martes, 12 de octubre de 2010

Capítulo XV – La familia

N/E: Bueno chicas!! Noe ya está mejor ya terminó el capítulo 15, espero que lo disfruten!!! Saludos...

La Caja Roja

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¿Crees que el bosque sobrevivirá? -me preguntó.

Mejor el bosque que la casa -le contesté mientras recogía lo que quedaba de nuestra ropa y le ofrecía la suya-. Eleazar me mataría si destruyésemos su casa -le dije riéndome.

Gracias a Dios, no siento frío, ¿podremos hacer ésto las veces que queramos? -preguntó pícara. No pude contestarle, sólo de imaginármelo me quedaba sin palabras. Bella levantó su mano como jurando sobre una Biblia-. Prometo replantar lo que destruya.

Tendrás que apuntarlo -bromeé-. Vete cogiendo papel y lápiz. Ya le debes al bosque un pino. ¿Qué te parece si ahora probamos si un roble es más resistente?...

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Los meses fueron pasando suavemente, sin prisas ni sobresaltos, sólo la tranquilidad rodeaba nuestras vidas en Denali. Cacerías, paseos a la luz de la luna, noches de amor interminables...

Habíamos alcanzado nuestro paraíso personal en la tierra. Eso era lo que Denali significaba para Bella y para mí. Era el lugar en dónde, por fin, podríamos vivir juntos, compartiendo lo que somos sin reservas ni miedos.

Pero esta imagen de perfección era lo que se veía desde afuera. La realidad, como siempre, golpea haciéndote despertar del sueño. Aunque nuestra vida juntos era perfecta, Bella no era completamente feliz. Ella no se sentía completa porque le faltaba una parte de sí misma. Le faltaba su familia. Habían pasado más de siete meses desde la última vez que había visto a su padre o a su madre. Charlie y Renée se mantenían en contacto con nosotros a través del teléfono. En varias ocasiones tuvimos que convencerlos para que no cogiesen el primer avión disponible y se plantasen aquí. Pero hablar por teléfono no era suficiente para ninguno de ellos. Ni Bella ni sus padres parecían tener suficiente con largas conversaciones telefónicas. Entendía a Bella, mis padres biológicos habían muerto hacía mucho tiempo, pero mis padres adoptivos, Carlisle y Esme, habían permanecido a mi lado durante casi un siglo, tanto en los buenos como en los malos momentos. Yo no podría soportar el saber que nunca más podría verlos. Eso era lo que le pasaba a Bella. Cada día acusaba más la falta de su familia. Cada día parecía más triste, más vacía a pesar de mis intentos por evitarlo. Ella seguía sintiéndose triste por la separación de sus seres queridos, entre los que estaba incluído Jacob.

A pesar de que a todos nosotros nos parecía que Bella se estaba adaptando realmente bien a su nueva vida, ella no parecía creer lo mismo. Decía que le costaba mucho acostumbrarse a estar con humanos, a pesar de que le habíamos explicado una y otra vez que lo estaba haciendo francamente bien teniendo en cuenta el tiempo que había pasado desde su transformación. Carlisle creía conveniente que Bella conviviese con humanos para aprender a controlarse en su presencia, por ello habíamos empezado hace un par de meses con pequeños paseos por el parque, siempre a horas en las que no hubiese niños, por expreso deseo de Bella. Ella no soportaba la idea de perder el control, pero la imagen de hacerlo ante un niño le resultaba totalmente intolerable. Cuando los paseos al atardecer ya no fueron un problema dimos un paso más: pasear por el pueblo a la vista de todos. Los primeros días Bella se mantenía apartada de todos, dejando para mí los saludos y las conversaciones con la gente del pueblo mientras ella permanecía a mi lado, como pegada por una cola invisible que le impedía alejarse más de diez centímetros de mi cuerpo.

Más de una vez tuve que "escuchar " algún pensamiento acerca de cómo dos jóvenes como nosotros habíamos terminado casándonos a nuestra edad. Como en todos los pueblos pequeños, los rumores acerca de nuestro matrimonio eran inevitables. Todos creían que nos habíamos casado porque íbamos a ser padres. Nada más lejos de la realidad. Eso era lo único que no podía darle a Bella, por más que quisiera. A medida que los meses fueron pasando y veían que el vientre de Bella no crecía ni un sólo milímetro dejaron esa teoría de lado, dando lugar a muchas otras, cada cual más increíble. Desde que nos habíamos fugado al terminar el instituto hasta que nos habían comprometido al nacer, esta última teoría era mi favorita.

Esa tarde había sacado a Bella de casa con la excusa de ir al cine para ver si era capaz de compartir un espacio cerrado con humanos por un par de horas. Bella se lo creyó y se dispuso a intentarlo con todas sus fuerzas. Aunque le resultaba difícil, ella parecía tener un don. Nunca habíamos visto una neófita tan tranquila y razonable, ni siquiera Jasper, y eso que él había visto muchos neófitos a lo largo de su larga vida.

Deseaba darle una sorpresa a mi Bella, así que habíamos traído a sus padres para que pudiera verlos ahora, cuando su aspecto aún no era sospechoso para ellos. Sólo tendríamos que ocultar sus ojos, que ya eran de un hermoso color ámbar, con unas lentillas marrones que imitasen el color de sus ojos humanos.

Salimos del cine cogidos de la mano.

—¿Qué tal lo he hecho? -me preguntó, como siempre que intentábamos algo nuevo.

—Muy bien Bella. Tienes un control increíble -le reconforté. En su cara pude ver el hermoso gesto que había sustituido a su sonrojo-. En serio -traté de hacer que se sintiese segura. Hoy iba a ser un día importante y no quería que ella estuviese nerviosa. Quería que se sintiese segura de sí misma, que confiase tanto en ella como yo lo hacía.

Cuando entramos en el sendero que conducía a nuestra casa se quedó helada.

—¿De quién es ese coche? -preguntó nerviosa.

—Tranquila Bella, sólo es una visita -le dije.

—¿Quién? -preguntó de nuevo.

—Renée y Charlie -no tenía sentido ocultarlo. Bella se quedó quieta, como una estatua.

—No, no sé... no sé si podré Edward -me dijo asustada.

—Bella has estado dos horas en el interior de una sala de cine, rodeada por cientos de desconocidos, todos humanos, y has estado tranquila. Creo que incluso has disfrutado de la película ¿verdad? -ella sólo asintió-. Entonces, ¿qué te hace pensar que no podrás estar cerca de tus padres?

Bella me miró, encogiéndose suavemente de hombros. En su rostro podía ver la pena y el temor.

—¿Qué ocurre? -le pregunté mientras acariciaba el dorso de su mano tratando de reconfortarla.

—Tú sabes que no podría soportar perder el control ante cualquier humano -me dijo-, pero que pase ante ellos es lo peor que me podría ocurrir. No quiero que me vean como a un monstruo -confesó.

Conocía perfectamente esa sensación. Ese fue mi principal temor desde el mismo momento en el que la vi por primera vez. Entendía sus sentimientos. No era sólo no ser humano, era mostrar nuestra parte más oscura a aquellos a los que amábamos. Si ellos nos rechazasen el dolor sería insoportable.

—Lo harás bien -le aseguré mientras le pasaba la caja de lentillas- ¿Crees que los habría traído si tuviese la más mínima duda de que lo conseguirías?

Bella se puso las lentillas. Cuando terminó me miró y preguntó —¿Qué tal?

—Hermosa, como siempre -contesté-. ¿Vamos? -ella tomó mi mano con fuerza-. Recuerda tu fuerza Bella -le aconsejé-, ellos son mucho más débiles que tú ahora.

Tan pronto salimos del coche lo sentí. Ese olor a chucho mojado que no había olido desde nuestra última estancia en Forks: Jacob. Miré a Bella. Ella captó el olor en el mismo momento en el que salió del coche, sin embargo no lo reconoció. Ella jamás lo había olido, no siendo vampiro, no con nuestros sentidos.

—¿Qué demonios es esa peste? -preguntó arrugando la nariz. No pude evitar reírme. Bella arrugaba la nariz en un gesto inequívoco de asco-. ¿A qué huele?

—Licántropo -solo necesité esa palabra para que Bella comprendiese de quien se trataba.

—¿Jacob? -intentó asegurarse. Sólo asentí en respuesta. Pude oír los pensamientos de Emmett encontrando sumamente gracioso el rechazo de Bella al olor del chucho.

—Vamos -dije tendiéndole mi mano-. Toma aire y vamos a ver a tus padres.

Bella tomó mi mano y la apretó, tanto que de ser humano me hubiese roto algún hueso.

—Relájate, y Bella, por favor, recuerda tu fuerza, trata de controlarte -asintió y tomó una honda inspiración relajando su mano sobre la mía hasta no ejercer más presión de la que podría ejercer un humano-. Muy bien cielo -la felicité-, vamos.

Nada más cerrar la puerta pude oír a Renée correr hacia la entrada. Bella se quedó estática a mi lado, supongo que temía tanto perder el control que se vio incapaz de ser ella la que diese el primer paso. Renée llegó al salón y se paro derecha, observando a Bella, revisándola de los pies a la cabeza, como tratando de encontrar las diferencias. Renée siempre había sido muy intuitiva, mucho más que Charlie que se ceñía más a los hechos, como todo buen policía. Renée era capaz de ver más allá de las apariencias.

—¿Bella? -la llamó, justo antes de correr hacia ella para abrazarla.

—Mamá... -pude oír como su voz salía rota, si fuese humana en ese momento habría estado llorando.

—Oh, cariño, te he echado tanto de menos... -los ojos de Renée se habían humedecido-. Bella, cielo, estás helada...

En ese momento entró Charlie al salón y abrazó a su hija.

—Bells, que contentó estoy de saber que todo a salido bien. Carlisle ya nos ha puesto al día.

En ese momento mis suegros fueron conscientes por primera vez de mi presencia en aquella habitación. Renée se acercó a mí y me abrazó con calidez, un abrazo que me recordó mucho a mi Bella cuando era humana.

—Gracias -me dijo Renée-, gracias por salvar a mi niña Edward -en ese momento Charlie se acercó a mí y estrechó mi mano.

—Hola, hijo... -hijo..., Charlie me había llamado hijo, perdonándome por fin por todo el dolor que le había causado a su niña.

—Yo no he hecho nada -les dije. Y en realidad lo sentía así. No había hecho nada por ella, nada que mereciese agradecimiento. La había convertido en lo mismo que yo era, lo cual me hacía feliz ya que significaba que jamás la perdería, que siempre estaría a mi lado, pero al hacerlo la había arrancado de su vida, de su familia. Tarde o temprano tendría que desaparecer de sus vidas ya que no podría explicar porque no envejecíamos.

La tarde fue pasando lentamente con Bella y sus padres hablando tranquilos en el salón. Bella se estaba controlando extremadamente bien, incluso se había permitido abrazar a sus padres un par de veces.

Jacob permanecía en el jardín, mirando a través de la cristalera, observando a Bella mientras ella hablaba y reía con sus padres. Me centré en sus pensamientos. Había venido a vigilar, a asegurarse que no les haríamos nada a Charlie y Renée. Esa era su misión y quería concentrarse en ella a toda costa. Pero, aunque lo intentaba con todas sus fuerzas no podía dejar de mirar a Bella. No podía dejar de buscar similitudes entre esta nueva Bella, la Bella que él quería considerar un monstruo, y la antigua Bella, la que había sido su amiga y a la que él amaba profundamente.

Buscaba las semejanzas y estaban allí. Su labio superior un poco más lleno, que no encajaba perfectamente con el inferior. Sus grandes ojos con largas pestañas. Él fue capaz de diferenciar el color de sus ojos respecto a su antiguo marrón. Sabía que sus ojos ya no eran marrones, que serían dorados como los míos en el mejor de los casos, y se preguntaba cómo se verían en su cara con forma de corazón. Miraba su melena y podía apreciar en ella los mismos mechones rojizos que cuando era humana. Jacob no podía decir que los cambios físicos de Bella le molestasen. Quería encontrar una Bella distinta, que le repeliese, que le ayudase a arrancar de su corazón el amor que sentía por ella, pero no pudo encontrar ningún motivo para hacerlo. Bella era aún más hermosa si eso era posible, y ni siquiera él podía negarlo. Quiso encontrar algo en su forma de comportarse que le ayudase a dejar de pensar en ella como la persona de la que se había enamorado. Y no lo encontró. Bella era dulce, amable y buena, y aunque ahora le resultase más difícil controlarse por la sed de sangre, ella seguía siendo la misma que había sido.

Me levanté del sofá y me disculpé con Charlie y Renée. Sabía que Jasper estaba pendiente, que no permitiría que nada se descontrolase. Le miré sabiendo que el entendería que le estaba pidiendo su ayuda y salí al jardín.

Jacob estaba de pie. Tenía el pelo muy corto, mucho más corto de lo que lo tenía cuando lo encontré la última vez. Llevaba una camiseta negra de manga corta y unos vaqueros a pesar del frío que hacía. Claro que él tampoco era humano. No del todo al menos.

Permanecí a unos cuantos metros de él.

—Lo siento -le dije. Jacob me miró con odio, con rabia.

—No te creo -contestó muy seguro-. Esto es lo que siempre quisiste -me acusó-, siempre quisiste convertirla en una sanguijuela y al final lo conseguiste.

—Eso no es cierto Jacob -dije tranquilo-. Ése es el motivo por el que me marché. No quería ésto para ella. Sólo volví cuando supe que había enfermado. Si no hubiese sido así, creo que no habría vuelto, aunque probablemente más pronto que tarde hubiese caído en la tentación de ver cómo estaba. Yo quería que ella fuese feliz siendo humana.

—Por eso la convertirte ¿no? -replicó sarcástico.

—Le dí la opción Jacob. Si ella no hubiese querido hacerlo yo lo habría respetado...

—Y una mierda -dijo entre dientes.

—Sinceramente Jacob. Si tú pudieses convertirla en algo como tú y eso evitase su muerte... ¿no lo habrías hecho?

—Por supuesto -contestó enseguida-, pero yo no soy un asqueroso chupasangres. Yo no tengo que matar a nadie para sobrevivir. Yo no me alimento de personas...

—Yo tampoco Jacob, ni Bella, a pesar de lo difícil que nos resulta -aseguré-. Nadie de nuestra familia mataría a un humano a propósito. Nos apoyamos los unos a los otros para evitarlo, para tratar de superar la dolorosa tentación.

—¿Dolorosa? -preguntó curioso.

—Sí, dolorosa. Ahora mismo la garganta de Bella arde como si estuviesen empujando en ella un hierro candente. Todo su cuerpo le está diciendo que hay una forma de acabar con ese dolor, de terminar con esa agonía, sólo tiene que acercarse y tomar su sangre, sólo eso y todo estará bien, será más fuerte y el dolor se habrá ido.

—¿Más fuerte?

—Sí, beber sangre de animales nos hace más débiles que el resto, que los que se alimentan de sangre humana, aunque seguimos siendo más fuertes que los humanos a pesar de todo.

—No tenía ni idea de que fuese así para vosotros -dijo, y casi sonó como una disculpa.

—Lo sé -le contesté-, siento que todo haya salido así para ti. Estoy seguro de que habrías sido bueno para ella. Tú podrías haberla cuidado y sé que la amas -afirmé.

—Ella es cabezota -dijo.

—Muy cabezota -contesté, y los dos nos reímos.

—Te ama -me dijo-, nunca dejó de amarte. Por más que lo intenté, no dejó de amarte.

—Lo siento -y era cierto. Sentía mucho que Jacob sufriera. Sabía que él habría sido bueno para Bella, podría haberle dado lo que yo no podía. Humanidad y una auténtica vida.

—Supongo que debo dejarla ir. Sé que la cuidarás.

—Yo la amo, Jacob -afirmé-, con todo mi corazón. Ella es mi razón para vivir. Sin ella mi mundo no tiene sentido. Sé que es duro para ti, y lo lamento, pero por favor, no la culpes a ella. Ella sigue siendo la misma. Nada en su carácter ha cambiado. Ella es la misma Bella que amaste. No voy a pedirte que no trates de olvidarla, pero si voy a pedirte que no la odies. Ella se sentiría muy dolida si la odiases.

—No puedo odiarla -se lamentó-, creí que odiándola podría olvidarla, pero no puedo. No puedo odiarla. Esperaba que al verla ahora, siendo como tú, podría sacármela de la cabeza. Pero la he visto. Sigue siendo hermosa, aún más hermosa si eso es posible. La veo con Charlie y con Renée y veo a la Bella que conocí. No veo un monstruo. No puedo verla como un monstruo y eso lo hace aún peor. Porque sigo amándola. Sé lo que es y sigo amándola. Ahora comienzo a entenderla. Ahora puedo entender que ella pudiese amarte. Nunca lo entendí. ¿Cómo puedes amar a un monstruo? Supongo que porque no lo ves como uno.

—Bella ha estado muy triste estos meses. Echaba de menos a su familia, a sus amigos. Bella te echaba de menos a ti. Ella te quiere Jacob, te quiere como a un hermano. Sé que no es lo que querías pero, por favor, no lo desprecies.

En ese momento sentí moverse algo tras de mí, Bella sostuvo mi mano y la estrechó.

—Gracias -me dijo y volviéndose a Jacob le saludó-, hola Jake.

—Hola Bells -Jacob le sonrió-. Te ves bien, pero no puedo decir lo mismo del olor -bromeó mientras arrugaba la nariz.

—Jake, será mejor que no empecemos a hablar de tufos -replicó Bella mientras hacia una pinza sobre su nariz con el pulgar y el índice. Jacob rió.

—Realmente eres tú -le dijo.

—Te lo dije Jake. Ser ésto -le dijo mientras se señalaba a sí misma con una mano- no te convierte en algo malvado. Eso es sólo una opción, y no es la mía, como tampoco lo es de ninguno de los Cullen.

—Tu chupasangres me lo ha explicado -no pude evitar reírme, conocía su mente, sabía que ya no me odiaba, no eramos amigos pero tampoco eramos enemigos mortales-. Lo siento Bells, siento haberte dicho todo lo que te dije antes de que te casases con la garrapata -la lista de motes seguía creciendo y yo no pude evitar sonreír aún más-. Me alegro de que tomases esta decisión. Odiaría perderte -confesó.

—Y yo a ti Jake -le dijo mi amor-, sabes que te quiero.

—Lo sé, y me gustaría que fuese suficiente.

—Lo siento Jake -dijo mi Bella-, siempre intenté ser clara contigo.

—Y lo fuiste Bella -le aseguró Jacob-. Siempre digo que eres muy cabezota, pero yo no soy menos testarudo que tú. Tú nunca me diste esperanza, y yo nunca la perdí.

—Cuidarás de mi padre por mí ¿verdad Jake?

—Como si fuese el mío, te lo juro Bells.

—Gracias -le dijo mientras se acercaba a él y le daba un abrazo-. Sabía que podría contar contigo.

—Siempre Bells -le juró-, siempre seremos amigos, familia. Trataré de hablar con Sam para que os permita volver a Forks. No hay motivo para creer roto el tratado.

—Eso sería genial Jake -dijo Bella-, te lo agradezco.

Le tendí mi mano. Él la miró intensamente al principio, pero finalmente la tomó, apretándola.

—Gracias Jacob -le agradecí-, poder ver a su padre mientras dispongamos de tiempo es importante para Bella. Gracias.

Las horas fueron pasando hablando con los padres de Bella y con Jacob, y pude ver a la Bella que siempre había sido, había recuperado la sonrisa y la alegría. Se la veía feliz, ahora parecía completa. Mi familia se unió a nosotros en el enorme salón, al calor de la chimenea y estuvimos por primera vez reunidos como la gran familia que eramos. Incluso Jacob acabó por sentirse cómodo con nosotros a pesar de todo. Habíamos llegado a un punto de nuestras vidas donde todo por fin era perfecto, tenía a Bella conmigo, sana y salva, nuestra familia unida e incluso la relación con la manada parecía que llegaría a buen puerto. ¿Podría pasar algo malo o finalmente mi vida sería como siempre había soñado?

6 comentarios:

Ro_Lizzy dijo...

Hola!! seguro que todo no va a quedar tan bonito y alguien va a aparecer a joder... pero sea como sea me encanto la escena del bosque,
Es genial esta historia, me encanta!!! Recordá que podes contar conmigo para lo que necesites. Encontrame aquí: http://miangelpersonal.blogspot.com/ o roxely3011@yahoo.com.ar ... para lo que necesites... siempre!!!
Cuidate mucho!!!

Ada Cullen dijo...

NO LE S DIJE HOY COMENTO DETRAS DE RO .... OH NOEL HERMOOOOSA EXCLEENTE CAPITULO ME ENCANTA LA MANERA EN QUE JAKE ENTIENDIE MEJOR DICJO MAJA ERES BRILLANTE

Anónimo dijo...

me encanta la historia y este capitulo entre las paces la vida humana de bella con la vida de vampiro es genial excelente

diana dijo...

hola angyyy!!! como estas? espero q bien me encvvantoooo sissiis buenisimo el capiiii te mando un beso grande

Anónimo dijo...

Que.su.vida.sea.como.jamàs.lo.habìa
soñado.porfis.no.los.hagas.sufrir
màs.El.capi.te.quedo.super.espero
no.te.tardes.mucho.en.actualizar.
Espero.un.nuevo.capitulo.de.Hombre
de.alquiler.
Saludos.AlePattz

sariish dijo...

me encanta aunque me da penita jake... pero el capi esta genial sigue asi un bs

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Con todo mi amor para mis lectoras.

A mis lectoras:
Si aveces me pierdo por algunos días, si me retraso con las historias o si les he fallado y no he sido responsable con el calendario de publicaciones, no es por que no las quiera, o que no las respete como mis lectoras, lo que pasa es que antes que el blog está mi familia, mis estudios, las personitas que amo y me necesitan.
Pero les juro que cada ratito libre que encuentro en mis días lo dedico a pensar en uds, en tratar de avanzar con mis historias, en de vez en cuando renovar la imagen del blog y en estar presente para cualquiera de uds que me necesite. Si hay algo que les puedo asegurar es que cada una de las Historias que he comenzado en este blog, que sean de mi autoria JAMÁS quedarán sin final. Son mis bebés, y una madre jamás deja a sus hijos. Así sea que me cuesten lágrimas de frustración, bloqueos mentales y una que otra grosería cuando mi cabeza se quede en blanco, les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para no dejarlas sin el tan esperado final.
Desde ya les digo que las amo, que cada una de uds, las que comentan, las que anónimamente pasan, las que siempre tienen una palabra de apoyo cuando la necesito merecen todo mi respeto, cariño y gratitud. Son las MEJORES lectoras, siempre esperando pacientemente sin quejas. Soy una agradecida de la vida por tenerlas conmigo.
Sin mi Pola y sin Ustedes este sueño de poder escribir no sería realidad.

Presentación del Blog

Hola!!! Mi nombre es Angylito soy de Chile y este es mi hogar, mi pedacito de Cielo en la tierra. En este Blog podrán leer hermosas historias relacionadas con la Saga de Twilight (SM). Porque como ya dije, Esto no termina con el Libro Amanecer, no mientras todas las fans tengamos imaginación para continuar la historia.

Aquí no solo encontrarán Fics o OneShots escritos por mí, ya que cuento con varias historias de otras Autoras que más que eso son mis amigas. Espero que Comenten y que suspiren con cada una de ellas.

Advertencia:
La mayoria de los fics son para mayores de 16 o 18 años, y/o gente con mentalidad abierta por *lemmon... asi que Los fics tienen clasificacion (Raiting) para que los puedas identificar:
M - (Adultos)
T - (Adolescentes)
K - (Para todas las edades)

*Lemmon : Situaciones Sexuales explícitas


Otra sonrisa que no puedes ignorar...

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Mi amado Jackson Rathbone ♥
DISCLAIMER
LA MAYORIA DE LOS NOMBRES Y PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER
ALGUNOS CUANTOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVAS AUTORAS
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