
By Angylito!!
Alma Eterna
Pov Edward
Hacía meses que no veía a Bella sollozar tanto en sueños, sus pesadillas habían disminuido con el paso de los años, pero esta noche, algo la perturbaba, como desearía poder leer sus pensamientos y adentrarme en sus sueños, sobre todo en noches como esta.
Me tomó por sorpresa como despertó y en un salto se incorporó, abrió lentamente sus hermosos ojos marrones y se quedó jadeando, seguro a causa del mal sueño.
- Bella, cariño, ¿estás bien?, ¿acaso ha sido otra pesadilla? … intenté hablarle en un susurro para no asustarle.
Antes de que continuara mi interrogatorio, se dio media vuelta para callarme con un suave beso, el cual respondí sin problemas, amaba el sabor de su besos … amo cada fluido de su cuerpo.
- Tranquilo, solo ha sido otro mal sueño, y de todas maneras ya es hora de levantarme. Su voz sonaba notablemente cansada, y de ella irradiaba preocupación y miedo, no quise preguntarle sobre su pesadilla, será mejor dejar que se calme.
Se acomodó en la cama y se quedó pensando por largo rato.
Bella estaba actuando extraño esta mañana, era como si en su mirada ya no quedaran ganas de seguir viviendo…
¿Acaso yo estaba haciendo algo mal?, ¿Por qué de pronto cambiaba su radiante mirada?, ¿Porqué esta mañana estaba tan opaca, apagada...?
Intenté actuar como todos los días, no ayudaría mucho que ella se diera cuenta de mi pánico. Entonces de la nada ella se acercó para calmarme con un beso, al parecer ni con los años lograba engañarla siquiera un poco. Y es que a pesar de que ya llevamos medio siglo juntos, los años no hacen daño a su belleza, a su dulce e incitante aroma, a la suavidad de su piel, o como su corazón late desenfrenadamente con cada beso, o con cada caricia mía…
Para mi ella siempre sería el centro de mi universo, el maravilloso ser que llenó de una luz segadora mis oscuras noches sin luna, jamás creí que fuera posible amar tanto a alguien, ni en mi vida como humano amé de esta manera, ni a mi madre.
A veces me baja la culpa y el arrepentimiento, desearía haberla convertido, dejar a un lado mi cobardía, olvidarme siquiera por un instante de su alma, y confiar en las palabras de Carlisle cuando me decía que no me preocupara por eso, que Dios de seguro tenía un lugar para nosotros, un lugar que no necesariamente debía ser el infierno. Nuestra forma de vida debería ayudar en algo al momento del juicio.
Si no tuviera tanto miedo y dejara de pensar en lo que nos espera al final de nuestra vida inmortal, probablemente mi amada ahora estaría gozando de la eterna juventud junto conmigo, no es que me moleste que en ella si pasen los años, y que cada uno deje su huella en ella. Simplemente mi amor sobrepasaba las barreras de lo físico.
Cada año que pasaba en su compañía quedaba archivado como un tesoro en mi memoria, nunca, hasta ahora me detuve a pensar en que pasaría el día en que su corazón dejara de latir.
He cuidado de mi torpe esposa por casi medio siglo, pero contra el cauce natural de la vida, no puedo hacer nada. La impotencia ante esta situación es terrible, me angustio de solo imaginar mi vida sin ella, sin mi Bella.
Me pregunto si convertirla ahora serviría de algo, me pregunto si ella aún lo desea con la misma intensidad que antes.
Si ella me lo pidiera yo lo haría, haría cualquier cosa que ella me quisiera. Lo que sea…
Dos días pasaron y Bella seguía con esa mirada desconsolada, no me atrevía a preguntarle que iba mal, pero su desconsuelo me estaba matando por dentro, asique esta noche antes de que se duerma se lo preguntaré.
Esperé por ella afuera del baño mientras se preparaba para acostarse, cuando salió la tomé en mis brazos cuidadosamente y la recosté sobre nuestra cama, besé su frente y en vez de recostarme a su lado me senté a sus pies para comenzar con esta dolorosa conversación, jamás creí que la cosa fuera tan grave.
- Bella mi amor, necesito saber qué es lo que estas pensando… Ella simplemente no me dejó terminar, y comenzó a decir en un leve susurro.
- Mi ángel, mi cuerpo está cansado, ya no soy la misma jovencita de antaño, sé que no viviré para siempre, aunque qué más quisiera que pasar la eternidad acompañándote.
- Lose mi amor, pero debes saber que te seguiré lo más pronto posible… Otra vez me interrumpió.
- Edward, se que ya hemos hablado sobre esto, pero creo que no sería capaz de quitarle un miembro a la familia de Carlisle. Ellos también te necesitan.
- Pero Bella… Me interrumpió.
- Siempre dices que harías lo que fuera para verme feliz, y quiero cobrarte la palabra.
- ¿Qué quieres mi vida? Estoy a tus pies.
Por un momento la desolación abandonó sus ojos, cambiándose por algo parecido a la duda, a la … esperanza?.
- Dime Bella, qué puedo hacer para hacerte feliz.
- Edward, sé que esto será difícil, pero quiero que aceptes y respetes mi voluntad…
- Todo por ti mi vida, todo.
- Quiero… Quiero … Su rostro se llenó de miedo, y eso hiso que me preocupara, ¿qué era lo que se traía en mente… porqué todas estas emociones emanaban de ella…?.
- Quiero morir en tus brazos mi ángel.
- ¡Qué! Acaso ella no era feliz conmigo, se estaba dando por vencida tan luego…
La miré a los ojos, y pude ver en ellos que no se estaba refiriendo a morir de forma natural.
- Bella, todavía tenemos muchos años por delante antes de que ese día llegue, yo estaré a tu lado por siempre. – intenté persuadirla y no demostrar miedo ante sus palabras.
- No Edward, no quiero seguir condenándote, quiero acabar con esto lo antes posible.
- Explícate mejor amor, me estás asustando.
- Quiero morir en tus brazos, pero antes quiero darte algo que nunca has podido tomar, pero que de igual forma te pertenece y quiero que se quede contigo.
- ¿Qué es mi amor?
- Mi Sangre. Respondió.
Me quedé helado ante su respuesta, mi corazón, si lo tuviera estaría a punto de detenerse.
La seguí mirando, no podía creer lo que ella estaba diciendo, simplemente algo así no calzaba en mi imaginación, no ahora, no después de luchar por tantos años para lograr este autocontrol con ella.
Su petición era absurda, me llenaba de dolor, ¿Pero acaso no había prometido hacer lo que sea que ella pidiera?, mi mente se llenó de dudas, de miedos, de frustración, de mil y un sentimientos que no podría explicar, dentro de ellos se incluía la comprensión y la culpa.
En parte esta petición es mi culpa, no debí ser tan cobarde, debí transformarla cuando ella me lo pidió, si lo hubiera hecho ella no estaría pidiéndome esto.
Ella me dio sus razones, hablamos entre sollozos de amor hasta pasado el amanecer.
Finalmente llegamos a un acuerdo. Ella tendría su última voluntad, pero a cambio debía concederme su compañía por unos cuantos años más. Esta sería mi ventaja para hacerla cambiar de opinión, pero si no lo lograra, le concedería su deseo de la forma menos dolorosa posible.
Díez años más pasaron, bastante rápidos a mí parecer, y ella ya estaba considerablemente agotada, pensé y guardé la esperanza de que ella olvidara aquella conversación, pero no fue así.
Ella se despidió de toda mi familia, Alice y Esme eran sin dudas las más destrozadas en ese momento, Emmett se limitó a abrazarla lo más fuerte que le era posible, sus pensamientos fueron los que más me desgarraron. Él siempre la consideró como si fuera su verdadera hermana. El resto de mi apenada familia también se despidió, y en cada uno podía leer como me culpaban por no convertirla, y no dije nada, pues yo también lo hacía.
El lugar que ella escogió no llamó en lo absoluto mi atención. Era nuestro prado, nuestro lugar feliz…
Todo pasó muy rápido…
Los recuerdos de nuestra última conversación se han apoderado de mi mente en estos últimos cincuenta años… otro medio siglo había pasado y sus palabras se escuchaban como si todo hubiera pasado ayer.
Cuando llegamos al prado ella me pidió que nos sentáramos en el prado por un momento, ella se veía tan radiante… tan linda… bañada de una paz inexplicable. En cambio yo estaba muriendo con cada segundo.
- Gracias mi vida, gracias por esta vida larga y feliz junto a ti.
El espacio donde se suponía debía tener un corazón comenzó a doler, comenzó a hacerse cada vez más estrecho, no me permití esconder mis sentimientos, tenía la esperanza que ella al verme se retractara.
- Gracias a ti mi amor, solo gracias por existir.
Mis ojos estaban nublados, como si quisieran brotar lágrimas desesperadas de ellos.
- Sabes… cuando estaba en la universidad leí un libro que decía que cuando morimos nuestras almas se dividen, y que lo que siempre buscamos no es nuestra media naranja, sino más bien la mitad de nuestra alma. – Su voz sonaba tan convencida de sus palabras que por un momento albergué un extraño sentimiento de esperanza.
Ella continuó.
- Edward, quiero que sepas que una parte de mi alma se queda contigo, pero la otra buscará un angelito del cielo para bajar a la tierra. Cuando la encuentres… Edward quiero que la cuides, quiero que también sea tuya, te pertenece, siempre fue así.
- Siempre estarás en mí, por siempre mi Bella. Te prometo que en tu otra vida nos volveremos a ver. Siempre estaré aquí para esperarte mi cielo. – Mis palabras raspaban mi garganta, dolía, dolía como nunca había sentido tal dolor. Mi luz se apagaría pronto. Pero yo le había prometido seguir con vida, con vida en espera de su alma.
La besé por última vez, este beso tenía un sabor amargo, pero igualmente dulce. Las lágrimas brotaban de sus ojos, pero no eran de pena, extrañamente reflejaban alegría, vida.
La recosté en mis piernas, tomé con mis pétreas manos su cuello y hundí mis afilados dientes en su delicado cuello… lo último que recuerdo es como Emmett, Jasper y mi padre cubrían de tierra el último rastro de su cuerpo.
Qué ironía del destino, quién pensaría que su cuerpo descansaría en nuestro lugar feliz por siempre… por siempre…
6 comentarios:
nena cullen :pobre edward que le pide bella es orible pero tambian es oreible envejecer y no poder hacer nada muchos suspiros para ti me anggy preciosa
Qué es la muerte si no un paso a otra vida, qué es la vida más que una muerte consecutiva en nuestro deseo por alcanzar la eternidad. Demos un aleluya a la vida y por qué no a la muerte si ello nos lleva a ese ansiado final. Besotes mi Angy, como siempre genial hasta más allá de la realidad.
no!!!! me mato nunca hubiera pensado un final asi me hizo llorar pero tambien me hizo ver como seguira esta historia me encantaria saberlo no se si vas a seguir espero q si gracias esta buenissimoo este blog
mI ANGYYY! ME HAS HECHO LLORAR....... sabes que soy muy sentimental y este me ha llegado al alma! te adorooo
comon me haces esto...estoy llore y llore....pobrecitos...ya veo que esta es la prmera parte de la otra historia que estoy leyendo.
esta bien triste..
Ohh, que triste!!!
Estoy llorando como una loca :(
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