a ver Remember Me, y que quieren que les diga, 100% recomendable, la amé y lloramos como tontas. Las amo. y perdón los inconvenientes de esta semana, mi internet no funciona, y mi resfriado no ayuda. Por suerte hoy me quedaré en casa de Pola y me traje mi laptop. Haré lo posible por ponerme al día aunque esté hasta la hora del perico escribiendo :) Las Adorooo, lo saben :)

Returning the Favor

Bella Pov

Jane miró a Edward, y dio unos cuantos pasos en dirección a él. Me estremecí ante el recuerdo de lo que ella podía hacerle.

Ella estaba lista para comenzar con su tortura, mientras que yo rogaba por que fuera Alec quien hiciera ese horrible trabajo, no podía moverme, estaba paralizada, ya era tarde.

Pero algo que incluso Jane no esperaba ocurrió.

Todo pasó muy rápido, Jane estaba en su habitual posición, calmada, serena, feliz por la excusa que ella tenía para acabar con mi felicidad.

Demetri se lanzó sobre ella sin previo aviso y la inmovilizó. Jane solo tenía su poder mental como defensa, no era buena luchando sin él. Con agilidad Demetri tomó la cabeza de la pequeña gemela dispuesto a quitársela, pero Alec se arremetió contra él.

-¡NO!. ¡No lo permitiré!. –Lancé mi escudo antes de que el poder de Alec tocara a Demetri. Corrí hacia el gemelo de Jane lanzando un rugido sobrenatural y por instinto rápidamente lo decapité. En un dos por tres Alec estaba muerto a mis pies. No estaba tomando conciencia de las consecuencias de este acto aún, ya no había vuelta atrás y una nueva batalla estaba en marcha sin poder detenerse a menos que unos cuantos murieran.

Jane ya se había puesto de pié y mientras yo me distraje atacando a Alec mi Escudo se había debilitado y eso le dio una oportunidad a Jane, ella atacaba a Demetri sin piedad, vi como mi único amigo gritaba y se retorcía del dolor.

Jane me miró, ella sabía que no podía dañar a nadie, mi escudo ahora volvía a estar sobre todos. Sentí cuando Demetri tuvo un respiro, él había alcanzado a recibir bastante del Don de Jane.

Después de todos estos años la seguía odiando cómo se que ella me odiaba a mí, pero ahora podía cobrar mi parte. Ahora por fin Jane sería mía.

Ella nunca pudo soportar que le hubiera quitado su lugar privilegiado al lado de Aro, ni de Cayo y yo la odiaba por haber torturado a Edward frente a mis ojos cuando yo aún era humana y no podía defenderlo. Ella estaba en desventaja conmigo, yo no solo podía hacerle frente si no que también era la única que podía matarla sin recibir un solo rasguño. Ella también pagaría por dañar a Demetri.

Salté encima de ella y la maté así nada más, no disfruté, no quería que Edward y los demás siguieran viendo en qué me había convertido. “Un monstruo” . Nadie se movía. Y el silencio era teatral. Yo sabía por qué.

Yo había acabado con los miembros más peligrosos de la guardia en pocos minutos.

Miré lo que quedaba de mis victimas. Frente a mí una capa negra yacía con un cuerpo ahora inerte. Unos cuantos metros más atrás otro cadáver, ambos sin cabezas. Miré un instante, aún jadeando por los nervios.

Alice fue la primera en reaccionar, Jasper y Emmett la siguieron, rápidamente desmembraron los cuerpos de mis dos pequeñas victimas mientras que Carlisle y Edward se movían rápidamente juntando astillas en un montón de hojas secas para dar vida a una nueva fogata. Rosalie y Esme se les unieron.

Me sorprendí que hasta ese momento no había dado importancia a la presencia de Rosalie, ella me sonrió y continuó reuniendo las piezas de Jane y Alec.

Cuando estuve de nuevo en mí corrí al lado de Demetri. Yo sabía que no era nada grave, que en pocos segundos se repondría. Él estaría bien. – Pero sin embargo me aterré de que pudiera estar sintiendo dolor aún.

Pero Demetri tenía otros planes para el mismo. Lo advertí en cuanto me miró.

-Mi pequeña ahora eres libre. –Me sonrió y vi la alegría en su rostro por primera vez. Le sonreí.

Pero algo me decía que esa alegría no nos duraría por mucho tiempo. Me estremecí.

-Puedes quedarte aquí y formar una vida distinta a la que has llevado hasta ahora.

-Sí Demetri y tú también puedes unirte a ella.

-No mi amiga. – Lo miré detenidamente.

-Dame paz, se generosa con este vampiro que ha tenido que luchar por siglos y matar a tanta gente inocente.

Pude ver a qué se refería.

-¡No!. –Jadeé.

-No Demetri, ¿Cómo me pides eso?. No puedo, no quiero matarte amigo. Te necesito, lo sabes.

-No Isabella, ya no me necesitas, estás donde siempre has querido estar preciosa.

-Sí… Pero…

-Mi pequeña por favor te lo pido, ahora lo único que quiero es que me envíes a donde yo quiero estar.- Sus ojos me suplicaban compasión y entendimiento, y yo… no era quién para negarle eso.

-Quiero estar junto a mi familia, por favor. – Me dolía su petición, era egoísta. Quería negarme a ella. ¿Pero quién era yo para negarle a él su felicidad?. –Dame ese regalo. –Suplicó.

Carlisle estaba parado justo atrás de mí, con su mano apoyada en mi hombro. Lo miré.

-Carlisle, por favor dime que se va a poner bien. – Quería tanto poder llorar, y mi voz lo dejaba claro.

-Sí Bella, estas heridas curarán pronto, pero no creo que ellas sean lo que le preocupan.

Demetri, Mi Demetri realmente quería morir en este momento.

-Edward. – Llamó Demetri.

Edward se acercó a nosotros y puso su mano en mi hombro libre.

-La he cuidado todo este tiempo, sé que en el fondo aún está esa Bella que conocí hace tantos años. Ella tiene bondad a pesar de todo por lo que tuvo que pasar.

Luego miró a Carlisle y le sonrió.

-Mi deuda está saldada. He devuelto tu favor.

-¿Qué deuda? .- Edward intercalaba su mirada entre Carlisle y Demetri sin comprender.

-Mi deuda con tu padre. –Respondió mi amigo y luego miró a Carlisle que estaba igual de perplejo que Edward.

-Hace más de un siglo tú me salvaste de morir. Pero cuando llegaste ya habían matado a mis dos pequeñas hijas y a mi esposa.

Carlisle comprendió a qué se refería.

-Sí, ahora lo veo, tú eras aquel humano. Pero… ¿Cómo llegaste a esto?. Carlisle miró nuestras negras capas.

-Por el vacio y la desesperación, luego de matar a esos infelices que acabaron con mi familia ya no tenía propósitos para esta vida eterna.- Él me miraba ahora.-Hasta que llegó Bella.

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Con todo mi amor para mis lectoras.

A mis lectoras:
Si aveces me pierdo por algunos días, si me retraso con las historias o si les he fallado y no he sido responsable con el calendario de publicaciones, no es por que no las quiera, o que no las respete como mis lectoras, lo que pasa es que antes que el blog está mi familia, mis estudios, las personitas que amo y me necesitan.
Pero les juro que cada ratito libre que encuentro en mis días lo dedico a pensar en uds, en tratar de avanzar con mis historias, en de vez en cuando renovar la imagen del blog y en estar presente para cualquiera de uds que me necesite. Si hay algo que les puedo asegurar es que cada una de las Historias que he comenzado en este blog, que sean de mi autoria JAMÁS quedarán sin final. Son mis bebés, y una madre jamás deja a sus hijos. Así sea que me cuesten lágrimas de frustración, bloqueos mentales y una que otra grosería cuando mi cabeza se quede en blanco, les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para no dejarlas sin el tan esperado final.
Desde ya les digo que las amo, que cada una de uds, las que comentan, las que anónimamente pasan, las que siempre tienen una palabra de apoyo cuando la necesito merecen todo mi respeto, cariño y gratitud. Son las MEJORES lectoras, siempre esperando pacientemente sin quejas. Soy una agradecida de la vida por tenerlas conmigo.
Sin mi Pola y sin Ustedes este sueño de poder escribir no sería realidad.

Presentación del Blog

Hola!!! Mi nombre es Angylito soy de Chile y este es mi hogar, mi pedacito de Cielo en la tierra. En este Blog podrán leer hermosas historias relacionadas con la Saga de Twilight (SM). Porque como ya dije, Esto no termina con el Libro Amanecer, no mientras todas las fans tengamos imaginación para continuar la historia.

Aquí no solo encontrarán Fics o OneShots escritos por mí, ya que cuento con varias historias de otras Autoras que más que eso son mis amigas. Espero que Comenten y que suspiren con cada una de ellas.

Advertencia:
La mayoria de los fics son para mayores de 16 o 18 años, y/o gente con mentalidad abierta por *lemmon... asi que Los fics tienen clasificacion (Raiting) para que los puedas identificar:
M - (Adultos)
T - (Adolescentes)
K - (Para todas las edades)

*Lemmon : Situaciones Sexuales explícitas


Otra sonrisa que no puedes ignorar...

Otra sonrisa que no puedes ignorar...
Mi amado Jackson Rathbone ♥
DISCLAIMER
♥ LA MAYORIA DE LOS NOMBRES Y PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER
♥ALGUNOS CUANTOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVAS AUTORAS
♥Y LAS IMAGENES O VIDEOS DE LAS PELICULAS DE LA SAGA DE TWILIGHT SON PROPIEDAD DE SUMMIT ENTERTEINMENT

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BIENVENIDAS A MI MUNDO "Este es mi Pedacito de Cielo en la Tierra"

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