Mostrando entradas con la etiqueta Mezcla de Inmortales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mezcla de Inmortales. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de agosto de 2011

Mezcla de Inmortales - Epílogo


N/A: Sí chicas, sé que cuando uno deja de publicar seguido ustedes pierden el hilo de la historia, y más se que quizás pase esto con esta historia en particular, ya que hace meses que no subía capítulo de ella. Pero créanlo o no, hoy me dije… Angie, no puedes haber cumplido más de dos años desde que empezaste a escribir este fic y aun no eres capaz de terminar el Epílogo”… entonces tomé mi computador y comencé a escribirlo. Tenía miedo, porque no sabía cómo terminar mi primer fic, la verdad es que no sé qué tan bueno haya quedado, sólo espero que les guste. Besitos.

Mezcla de Inmortales

Epílogo

Nessie Pov

Los años pasaron y estábamos de vuelta en Forks. Hace mucho que no andábamos por estos lugares. Habíamos pasado los últimos veinte años en Sudamérica, en una pequeña Isla que lleva el nombre de mi abuelita. La Isla donde según mi tío Emmett mis padres habían tenido su primer nidito de amor. Me reí mucho cuando mi papá casi lo mata con la mirada por hacerle preguntas de su luna de miel frente a Billie y Allie quienes por cierto ya dejaron de crecer –Al menos físicamente.

Debo decir que nunca me cansaré de escuchar la historia de cómo mis padres se enamoraron, de cómo lograron superar las cosas más increíbles para permanecer uno al lado del otro. Y debo decir que no era la única que disfrutaba de las historias. Incluso mi Jacob tenía su propia versión de cómo comenzó todo, me era súper difícil imaginar a mi actual marido tratando de conquistar a mi madre, pero debo admitir que me encanta la parte en la que ella lo golpeó siendo aún humana porque él había osado besarla.

Todo es maravilloso aquí en Sudamérica, y si de mí dependiera me quedaría por siempre en esta isla, la paz, la tranquilidad y por sobre todo la privacidad que este lugar nos ofrece es impagable. Pero las razones por las que volvíamos a Forks antes del tiempo que teníamos presupuestado eran demasiado importantes.

Era hora de que Jake tomara su lugar. Sam llamó hace un par de noches diciendo que dejaba la manada, que necesitaba que Jake al fin tomara su puesto como Alpha. Nos tomó a todos por sorpresa, la verdad es que ser el jefe de la manada siempre se le dio mejor a Sam que a Jake, y en eso todos estábamos de acuerdo, por lo demás fue esa decisión la que nos permitió viajar y vivir la vida tan tranquila que hemos logrado tener hasta el día de hoy, pero cuando Sam explicó sus razones no tuvimos más que apoyar su elección.

Aún recuerdo las palabras de Jake cuando nos contó.

–“Emily está envejeciendo y Sam dice que ya es hora de que tome el frente de la manada, por lo demás dice que no está para estar entrenando a chicuelos, supongo que debí esperar que algo así sucediera”.

Jake no estaba muy emocionado, pero se le hizo justo complacer a un viejo amigo, y más por que lo había liberado de cualquier responsabilidad mientras decidimos estar de viaje, era justo que ahora él le devolviera la mano. Y no sólo Jake le estaba agradecido, si no que toda nuestra familia, de no ser por Sam, de seguro estaríamos separados, yo no me hubiera ido sin Jacob, y mis padres tampoco me dejarían sola allí, pero mis abuelitos y mis tíos tenían que viajar, ellos no podían permanecer escondidos por tanto tiempo. No sin que la gente sospechara de nosotros.

En cuanto le comentamos al resto de mi familia que pensábamos regresar inmediatamente se sumaron a nosotros. Todos estuvieron felices de volver, bueno, todos menos Allie quien se había hecho bien amiga de Nahuel.

Estábamos un tanto preocupados por la actitud que tomó cuando le contamos que teníamos que volver a Forks, Jake obviamente no iba a dejarla aquí, no a su bebita, pero aunque él no quisiera darse cuenta, estaba claro que Allie no quería irse de Sudamérica por que se había enamorado de Nahuel y no le hiso gracia tener que dejarlo. Pero por suerte él no tuvo inconvenientes en acompañarnos y es que también se podía ver en sus ojos lo mucho que le agradaba nuestra pequeña, finalmente aceptamos que viniese con nosotros aunque a Jake no le animaba mucho la idea. Jamás pensé que pudiera ser tan celoso y protector. Conmigo lo había sido, pero nunca al punto de amenazar a alguien. Pobre Nahuel no tiene idea del suegrito que se había ganado, y qué decir de mi papá. Aunque debo decir que él fue un poco más diplomático en su amenaza.

–“Mira Nahuel, puedes venir con nosotros, no hay ningún problema con eso, pero si se te ocurre propasarte sólo un poco con mi pequeña Allie quiero que sepas que antes de que te des cuenta estarás corriendo por tu vida con a lo menos diez lobos corriendo a tus espaldas y no sólo ellos, sino que seré yo mismo quién encabece la cacería”. –Todos habíamos soltado una carcajada al ver la cara de Nahuel que estaba petrificado en un rincón de la casa, sin dudas él se tomaría la advertencia de mi padre muy enserio. El único que no reía era Jake quién estaba parado justo al lado de mi padre mirando con su mejor cara de papá responsable.

Gracias a Dios que Billie siempre nos ponía las cosas más fáciles, él al contrario de su hermana era el más entusiasta con el viaje, se la pasaba pidiéndole a mi tío Emmett consejos de cómo ejercitarse para tener un físico como el de él, de cómo conquistar a las chicas, de cómo vestirse para verse más guapo y un sinfín de tonteras que ponían a mi tía Rosalie al borde de su mal genio.

–“Emmett, no dejaré que conviertas a mí sobrino en un cabeza hueca que se las da de galán barato, deja de decirle tonterías”. – Entonces Emmett terminaba guiñándole un ojo y diciéndole que era cosa de chicos, que ella más tarde si quería podía ayudarle con la ropa.

Lo que más me impresiona de mi pequeño era la extraña conexión que había logrado con padre, es demasiado fascinante verlos sentados por horas e incluso día en silencio, teniendo una de esas conversaciones mentales entre ellos, sin dudas tener a dos lectores de mente en la familia puede resultar muy perturbador y agotador, sobre todo porque no sólo debo estar preocupada de esconder ciertos pensamientos privados de mi padre, sino que también de mi propio hijo. Aunque debía agradecer a ambos que siempre estuvieran tratando de dar privacidad a nuestras mentes.

Habíamos estado viviendo en el más absoluto de los anonimatos y ya era tiempo de regresar a la vida “social”. Y bueno, mi madre estaba ansiosa por visitar a mi abuelito Charlie, quién por cierto ya estaba bastante viejito aunque por gracia divina no estaba solo, poco antes de que emprendiéramos viaje él se había casado con Sue Clearwater. La compañía les hacía bien a los dos y no sorprendieron a nadie cuando formalizaron su compromiso. El más contento era Seth, incluso le gustó la idea de ser parte de nuestra familia. No tanto así Leah, pero terminó por resignarse, y bueno, supongo que el hecho de que se hubiera imprimado de Félix la mantuvo lo suficiente ocupada como para dejar que su madre rehiciera su vida e incluso comportarse de vez en cuando agradable con todos nosotros.

Un par de veces se me pasó por la cabeza preguntarle a mi madre la razón por la que no habían transformado a mi abuelito. Él era parte de nuestro secreto, sabía tanto como había querido escuchar. Pero en fin, supongo que su vida de humano es suficiente para él.

Lo mismo me pregunté con respecto a mi abuelita Renné a la cual visité un par de veces antes de casarme y hasta conocí a mi abuelito putativo, pero ya hace años que no los visitábamos, viajar a Florida era casi imposible, no por el dinero, de eso teníamos de sobra, pero no había como explicarle por qué nuestros niños crecían tan rápido, a penas se tragó mi crecimiento y cada vez se asustaba más porque mi mamá dejó de envejecer aunque ella nunca lo mencionó y por lo demás era demasiado difícil esconder a todo un aquelarre de vampiros.

Terminamos de empacar lo poco y nada que llevaríamos con nosotros en nuestro viaje de regreso, la verdad es que aún conservábamos nuestra residencia permanente en Forks intacta, aquella enorme casa blanca en medio del bosque.

Sólo nos faltaba esperar a que tía Alice y tío Jasper regresaran, pues se habían marchado hace un par de meses para celebrar su Luna de miel número treinta y ocho según tengo entendido.

Una semana más tarde finalmente pude sentir el aroma de tía Alice acercarse, reconocía con mayor facilidad su olor ya que siempre que mi tía Rose y su oso mutante partían de viaje ella era la encargada de ocuparse de todo lo que tenía que ver con mi armario y mis peinados. Cualquiera pensaría que es tedioso que alguien escoja lo que te pondrás a diario, pero muy por el contrario, disfrutaba dándole ese placer y Jacob amó cada una de las lencerías que ella traía de regalo para mí.

–¡Tía! –Corrí batiendo mi propio record de velocidad para abalanzarme sobre ella.

–Veo que Rosalie cuidó bien de tu imagen en mi ausencia. – dijo esbozando una sonrisa y respondiendo a mi abrazo.

Ambas oímos la risa de autosuficiencia de mi tía Rosalie que ya estaba a pocos metros de nosotras. Era increíble, aun con lo agudo de nuestra audición ella siempre lograba aparecer sin meter ni un solo ruido.

–¿Y a qué hora partimos?. Preguntó mi tío Jasper esbozando la mejor de sus sonrisas y poniendo al lado de mi tía Alice cargado de maletas nuevas.

–Bueno, supongo que no debo preguntar cómo es que lo sabes.

–Supones bien querida, –dijo tía Alice. – Ya hasta visualicé el diseño de tu nuevo armario en tu casa nueva, te encantará todo lo que te compré. ¡Tenemos mucho trabajo que hacer!.

–¿Casa nueva? De qué hablas…

–Rayos, creo que metí la pata. ¿Tu padre aún no te ha dicho nada?

–¿Decirme qué?

–Gracias Alice, acabas de arruinar la sorpresa. –Tampoco oí a mi padre acercarse.

–Eddy lo siento… Vimos materializarse la figura de mi padre justo atrás de mi tía Alice y en cuestión de segundos el perfecto peinado que traía estaba hecho una maraña gracias a él.

–Si hubiera sido tú no habría despeinado a Alice, pasó literalmente dos horas arreglándolo luego que nos bajamos del avión en Rio. –Soltó entre risas mi tío Jasper.

Lo último que vi fue a mi padre corriendo literalmente despavorido de mi pequeña pero poco frágil tía vidente.

–Bueno, supongo que Alice ya te informó de que tu padre y yo hemos mandado a remodelar la vieja cabaña del bosque para ti y no te preocupes, hemos construido otra casa cerca para los chicos también, aunque creo que Billie preferirá dormir con nosotros en la casa grande. – Ahora era mi madre la que se reunía con nosotros.

–Pues no me lo había dicho. Pero se los agradezco, Jake estará feliz.

–¡Bella tú también! ¿Acaso las mujeres no saben guardar un secreto? – Se escuchó la queja de mi padre ya resignado pero aún enfadado y corriendo de mi tía Alice que aprovechó su distracción y lo atrapó revolviendo su cabello también.

–Lo siento cariño, pensé que Alice ya se lo había dicho. – Sólo mi madre podría reír con las caras de enfado de mi padre.

Después de que mi tía y mi padre se aburrieron de intentar pelear –Si, digo intentar porque mientras mi padre leía su mente ella veía sus movimientos antes de que siquiera él hubiera levantado un dedo y viceversa – Terminamos de empacar y todos subimos al Yate para encaminarnos al aeropuerto.

Se sintió genial cuando baje del avión, volver a respirar ese aire limpio, húmedo y fresco fue una verdadera delicia.

Habían tres vehículos esperándonos, mi papá se había encargado personalmente de todos los detalles, mientras los hombres cargaban las maletas en los autos Jake y yo decidimos emprender lo más pronto posible el viaje a La Push, los niños vendrían más tarde cuando mi mamá y mi papá pasaran a saludar a Billy y al resto de la manada.

–“¿Lista para un paseo como el de los viejos tiempos Nessie?” –Tomé la cara de mi marido y lo dejé correr imágenes en su cabeza, para dejarle ver mi respuesta. Nos despedimos de todos y nos encaminamos hacia el bosque más cercano. Cuando nadie pudo vernos Jake entró en fase y yo me subí a su lomo y rodee con mis brazos su grueso cuello.

La sensación del viento en mi rostro se sintió casi igual que la primera vez que corrí sobre el lomo de mi Jake siendo a penas una bebé. Incluso me permití enderezarme y abrir los brazos, se sentía casi como volar.

Leah nos encontró antes que todos, luego se nos unieron Quil y Embry corrimos junto a ellos hasta que llegamos a la casa de Sam. Emily salió a saludarnos acompañada de dos pequeños.

Mientras yo saludaba los demás cambiaron y se nos unieron en cuestión de segundos.

Me sorprendí al sabes que los dos pequeños que acompañaban a Emily corrieron a los brazos de Leah en cuanto ella salió de los matorrales vestida..

–¡Hey! Les presento a mis pequeños. Harry, Camile ellos son Nessie y Jake.

–¡Hola! –dijeron los dos al mismo tiempo y con timidez se escondieron tras ella.

–Quién lo diría, tienes dos hermosos pequeños, supongo que Félix debe ser un padre orgulloso y un tipo con mucha paciencia por lo visto, no es fácil aguantarte. – Justo cuando Leah iba a darle un puñetazo en las costillas a Jake apareció entre risas un cambiado Félix.

–¿Hablaban de mí?

–¡Que tal chupasangre!.

–Hola Jake, Señorita Renéesme. ¿Cómo estuvo el viaje, cómo se encuentra Carlisle y los demás?

–Desempacando supongo, más tarde vendrán a saludar.

–Me alegra que ya estén de vuelta. ¿Les contó Leah que llevo casi quince años alimentándome sólo de animales? No fue ni tan difícil ni tan repugnante como pensé que sería –Dijo total y completamente orgulloso de sí mismo.

–El dorado en tus ojos te sienta bien. –Respondimos Jake y yo casi al unísono.

–Gracias, a Leah también le gustan. ¿No es así Lobita? –dijo guiñándole un ojo a Leah que reía toda coqueta y le guiñaba un ojo. Sí, ella realmente se reía. Aunque no lo crean. Justo cuando Jake iba a lanzar otra broma el gran lobo negro salió del bosque acompañado de tres pequeños lobos, dos color miel y uno aún más pequeño de color anaranjado.

–“¡Sam!” –Jake corrió para abrazar a su viejo hermano.

Después de saludar a Sam, él nos presentó al resto de la manada, sólo tres chicos nuevos se habían integrado en estos casi veinte años, eso es bueno, supongo.

Más tarde todos fuimos a una barbacoa en casa de Billy, allí nos esperaban mi abuelito Charlie acompañado de Sue e incluso Rachel y Paul también andaban de visita. Jake fue el más feliz al ver de nuevo a su hermana, pese que nos habían visitado hace unos cinco años en la Isla. Ellos esperaban ya a su quinto hijo.

Mis padres, tíos y abuelitos no tardaron en llegar en compañía de nuestros niños y de Nahuel. Finalmente estábamos todos juntos, riendo y compartiendo como si jamás nos hubiésemos dejado de ver. Todos felices.

No sabíamos que Billie podía de alguna manera “ imprimarse” hasta que nos dimos cuenta de cómo miraba a Camile. Ellos se llevaron inmediatamente bien, aun cuando ella tenía a penas catorce años parecían tener muchos temas en común de qué hablar. Mi padre fue el primero en largarse a reír cuando de seguro escuchó en la mente la reacción de todos los que mirábamos asombrados como ellos conversaban afanadamente. La cara de espanto de Félix preguntando a todos por qué reíamos y el –¡Por ningún motivo niño! – de Leah hicieron que todos comenzaran a lanzar bromas a la nueva parejita.

Las carcajadas no se hicieron esperar. Nahuel, quién estaba sentado justo al lado de Allie no podía entender cómo podíamos estar sentados con un miembro de la guardia Volturi, pero finalmente se integró a las bromas. Finalmente después de casi una hora Billy logró poner orden y lo seguimos ante el patio trasero donde comenzó con la reunión del consejo. Nos sentamos en círculo, al tiempo en que Sam y Jacob se ponían al centro para dar inicio a la ceremonia que tuvo lugar alrededor de una hermosa fogata.

Todos aceptaron con alegría que Jacob tomara el lugar de Sam, y a cambio él recibió una emotiva despedida con todos los chicos aullando a la luna llena. Incluso mi abuelito Carlisle le dedicó unas palabras de agradecimiento por las veces en que la manada luchó a nuestro lado.

La fogata se encendió aún más y el calor de las llamas nos inundó a todos, rodeando la atmósfera de Magia. Billy comenzó con su relato de siempre, contando una a una las leyendas de la tribu manteniendo a cada uno de los presentes totalmente atentos a sus palabras. No importa que la naturaleza nos haga diferentes, ya seas un mitad lobo o simples humanos, vampiros o híbridos. Nada de eso importó esta noche, por qué la magia es parte de nosotros. Y es que esta vez las leyendas de los indios Quileutes serían contadas de una forma diferente. Lo supe cuando fue mi propio padre el que se puso al lado de Billy Black y él lo dejó narrar parte de la historia. Los nuevos miembros no sólo escucharían una parte de la historia. Esta vez ellos tendrían las dos versiones.

martes, 3 de agosto de 2010

Capítulo XV : Increíble

N/A: awwwwwww!! Tardé siglos en actualizar este fic!! Pero bueno, la verdad es que este es el último capítulo, ya sólo falta el epílog. Gracias por todo el apoyo que me dieron, por leer este fic y por la eterna paciencia. Espero que les guste. Besitos!! (Y espero que dejen comentarios, sobre todo aquellas que siempre me dicen que les gusta este fic).


Mezcla de Inmortales

Último Capitulo

Edward Pov

Realmente Félix estaba diciendo la verdad, él quería dejar la guardia. Pero aún escuchando sus pensamientos sabía que había más de una razón oculta en su decisión.

Miré a mi alrededor y no sólo yo estaba asombrado, Jake y Nessie e incluso los pequeños lo estaban.

A todos nos preocupaba tener a un miembro de la guardia cerca, aunque Félix estaba demostrando más cortesía de la que ninguno de ellos había mostrado jamás.

Quise tratar de indagar aún más en sus pensamientos, pero no conseguí hallar nada como para preocuparme de defender a mi familia, la idea de ir a contarle a Aro de la existencia de los niños estaba desechada en su mente. Era sincero, por difícil que esto nos pareciera de creer a todos.

En ese momento Carlisle entró a la habitación.

-¿Y bien?. ¿Podemos continuar con la celebración?

Todos miramos en dirección a Félix.

-Prometo que no le diré nada a Aro. Pero quiero que me den la oportunidad de compartir un poco más con estos pequeños, es que simplemente son fascinante. Sé que tengo mucho que aprender de ellos.

-¿Quedarte? . –El tono de voz de Carlisle no ocultó la sorpresa.

-Carlisle, Félix planea dejar la guardia.

Carlisle se quedó atónito, pude leer en su mente la confusión, pero también una pequeña cuota de escepticismo. No era el único.

-Supongo que tienes mucho que contarnos mi buen amigo.

-Creo que tenemos tiempo para eso. –Digo mostrando una pequeña, pero real sonrisa.

-Bueno, supongo que no hay problema en que nos acompañes en la fiesta. –Dije para romper el silencio.

-Prometo no ser un problema. – “Eso espero” pensé.

-Pero Edward… No creo que sea correcto que…

-Tranquilo Jacob, todo está bien. Ve y avísale a los demás que nos uniremos a ellos, y que nuestro visitante nos acompañará.

De mala gana Jake salió a paso exageradamente lento de la habitación sin quitarle los ojos de encima a Félix. En su mente sólo repetía.

-“Estás loco, más te vale que este chupasangre no toque a mis hijos”.

Nessie no tardó con unirse a Jacob, llevando con ella a Billie en unos de sus brazos y en el otro y recostada sobre uno de sus hombros a la pequeña Allie.

Cuando por fin ellos se alejaron lo suficiente, comencé mi interrogatorio.

-Antes de que subas con nosotros, tienes que responder unas cuantas dudas que tengo.

-Es justo. –Respondió él.

-Lo primero, tienes que ser capaz de decir la verdadera razón por la que quieres alejarte de la guardia.

-Créanme que no sabía que lo quería hacer hasta que estuve aquí. Frente a ustedes, viendo cómo son capaces de vivir una vida prácticamente normal, cómo aún en contra de lo que se supone es nuestro destino han conseguido crear una familia, y los niños…

-¿Qué hay con los niños? .-Le interrumpió Carlisle.

-Son… asombrosos. Y no sólo eso, la verdad es que me recuerdan a mis hijos. Porque sí, aunque no lo crean alguna vez tuve la dicha de tener una familia. Siempre creí que no teníamos otra posibilidad, que no existían opciones para seres como nosotros, pero veo que me equivoqué. ¡Qué equivocados están todos en Volterra!.

-Tienes que saber que si te quedas aquí no puedes cazar por los alrededores, ya sabes, pretendemos vivir unos cuantos años más en este lugar y a la más mínima sospecha de los humanos tendríamos que partir antes de tiempo.

-Tranquilo, sabré controlarme, no olvides que en Volterra nosotros tampoco cazamos a la gente de allí.

-Eso oí. Pues también quiero pedirte que no te acerques demasiado a mis nietos, es sólo para prevenir.

-No quiero dañarlos, sólo quiero ver con mis propios ojos la manera en que crecen, me asombró demasiado ver que decían la verdad, y que tu hija lo hiso sin problemas.

-Entonces, mi buen amigo, eres bienvenido a nuestra casa.

-Muchas gracias Carlisle, espero no ser una molestia.

-Bueno ya, subamos que una fiesta nos espera.

Abrí la puerta y dejé que mi padre y nuestro visitante salieran primero y caminé detrás de ellos. Cuando ingresamos a la terraza el ambiente continuaba tenso, pero al menos los quileutes ya no estaban en fase.

Una visión de Alice me dejó con la boca abierta. Era extraño, podía ver a Félix quedándose con nosotros, jugando alegremente con los niños pero había algo que lo hacía desaparecer, las imágenes eran borrosas, confusas, pero todo tomó sentido en cuanto Seth habló.

-¡Leah!, ¿Qué te pasa?.

Todos volteamos a verla, pero no se veía enferma, ni nada, estaba de pie a un extremo de la terraza y con los ojos fijos en algo. O más bien en alguien. Todos al mismo tiempo seguimos el camino de su mirada, yo por mi parte miré un su mente y no podía creerlo.

-¡Edward!, dinos que tiene Leah, ¡qué le hiso este chupasangre!. –Gritó Seth desesperado.

No sabía como decirlo, no sabía si largarme a reír y soltar de una vez lo que sabía y que por cierto era obvio si ponías un poco de atención o dejar que ella misma se los explicara.

Esperé a qué ella reaccionara, pero Seth ya pensaba en entrar en fase y tirarse encima de Félix, cosa que por cierto preferí evitar.

-Tranquilo Seth, es sólo que al parecer ha llegado el turno de tu hermana. –Miré de reojo a Sam, conocía su historia “amorosa” y aunque todos podíamos ver el amor en sus ojos por Emily no podía evitar sentir celos por Leah.

-¿El turno para qué?.

-Para eso que ustedes llaman “Imprimación”.

El primero en estallar literalmente a carcajadas fue Jacob, realmente disfrutaba de la escenita de compañera de manada. Ya no me sentí tan culpable de reírme asique seguí a Jake en sus carcajadas, y luego de eso todos comenzaron a reír y hasta unos cuantos aplausos espontáneos.

Lo pocos que aún conservaban una pisca de seriedad no pudieron evitarlo luego de que Paul gritara – “Al fin alguien que te aguante Leah”. – Un solo puñetazo fue el que recibió de parte de la aludida.

Félix nos miraba a todos con la pregunta en la cara. Pero no dejaba tampoco de mirar a Leah.

-Creo que después de todo si te quedarás. – Habló Carlisle tratando de controlar su risa.

lunes, 5 de julio de 2010

Capítulo XIV: Una vida para mi

N/A: Bueno, ya tenía bastante tiempo sin actualizar esta historia, este será un capítulo diferente, es un pov Félix, Solo espero que les guste y dejen comentarios, y es que... siempre hay nenitas que me dicen que adoran esta historia pero solo 2 la comentan, entonces se me quitan las ganas de escribirla... ya sé estoy loca, pero me desanima mucho por que me cuesta mucho hacer este fic, no se porqué. Bueno les dejo besos, ya en un rato más les dejo el capítulo de Fate has brought us here.

Mezcla de Inmortales

Felix Pov

“¡Maldita engreída!. Si no fuera por su estúpido poder ya me habría desecho de ella hace varios siglos ya”.

-¡Félix!. –Hablando del rey de las tinieblas el mismísimo coludo es quien se asoma.

-Dime Jane, qué necesitas. – y yo como siempre mordiéndome la lengua.

-Aro dice que tienes que ir América del norte, al parecer hay problemas con un bebé grande cerca de Port Ángeles, ya sabes, cerca de donde viven los “Cullen” – Dijo el nombre de ellos con sarcasmo, quise reírme, si alguien la ponía furiosa era ese clan en particular. Disfrutaba verla frustrada y aun más admiraba a la muchachita esa que era capaz de bloquearla.

-¿Quieres que salga ya mismo?

-Si no es mucho pedir… - dijo rodando sus ojos al tiempo que se volteaba para marcharse nuevamente a lamer las botas de Aro.

Tomé mi capa que estaba sobre uno de los muchos sitiales que Aro tenía en la “biblioteca”. –Que por cierto ya conocía de memoria, no es que últimamente tuviéramos mucho trabajo que hacer.

Tomé de uno de los cajones unos lentes de sol bien oscuros, me iría en avión, quería terminar lo antes posible con este “trabajito” por lo que no valía la pena correr y nadar por tantos días. Odiaba ir a otros continentes.

Ya estaba cerca de Port Ángeles, encontrar al detractor fue muy fácil, las pistas eran tan evidentes que se delató solo. Además encontrar el rastro de un neófito es casi como quitarle la vida a un humano dormido, aburrido.

Iba de camino al aeropuerto, me había tomado solo un par de minutos cumplir la orden de Aro.

Me detuve a mirar los fuegos artificiales.

¿Ya era año nuevo otra vez?

Recuerdo mi último año nuevo como humano…

“-¡Papá! Dile a Sophie que el soldadito no es un juguete de niñas.

-¡Papá! Dile a Josh que me lo preste, es solo un ratito.

-Ya dejen de pelearse, si no lo comparten ambos se quedarán sin el soldadito.

Mis hijos hicieron un puchero y corrieron a la falda de Annia – mi esposa.”

La imagen se volvió borrosa, odiaba que los recuerdos humanos fueran tan frágiles. Pero hice el esfuerzo por encontrar las imágenes en mi cabeza.

“-¡Feliz año nuevo!” –Mi casa era pequeña y la granja no iba de lo mejor, pero era feliz. Tenía una familia, un techo seguro y salud para trabajar.

Cerré los y pude ver y hasta casi pude sentir el abrazo de Annia, y poco más arriba de los muslos dos pequeños abrazos.

¿Cuánto tiempo había pasado ya?

Saqué la cuenta mentalmente. Ciento treinta y dos años.

Reí al ver a una familia de humanos pasar cerca del puerto, desde este techo se veía una hermosa panorámica del evento pirotécnico.

-“Te estás volviendo débil Félix” – Imaginé la voz de Jane burlándose de mí.

Sacudí mi cabeza y salté al tejado más próximo, saltando uno tras otro, ir por las calles sería una imprudencia, no tenía sed, pero por la fecha mucha gente andaba por ahí.

Me detuve en seco.

-Este olor es de…

Me desvié del camino para seguir el rastro de ese aroma tan dulce.

Paré cuando los vi en esa terraza.

Los Cullen en todo su esplendor. Iba a acercarme a ellos pero otro aroma me lo impidió. -­­­­“Hijos de la Luna” – Ya los conocía. Hace años había tomado la exterminación de esa especie como proyecto personal.

Entonces algo más me sorprendió. “Humanos” simples y comunes humanos.

Estos sí que eran raros.

¿Cómo pueden estar así de tranquilos compartiendo en el mismo lugar con humanos y licántropos al mismo tiempo?

¿No les desagradaba ese asqueroso hedor?

Me limité a observarlos por un rato más.

¿Cómo habían conseguido verse como una familia, tan… humanos?

Reconocí al instante a la muchacha, esa tal Bella. Ella y el lector de mentes estaban abrazados y riendo. El perfecto cuadro de una pareja de enamorados.

Un poco más atrás y de la misma manera estaba una mujer que reconocí como esa extraña pequeñita que había conseguido movilizar a la guardia completa hace unos años atrás.

Ellos no mintieron, la pequeña había crecido y estaba bastante guapa pero … “¿Qué hacía ella besando a uno de esos animales?.”

Dos pequeñines llamaron mi atención. -Se parecían tanto a mis hijos.

Pero… ¿Cómo es que… Esos niños no eran humanos?

Salté hacia el tejado donde ellas se encontraban, caí de improviso ya que estoy seguro que ni el tal Edward me vio venir ya que hasta poco antes de que pisara la azotea todos reían.

-Felix. –Susurró aquella muchacha, Bella.

-Hola amigos míos. – No quería parecer hostil, además ella me caía bien, después de todo era la única que irritaba a esa bruja mandona.

Pero un gruñido de perro se oyó al tiempo que el ambiente se volvía tan espeso y tenso que podría haberlo cortado con tijeras punta roma. “Qué iluso pensar que sería bien recibido”. Las posiciones de ataque no se hicieron esperar.

-Hola Félix. – Me saludó Carlisle. A él si lo conocía un poco más, recuerdo que cuando estuvo con nosotros era muy amable, quise devolverle el saludo de la manera más cortés que pude, pero jamás debía mostrar debilidad ante ellos, y mostrarme amable no era opción.

-Feliz año nuevo. –Le respondí.

-Gracias, y dime… ¿Qué te trae a Port Ángeles?

-Solo estaba de paso y pues sentí el aroma de ustedes, por lo que decidí pasar a visitarlos, espero que no incomode a nadie mi presencia. –di una mirada pasajera a la manada que estaba en posición de ataque. “¡Realmente apestan!”.

-Veo que has crecido mucho. – Me giré un poco para dirigirme a la hija de Bella.

El hombre lobo se puso aún más en posición de ataque pero por alguna razón no me atacó, por lo que no actué.

-Eso parece. – Respondió con voz dulce.

-Que pequeños más lindos. – El aroma de los pequeños era más fuerte ahora que estaba más cerca de ellos.

-¿Cómo está mi amigo Aro? . – Giré de nuevo para encontrar los ojos de Carlisle que me hablaba de nuevo.

-Muy bien Carlisle, ya sabes, no es como si Él saliera mucho de Volterra.

-Espero le envíes mis saludos.

-Claro que lo haré.

Volví a mirar a los pequeños, eran de alguna manera muy atractivos, especiales. Pero… ¿qué eran exactamente? Parecían a simple vista humanos, pero al mismo tiempo eran más como esos niños inmortales. Pero no, al parecer lo que escucho son… ¿Latidos?

Recordé que la chica que los abrazaba tenía casi la misma apariencia que ellos. Creo que debería decirle esto a Aro, de seguro estará fascinado con esto de que pueden seguir procreando de la manera que lo hacen los humanos, porque estaba seguro que eran hijos de la hija de Edward, el parecido con ella era evidente por todas partes.

-Félix, ¿Podemos hablar en privado?. – Edward me sacó de mis pensamientos por lo que me volteé para verlo.

Comenzó a caminar y lo seguí.

Entramos en una enorme habitación.

-¿Qué tienes para decirme Edward?- Le pregunté.

-Félix sabes que a mí no puedes engañarme y solo quiero pedirte un favor. –Me reí.

-Te escucho.

-He notado como mirabas a los pequeños.

-Ah, es eso, bueno no pude notar el parecido que tienen con tu hija.

-No estás equivocado, ellos son sus hijos biológicos.

-Eso pensé.

-Lo sé.

-¿Y me podrías decir qué favor quieres de mí y por qué debería concedértelo?. –Me despertó una enorme curiosidad por ver como reaccionaba Edward. Era un tipo listo.

-Solo te pido que te des el tiempo para ver y aceptar que ellos al igual que mi hija no son niños inmortales, como bien notaste ambos tienen latidos en su corazón. Y por otro lado deberías hacerlo porque no creo que quieras terminar como Irina, dando falsos testimonios. –Recordé a esa vampira y cómo habíamos tenido que matarla.

-Veo tu punto, pero debes saber que a diferencia de aquella muchacha yo pertenezco a la guardia, y Aro y los demás me creerán. – “siempre a la defensiva”. Me recordé.

-Félix, se que te has comportado bastante bien hasta el momento, pero enserio, no permitiré que nadie los lastime, y si tengo que acabar contigo para asegurarme de eso lo haré.

-¿Es una amenaza Edward?.

-Tómalo como quieras.

-Vaya creí que los de su especie eran pacíficos.

-Oh amigo, créeme que puedo ser lo que sea con tal de proteger a mi familia.

No pude evitar sentirme atraído por tener una batalla con Edward, yo era fuerte, pero no podía entender el extraño respeto que Aro y los demás mostraban por él. Me preguntó quién de los dos ganaría en una lucha…

-Bueno, no quiero perder más el tiempo, mi familia me espera. Dime, ¿Harás lo que te pido?.

-Lo que digas. – Puse en blanco los ojos y me encogí de hombros.

Él se marchó.

Caminé por la habitación y me detuve para apoyarme en la pared cercana a la puerta.

En cierto modo me di cuenta de que los envidiaba y no me atreví a preguntarme por qué razón seguía aún en la guardia.

Sentí abrirse la puerta a mi lado.

-Se tardaron. –Dije.

-Lo siento, los niños se habían dormido. – ¿Acaso pueden dormir?

-Bueno, supongo que tu hija será la encargada de contarme las cosas ¿no?

-Sí, seré yo. –La chica se acercó a mí, no sin antes entregarle al lobo a uno de los pequeños que dormía en sus brazos.

Recordé la manera en que Aro había extendido su mano para ver lo que sea que ella pudiese mostrarle por lo que imité de él ese mismo movimiento.

Una cantidad sorprendente de imágenes pasaron por mi cabeza.

Su crecimiento, su amor por el chico que estaba en la habitación con nosotros, me asombró demasiado eso de la “imprimación”, pero la entendí enseguida, mirar las cosas de primera fuente, incluso podía sentir ese amor que ellos se tienen.

Los vi amarse, los vi pasear juntos de la mano por una playa, entregarse el uno al otro, la vi complicada cuando se enteró de su embarazo, la vi y la sentí sufrir cuando dio a luz a estos asombrosos pequeños. No pude evitar estremecerme por lo tan vividas que eran sus emociones.

Imágenes de una familia feliz pasaban por mi cabeza.

Los niños crecían muy rápido, tanto o más como lo había hecho ella, me asombré al ver que también se relacionaban de maravilla con los humanos y que eran perfectamente consientes que debían mantener su naturaleza en secreto.

Me quedé en blanco, total y absolutamente en Shock. Sin lugar a dudas que esta familia era muy particular. Interesantes, pero extraños al mismo tiempo.

Cuando las imágenes dejaron de correr y ella me soltó la mano.

Sin dudas hay mucho que aprender de ellos, debería estudiarlos un poco más. ¿Me pregunto qué diría Aro si yo no volviese a Volterra?

-"¿Vas a dejar la guardia?"… ¿Porqué? – Lo había olvidado. Él podía leer mi mente.

Ante su pregunta me vi a mi mismo sorprendido por estar sopesado la opción de dejar la guardia, nunca antes lo había pensado tan seriamente, nunca antes me había detenido a pensar en nada que no fuese cumplir órdenes y de complacer a esa pequeña bruja de Jane.

-¿Cómo que dejará la guardia?, Edward, ¿Qué significa todo esto? – Nos interrumpió el lobo.

- Eso parece les contesté.

Todos, incluidos los pequeños me miraron asombrados. La verdad es que ni yo mismo sabía bien que es lo que estaba diciendo.

Pero pensar por otra parte la opción de vivir de nuevo casi como un humano se me hiso tan llamativo que la decisión estaba cobrando fuerza en mi cabeza.

Estaba cansado, realmente agotado de esta infernal vida. Los envidiaba de tantas maneras, sentí tantos deseos de poder volver a sentirme parte de una familia y no de una estúpida guardia que ya sinceramente no me necesitaba y de la cual ya estaba harto, especialmente de Jane y su gemelo malvado.

¿Será que podré volver a sentirme completo otra vez?, no sé, ¿conseguir amigos, un amor en esta eternidad, o incluso una familia como la de ellos?

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Con todo mi amor para mis lectoras.

A mis lectoras:
Si aveces me pierdo por algunos días, si me retraso con las historias o si les he fallado y no he sido responsable con el calendario de publicaciones, no es por que no las quiera, o que no las respete como mis lectoras, lo que pasa es que antes que el blog está mi familia, mis estudios, las personitas que amo y me necesitan.
Pero les juro que cada ratito libre que encuentro en mis días lo dedico a pensar en uds, en tratar de avanzar con mis historias, en de vez en cuando renovar la imagen del blog y en estar presente para cualquiera de uds que me necesite. Si hay algo que les puedo asegurar es que cada una de las Historias que he comenzado en este blog, que sean de mi autoria JAMÁS quedarán sin final. Son mis bebés, y una madre jamás deja a sus hijos. Así sea que me cuesten lágrimas de frustración, bloqueos mentales y una que otra grosería cuando mi cabeza se quede en blanco, les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para no dejarlas sin el tan esperado final.
Desde ya les digo que las amo, que cada una de uds, las que comentan, las que anónimamente pasan, las que siempre tienen una palabra de apoyo cuando la necesito merecen todo mi respeto, cariño y gratitud. Son las MEJORES lectoras, siempre esperando pacientemente sin quejas. Soy una agradecida de la vida por tenerlas conmigo.
Sin mi Pola y sin Ustedes este sueño de poder escribir no sería realidad.

Presentación del Blog

Hola!!! Mi nombre es Angylito soy de Chile y este es mi hogar, mi pedacito de Cielo en la tierra. En este Blog podrán leer hermosas historias relacionadas con la Saga de Twilight (SM). Porque como ya dije, Esto no termina con el Libro Amanecer, no mientras todas las fans tengamos imaginación para continuar la historia.

Aquí no solo encontrarán Fics o OneShots escritos por mí, ya que cuento con varias historias de otras Autoras que más que eso son mis amigas. Espero que Comenten y que suspiren con cada una de ellas.

Advertencia:
La mayoria de los fics son para mayores de 16 o 18 años, y/o gente con mentalidad abierta por *lemmon... asi que Los fics tienen clasificacion (Raiting) para que los puedas identificar:
M - (Adultos)
T - (Adolescentes)
K - (Para todas las edades)

*Lemmon : Situaciones Sexuales explícitas


Otra sonrisa que no puedes ignorar...

Otra sonrisa que no puedes ignorar...
Mi amado Jackson Rathbone ♥
DISCLAIMER
♥ LA MAYORIA DE LOS NOMBRES Y PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER
♥ALGUNOS CUANTOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVAS AUTORAS
♥Y LAS IMAGENES O VIDEOS DE LAS PELICULAS DE LA SAGA DE TWILIGHT SON PROPIEDAD DE SUMMIT ENTERTEINMENT

Chicas LoverSuspiritosCullen Ya tiene Facebook den click aquí para visitarnos.

BIENVENIDAS A MI MUNDO "Este es mi Pedacito de Cielo en la Tierra"

Entradas populares

Vistas de página en total