domingo, 12 de septiembre de 2010

Cap. XIV – El despertar

N/E: chicas!! perdón!! enserio!!! después de las pruebas como salí de vacaciones mi santa madre tuvo la genial idea de mandarme a trabajar ¬¬ Pero bueno hoy tengo un ratito libre antes de mis clases de guitarra. Espero disfruten el capítulo, las amo!

Angylito

LA CAJA ROJA

_____________________________________________________________

¿Bella? -la llamé.

Ella miró nuestras manos unidas y después levantó su mirada hacia mí.

Bella, amor...

Echó un vistazo a la habitación, fijándose en cada uno de los rostros de mi familia.


______________________________________________________________


Bella nos miraba como si fuese la primera vez que nos veía.

Pude notar como daba un respingo al ver a Jasper. "¿Ahora le doy miedo? A buenas horas..." - yo sólo pude sonreír.

—Bella, amor -la llamé de nuevo. Ella giró su cabeza muy rápido, tanto que pareció sorprendida-. Aprenderás a controlarte -con la misma velocidad llevó su mano a la garganta, tragando en seco. Con cuidado retiré su mano de su cuello-. No quiero que te hagas daño cielo.

Ella seguía en silencio, mirándonos a todos.

—Bella ¿que ocurre?

—¿Edward? -mi Bella habló por primera vez haciendo resonar su hermosa voz en la habitación- ¿Edward Cullen? ¿Eres tú?

Sonreí. Tanto que llegué a creer que me dolerían las mejillas.

—Claro amor. ¿Quién querías que fuese?

—¿Dónde estoy?

—¿Recuerdas que vinimos a Denali? -le pregunté, Bella me miraba fijamente, sin desviar la mirada ni un minuto, como intentando evitar a todos los que estaban en la habitación-. Estamos en casa de Eleazar y Carmen, después te los presentaré.

Ella me miró con la preocupación reflejada en su rostro.

—Estás algo confusa Bella. Es normal, no te preocupes. Todo se irá aclarando a medida que te acostumbres a la nueva situación.

—¿Nueva situación? -Bella me miraba intensamente, como intentando preguntar algo que no se atrevía a decir en palabras.

Miré a Jasper. Quería saber lo que sentía ahora mismo, ya que no podía oír sus pensamientos tendría que conformarme con averiguar sus sentimientos. Jasper me entendió enseguida y me explicó lo que percibía en Bella. "Está confusa, pero eso es normal, ya sabes como es" -yo asentí- "Lo que ya no me parece tan normal es el miedo que siente ahora mismo. Cada vez que nos mira a Emmett o a mí su miedo se dispara. ¿Nos toleraba siendo humana y nos teme siendo vampiro? Eso no tiene sentido". Jasper tenía razón, era muy extraño. Bella jamás había temido a ninguno de mis hermanos. Ni siquiera a Jasper después de haberla atacado, mucho menos a Emmett al que Bella quería como a un hermano.

—Bella, cielo, vamos a cazar... -le pedí tendiéndole mi mano.

—¿Cazar? ¿A... a qué te refieres? -me miraba intranquila.

—Necesitas alimentarte Bella. No te preocupes, aquí hay muchos animales, yo te enseñaré como hacerlo, ya verás es muy fácil, instintivo...

—¿No es más fácil ir a la nevera? -me hubiese reído si una centésima parte de mí creyese que aquello era una broma. Pero su cara..., en su cara podía ver la preocupación, el miedo y el desconcierto, nada que me hiciese pensar en un comentario sarcástico.

—Bella, amor, ¿qué es lo último que recuerdas? -le pregunté casi desesperado.

El gesto de dolor que pude ver en su cara me dejó perfectamente claro cuál era su último recuerdo. El dolor de la transformación, algo que ninguno de nosotros quiere recordar.

—Dolía -me dijo en un susurro.

—Lo sé cielo -intenté reconfortarla-, pero no me refería a eso -le sonreí-. Antes de eso.

—No sé... todo está muy borroso -parecía desesperada por cumplir con lo que le pedía. A pesar de que no era necesario Jasper me advirtió "La estás poniendo muy nerviosa Edward. Sabes como son los recuerdos humanos, difusos, borrosos... ¡no la alteres! Recuerda que es una neófita, acaba de despertar por el amor de Dios". Tuve que respirar profundamente en un par de ocasiones, yo también tenía que tranquilizarme, no la ayudaría nada que sintiese mi nerviosismo también, ni ayudaría a Jasper si tuviese que ponerse a cargo de la situación. Lo mejor sería darle tiempo y no tratar de forzar la situación.

—Tranquila -intenté que se relajara acariciando su mano, haciendo pequeños círculos en su dorso, como siempre lo había hecho-, respira y trata de concentrarte. Sé que es difícil -suspiré resignado-, no te preocupes, poco a poco volverá...

—Tú... -Bella dudaba-, tú me salvaste -dijo finalmente-. La furgoneta iba a aplastarme y tú... tú la apartaste -¿la furgoneta? Hacía más de tres años desde el accidente- ¿Cómo? ¿Cómo pudiste pararla sin hacerte daño? ¡Eso... eso es imposible!

—¿Qué más recuerdas Bella? -volví a preguntar, quizás si se esforzaba un poco acabaría recordando los últimos años, quizás si forzaba un poco su memoria conseguiría que recuperase sus recuerdos. No quería que le pasase algo parecido a lo de Alice que no tenía idea de quién era o de dónde venía.

—En el hospital... Después de que el Dr. Cullen me revisase... nosotros, nosotros hablamos. Tú estabas muy enfadado y te negaste a contarme lo que había pasado. ¿Realmente creíste que lo explicarías todo diciendo que me golpeé la cabeza y que no sabía lo que veía? -Bella miró fijamente a mi padre- ¿Pasa algo conmigo? ¿Estoy más herida de lo que usted pensaba?

—No Bella, estás bien -le aseguró.

—¿Recuerdas algo más? -esta situación era desesperante. ¿No recordaba nada? ¿No se acordaba de que nos amábamos, de que nos habíamos casado? ¿Habíamos vuelto a los días del instituto, cuando la acechaba como el vampiro cobarde que era?

—Jacob -susurró- en La Push... -de repente se puso tensa y se echó hacia atrás hasta apoyarse en la pared. "Edward, cuidado. La estás poniendo muy tensa, puede saltar en cualquier momento". Jasper tenía razón, tenía que calmarme, tenía que ayudarla a que se calmase. Instintivamente Bella se encogió en una postura defensiva-. Sé lo que eres...

—"Trata de tranquilizarla Edward, si no se calma saltará en los próximos minutos y se va a hacer daño, por favor, tranquilizate y trata de calmarla..." -Alice, está bien, había visto a Bella abalanzarse sobre mí, estaba seguro de que dolería. Ella era la neófita, la fuerza bruta estaba de su parte y yo no movería un dedo para intentar defenderme. No haría nada que pudiese herirla, aunque me costase la vida.

—Bella, cielo -la llamé tras inspirar varias veces para calmarme-, no me tengas miedo, por favor. No te haré daño, jamás podría hacerlo... -traté de acercarme a ella, pero parecía haber un muro invisible a su alrededor. Le tendí mi mano esperando que ella la tomara-. Por favor Bella, confía en mí. Yo te amo, jamas te volveré a herir. Por favor...

De repente Bella volvió a llevar su mano hasta su garganta, tratando de aplacar el fuego que ardía allí.

—¿Qué me pasa? -susurró- ¿Por qué me siento así?

—Tienes sed -no tenía sentido tratar de ocultarlo esperando que las cosas mejorasen. Si algo que tuviese sangre en las venas se acercase lo suficiente, ella lo descubriría por sí misma. No podría detenerse-. Por favor, confía en mí. Vamos a cazar.

—¿Sed? Nunca he tenido esta sensación antes.

—Eso es porque tú ya no eres como antes Bella -le dije mirándola a los ojos-, ya no eres humana. Por favor, déjame ayudarte. Dejame mostrarte cómo puedes calmar la sed -esperaba que pudiese oír la súplica en mi voz. Quería ayudarla, necesitaba hacerlo. Yo la convertí en ésto, no podría soportar que ella me odiase...

Bella se dejó resbalar por la pared hasta terminar sentada en el suelo, con los ojos vagando de un rostro a otro. Registrando a cada uno de nosotros, tratando de recordarnos, supongo.

—¿Por qué? -preguntó mientras miraba sus manos- ¿Por qué me has hecho ésto?

Ahí estaba la horrible pregunta que llevaba temiendo días. Aún sin el don de Jasper podía sentir su desesperación, el horror al descubrir el monstruo en el que yo la había convertido. La confusión al entender lo que tendría que hacer para poder sobrevivir a partir de este día. Y podía ver que me culpaba por lo que tendría que hacer toda la eternidad para sobrevivir. Por mi culpa. Por mi maldito egoísmo... Me quedé sin habla, con la boca abierta, mirándola horrorizado. Podía ver mi gesto en cada uno de los pensamientos que podía percibir en la habitación, y eran muchos...

En ese momento Carlisle decidió intervenir.

—No seas injusta Bella. Tu lo quisiste así. Lo pediste. Ésto fue tu elección, ninguno de nosotros te convertiría en contra de tu voluntad. Edward sólo hizo lo que tu le pediste, nada más...

—¿Yo lo pedí? -susurró sin mirar a nadie.

—Bella, por favor, vamos a cazar. Tienes que alimentarte -le supliqué de nuevo.

—No -dijo firme-, no puedo, no puedo hacer eso...

—Está bien Bella -necesitaba hacer algo para que fuese adaptándose poco a poco, no creo que obligarla a salir a cazar ahora mismo fuese una buena idea, así que decidí cambiar un poco los planes-. Yo me encargaré de todo, no te preocupes -intenté sonreírle para infundirle un poco de tranquilidad.

Alice me miró. —"Lo siento Edward, no vi venir ésto. Sólo sabía que ella no moriría, ni por un instante..."

—Tranquila Alice. Lo sé.

—"Ve. Haz lo que estás pensando. Funcionará. Nosotros nos quedaremos y trataremos de ayudarla a recordar algo. ¡Corre!"

Salí de la casa corriendo como un exhalación, con los dos termos que Esme me había dado. Me dirigí al bosque y busqué la mejor presa posible. Encontré un oso, lo cual era bastante complicado en esta época. Lo aceché durante unos minutos hasta que conseguí arrinconarlo y le salté encima para hundir mis dientes en su piel. Intenté derramar la menor cantidad posible de líquido mientras llenaba los termos con su sangre. Llené los dos envases y emprendí el camino de regreso

No pude evitar pensar en cómo acabaría todo. ¿Habíamos llegado hasta aquí para que ella no me recordase? ¿Habíamos sufrido tanto para pasar a ser solo un recuerdo olvidado? ¿Se haría realidad el peor de mis temores? ¿Me odiará por convertirla en lo que es ahora, por robarle su humanidad? ¿Me recordará? ¿Recordará algún día lo que sentimos el uno por el otro?

El simple hecho de pensar que ella podía olvidar lo que significamos el uno para el otro abría un agujero en mi pecho, en el punto exacto en el que se encontraba mi corazón, para que cualquiera pudiese cogerlo y retorcerlo hasta no dejar nada más que polvo.

"Edward" -mi nombre resonó en mi mente y la voz era conocida. Tanya. Me detuve a esperarla.

—Hola Tanya -la saludé-. Cuánto tiempo...

—Tres años -dijo ella-, desde que te escapaste de aquella pequeña humana -algo en mí se encendió al oír el tono de su voz, ella consideraba a Bella alguien inferior sólo por el hecho de ser humana-. El mismo motivo que te ha traído de nuevo aquí. Kate ya me ha informado. Supongo que debo felicitarte, pero no eres el recién casado feliz que esperaba encontrarme. ¿Dónde has dejado a tu mujercita?

—Ella no se ha tomado ésto muy bien -le confesé.

—Lo hará -aseguró serena-. Estaría loca si no quisiese pasar la eternidad contigo. Yo no tardaría en decidirme ni un sólo segundo.

—¿No estás molesta? -le pregunté.

—No voy a decir que estoy encantada, pero es tu elección Edward -contestó tranquila-, y yo la acepto. Eres muy importante para mí, eres de la familia -se acercó a mí con los brazos abiertos-. ¿Puedo? -yo asentí-. Enhorabuena -me felicitó mientras me abrazaba- realmente deseo que seas muy feliz Edward, aunque no sea conmigo...

—Gracias Tanya...

Seguimos corriendo hacia casa. Ya llevaba varias horas fuera y necesitaba ver a Bella. Saber si algo había cambiado, si había recordado algo más. Si me seguía amando. Hice el camino de regreso en un estado de ansiedad tal que creí que me daría un ataque. ¿Sería posible estar tan cerca de la absoluta felicidad y de la mayor de las miserias al mismo tiempo? ¿Realmente una sola palabra podía convertir tu vida en un paraíso o en un infierno? Aunque pareciese mentira, así era. El rechazo de Bella me condenaría al infierno, eternamente. No habría un sólo día que no sufriera por su pérdida, y el hecho de que ella ahora fuese igual a mí, que ella dispusiese de la misma eternidad, sólo lo hacía más insoportable. ¿Podría vivir viendo, día a día, durante milenios, el daño que le había causado? No, la muerte sería mejor.

Cuando llegué al jardín delantero capté el aroma de Bella. Había salido sola de allí y me preocupó.

—"Está en la parte de atrás, subida en uno de los árboles" -Jasper había percibido mi preocupación y me envió una ola de calma.

Me dirigí al bosque que había en la parte trasera de la casa, siguiendo el rastro de Bella. La encontré en el árbol más alto, encaramada en una de las ramas más altas, estaba sentada, con la espalda apoyada en el tronco, una pierna doblada sobre la rama y la otra balanceándose en el vacío. Subí lo más rápido que pude y me senté en una rama cercana.

—Hola... -susurré. Ella me miró-. Te traje algo -le ofrecí uno de los termos-. No es lo mismo que ir a cazar, pero servirá -como ella no cogía el frasco lo abrí y se lo tendí de nuevo. Era muy difícil que pudiese resistirse al olor...

Bella extendió su mano y cogió el termo. Se lo llevó a la nariz y puso un gesto de sorpresa.

—¿Qué pasa? -le pregunté.

—Solía marearme con el olor de la sangre -contestó confusa.

—Lo sé -le confirmé-. Gracias a eso pude sostenerte por primera vez en mis brazos -le sonreí-. Cuando me confesaste que podías olerla... no supe que pensar. Generalmente los humanos no notan su olor...

—Pero yo sí -se apresuró a decir- huele a …

—Óxido y sal -terminé la frase por ella-. Eso fue lo que me dijiste aquel día en el instituto.

—Solía ser patosa -añadió, intentando que yo le confirmase o no si era cierto.

—Te tropezabas incluso en el más plano de los suelos -le aseguré-. Era muy gracioso. Emmett solía decir que no podías andar y mascar chicle al mismo tiempo.

—Lo recuerdo -me dijo tras dar un sorbo.

—¿Lo recuerdas? -¿realmente se acordaba? ¿Me recordaba?.

—No con mucha claridad -confesó abatida-, pero muchos recuerdos han vuelto ya.

—¿Qué has recordado? -pregunté ansioso.

Ella bebía del primer termo que le había dado, ahora con ansia tras haber superado la aversión que sentía en un principio. Lo terminó y se quedó mirando el que yo tenía aún en mi mano. Lo abrí y se lo entregué.

—Gracias.

—Haría cualquier cosa por ti -y no me avergoncé al confesárselo-. Te amo Bella. Eres lo más importante para mí.

—Sin embargo te fuiste -lo había recordado, parecía que el suelo comenzaba a dar vueltas. ¿Puede marearse un vampiro? Yo parecía estar a punto de caer sin sentido-. Te fuiste. Me dejaste sola. Dos años Edward. Dos malditos años.

—Ese fue el peor error de toda mi existencia. No hay un sólo día que no me odie a mí mismo por todo el daño que te causé. Lo lamento tanto... No sé como pedirte perdón por todo Bella.

—Volviste -dijo críptica.

—Por supuesto -contesté sin dudar.

—¿Por qué? -parecía una pregunta sencilla, inofensiva, y lo era. Realmente era una pregunta sencilla, pero ¿creería mi respuesta?

—Porque te amo -le confesé-. Más que a mi propia vida. No podía vivir ni un día más sin ti Bella.

—¿Seguro? ¿Qué habría pasado si Ángela no te hubiese entregado la caja?

—Tarde o temprano habría vuelto Bella. No soportaba mi vida sin ti.

—Podías haberme encontrado muerta...

—Te hubiese seguido -giró rápidamente su cabeza hacia mí, su gesto incrédulo-. No puedo vivir en un mundo en el que no existas Bella. Eres el único motivo que tengo para seguir vivo, o lo que sea que nosotros hagamos...

—No digas tonterías -me recriminó-. Eso sería una estupidez. ¿Tienes idea del daño que le harías a tu familia?

—No te haces una idea de lo agradecido que le estoy a Ángela. Si ella no me hubiese buscado..., no puedo ni quiero imaginarme lo que habría pasado.

—¿Puedo preguntarte algo? -me pidió.

—Lo que quieras... -le aseguré.

—¿Por qué? -Bella me miraba expectante. La curiosidad se reflejaba en sus iris carmesí.

—¿Por qué qué exactamente, Bella?

—¿Por qué me convertiste? -preguntó.

—Era la única forma de evitar que me dejaras -confesé-. No podía volver a perderte...

—Pero siempre te negaste -insistió-. Recuerdo habértelo rogado varias veces, muchas en realidad, y siempre te negaste...

—Lo sé. Que puedo decir, era un imbécil -suspiré-. Quiero que me entiendas Bella... Sé que estos dos años han sido un infierno para ti, y no me refiero sólo a tu enfermedad. En cada carta pude ver el daño que te había hecho..., cada frase, cada recuerdo, cada te amo me mostraron el dolor que te causé. Pero yo no estuve exento de ese mismo dolor. Créeme. Yo también lo sentí. Cada día lejos de ti era una tortura, una que me había autoimpuesto, de acuerdo, pero una tortura al fin y al cabo. Cada segundo que pasé sin ti fue un infierno. Parecía que me habían abierto el pecho para arrancarme el corazón. Creía sentirlo latir a kilómetros de mi cuerpo. Lo dejé en Forks, contigo. Cada respiración era como inhalar ácido. Los pulmones me ardían porque les faltaba algo. Me faltabas tú. Cada vez que cerraba los ojos podía ver tu imagen tras mis párpados. Cada célula de mi piel recordaba como se sentía cuando tú me tocabas y dolía. Dolía porque le faltaba tu contacto...

—Pero yo te vi en la foto que le mandaron a Ángela -le temblaba la voz-. Y te vi feliz, sonriendo.

—Sólo había una cosa que me hacía sonreír Bella... Tú. Un recuerdo, una visión de Alice. Algo que me recordara tu aroma... Sólo tú podías arrancarme una sonrisa, cielo. Recuerdo una visión de Alice. Estabas tumbada en nuestro prado, cubierta por flores de colores, el sol calentándote la piel. Tan hermosa...

—Entonces... -Bella se quedó callada, mirando al horizonte, donde el sol estaba empezando a ponerse...

—¿Entonces? -le pregunté tratando de hacerla hablar de nuevo.

—¿Aún me quieres? -preguntó tímida. Si aún fuese humana sus mejillas se habrían teñido de rojo, ahora podía ver su vergüenza en su gesto, en la forma en que inclinaba la cabeza, en como entornaba sus ojos, por como mordía su labio inferior dejando sus dos dientes frontales a la vista. También había notado su nerviosismo por la forma en la que retorcía sus manos.

—No -le dije tranquilo. Vi como se echaba a temblar-. Bella, no cielo, para... Yo te amo... Querer no define lo que siento por ti. Quiero a mi familia, lo que siento por ti es infinitamente más grande.

La cara de Bella se iluminó con una enorme sonrisa. Se puso en pie en su rama y se balanceó de la que quedaba sobre su cabeza para dar un salto y caer junto a mí. Se acercó a mí como una gimnasta sobre una barra de equilibrio. Un pie tras otro y los brazos extendidos en cruz. Cuando llegó a mí hizo una reverencia y se sentó a horcajadas sobre la rama.

—Esto es divertido -confesó.

—¿Lo qué? -pregunté curioso.

—Dejar de ser patosa...

—¿Has probado a correr?

—No.

—Te echo una carrera -le dije mientras saltaba al suelo.

—¡Tramposo! -chilló mientras saltaba tras de mí.

Comenzamos a correr como dos niños pequeños, persiguiéndonos el uno al otro, esquivando los árboles, las rocas. Podía oír su risa cristalina en el aire, como campanillas de viento, reía feliz. De repente la perdí de vista, paré al momento de correr mirando a mi alrededor sin verla.

—¡Bella! -grité. Sólo escuché su risa, pero por algún motivo que no alcanzaba a comprender no era capaz de descubrir de dónde provenía. Súbitamente noté su peso en mi espalda y como sus manos tapaban mis ojos. Me reí.

—He recordado otra cosa -susurró a mi oído, mandando un escalofrío por mi columna.

—¿Qué? -le pregunté sin aliento mientras se bajaba de mi espalda y se situaba frente a mí.

—Nuestra noche de bodas... -dijo de nuevo con ese gesto en la cara, ese gesto que sustituía a su sonrojo y que desde este mismo instante se había proclamado como mi favorito-. ¿Crees que podré controlarme?

Tragué en seco mientras sus manos recorrían mi pecho desabrochando cada botón que encontraba.

—Bella... -gemí mientras retiraba mi camisa de los hombros y me besaba.

Mis manos volaban sobre su cuerpo, tratando de arrancar la ropa que llevaba puesta. Esta vez era distinto. Ahora eramos iguales, teníamos toda la eternidad para hacer el amor con calma, pero este no sería uno de esos momentos. En este momento nos necesitábamos con urgencia, con desesperación. En este momento no había lugar para la calma. Era el momento de amarnos como dos desesperados. Prácticamente le arranqué la ropa sin preocuparme si se la rompía o no en el proceso. La sujeté bajo las nalgas y la alcé, empujándola contra un árbol hasta que apoyó totalmente la espalda.

—No puedo esperar.

—No lo hagas -dijo entre gemidos.

Entré en ella con fuerza, sin esperar ni un segundo, embistiéndola contra el árbol que se resentía de los golpes, crujiendo. Los ruidos que provenían del tronco quedaban ocultos bajo los gemidos de Bella. Me volvía loco empujándome con sus caderas para que entrase más en ella. Más fuerte. Más rápido.

Seguimos acelerando el ritmo, incrementando la fuerza de las embestidas hasta que el árbol finalmente cedió, llevándonos a nosotros al suelo en su caída, en pleno clímax.

Cuando todo terminó empezamos a reírnos a carcajadas. Un sólo roce de su mano y deseaba volver a empezar de nuevo.

—¿Crees que el bosque sobrevivirá? -me preguntó.

—Mejor el bosque que la casa -le contesté mientras recogía lo que quedaba de nuestra ropa y le ofrecía la suya-. Eleazar me mataría si la destruyésemos-le dije riéndome.

—Gracias a Dios, no siento frío, ¿podremos hacer ésto las veces que queramos? -preguntó pícara. No pude contestarle, sólo de imaginármelo me quedaba sin palabras. Bella levantó su mano como jurando sobre una Biblia-. Prometo replantar lo que destruya.

—Tendrás que apuntarlo -bromeé-. Vete cogiendo papel y lápiz. Ya le debes al bosque un pino. ¿Qué te parece si ahora probamos si un roble es más resistente?...

9 comentarios:

Ada Cullen dijo...

Oooooh! que lindo enserio me asuste dije mierda!!!! no lo recuerda ahora lo odiara ensrio jugaron con mis sentimientos Diooos lo ame enserio que si lo ame !!!! aaaaaaaaaaaaa Yupi!!!!

..//((^aLexcullen^))//::.. dijo...

hola angelito bueno soy nueva en tu blog pero kiero decirte que es la primera vez que comento despues de haberme leido dos completas la de "el destino nos trajo aqui" con jasper je je el amor de mis amores jijiji y esta que debo decir es exelente siiiii yo tambien me empece a asustar como que no lo recordaba haaaa en fin espero publiques pronto por lo viso andas en tu escuela y trabajando pero hay ke importa si todos los caps son asi por mi te puedes tardar lo ke kieras jijiji cuidate mucho espero poder verte de visita en el mio te dejo cuidate bay

http:/unalocamente.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Por dios que capitulo mas bonito al prencipio estava preocupada porque no le recuerda.Pero luego todo fue bien e muy divertido y emocionante me encanto.Estoy deseando saber que va a passar con jake y la manada,su madre y su padre.Eres la mejor.Un saludo

Roxana dijo...

Que susto!!! por un momento creí que Bella no se iba a acordar de el jamas... pobresito casi se muere del susto el pobre.
Que capitulo tan genial... seguí asi porque escribís como los dioses.

diana dijo...

HAY HAY DIOSS!!!! MIRA SI SE VA A OLVIDAR SU NOCHE DE BODA !!! JAJAJ NI YO ME LA OLVIDARIA Y QUERIA COMO ELLA REMEMORARLA JAJAJAJA

Anónimo dijo...

Hola.Angylito.me.encantò.este.capi
me.hiciste.sufrir.un.poco.al.pensar
que.no.recordarìa.a.Edward.o.que
ya.estaban.casados.pero.paso.porque
ya.lo.recordo.y.ya.hasta.recordaron
su.luna.de.miel.Espero.el.actu.de
Hombre.de.alquiler.me.tienes.en
ascuas.por.saber.que.pasa.con.esos
dos.Saludos.AlePattz

Anónimo dijo...

o q padre capi me kede estatica al saber q bella no recordaba a edward lo unico q dije fue noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
y luego termine de leer y me tranquilize
jejejejejejeje

Anónimo dijo...

Guaaa ahora si te superaste Angy!!!
Me encanto. Pero que susto me metiste pensando que talvez Bella no recordara, pero que bueno que ya recuerda jajajaja.
Te voy a pedir un favor... NO METAS A CHUCHO EN NADA HASTA QUE SE ACABE POR FAVOR!!! me molestaria mucho por eso por que cuando Edward y Bella van a ser felices el sale con una babosada. Hombres!!!.
Perdon por no escribirte... no tenia internet y formatiaron la compu pero ya estoy de regreso jajajaja.
Escribe el precio de mi vanidad por que estoy picadota en serio -y en Hombre de Alquiler- estoy ansiosa por leer tus capitulos y los de Pola, por supuesto.
Bueno eso fue todo. Sabes que te adoro y cuidate mucho... que sueñes con Edwarsitos y como no Jacobsitos jajajaja.

Atte Mary 100% Twilight

fabisgasca dijo...

Hooooo!!! Estuvo genial!!! Caso me da un infarto!!! Que bueno que se acordo!!!! Sigue asi!!!

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Con todo mi amor para mis lectoras.

A mis lectoras:
Si aveces me pierdo por algunos días, si me retraso con las historias o si les he fallado y no he sido responsable con el calendario de publicaciones, no es por que no las quiera, o que no las respete como mis lectoras, lo que pasa es que antes que el blog está mi familia, mis estudios, las personitas que amo y me necesitan.
Pero les juro que cada ratito libre que encuentro en mis días lo dedico a pensar en uds, en tratar de avanzar con mis historias, en de vez en cuando renovar la imagen del blog y en estar presente para cualquiera de uds que me necesite. Si hay algo que les puedo asegurar es que cada una de las Historias que he comenzado en este blog, que sean de mi autoria JAMÁS quedarán sin final. Son mis bebés, y una madre jamás deja a sus hijos. Así sea que me cuesten lágrimas de frustración, bloqueos mentales y una que otra grosería cuando mi cabeza se quede en blanco, les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para no dejarlas sin el tan esperado final.
Desde ya les digo que las amo, que cada una de uds, las que comentan, las que anónimamente pasan, las que siempre tienen una palabra de apoyo cuando la necesito merecen todo mi respeto, cariño y gratitud. Son las MEJORES lectoras, siempre esperando pacientemente sin quejas. Soy una agradecida de la vida por tenerlas conmigo.
Sin mi Pola y sin Ustedes este sueño de poder escribir no sería realidad.

Presentación del Blog

Hola!!! Mi nombre es Angylito soy de Chile y este es mi hogar, mi pedacito de Cielo en la tierra. En este Blog podrán leer hermosas historias relacionadas con la Saga de Twilight (SM). Porque como ya dije, Esto no termina con el Libro Amanecer, no mientras todas las fans tengamos imaginación para continuar la historia.

Aquí no solo encontrarán Fics o OneShots escritos por mí, ya que cuento con varias historias de otras Autoras que más que eso son mis amigas. Espero que Comenten y que suspiren con cada una de ellas.

Advertencia:
La mayoria de los fics son para mayores de 16 o 18 años, y/o gente con mentalidad abierta por *lemmon... asi que Los fics tienen clasificacion (Raiting) para que los puedas identificar:
M - (Adultos)
T - (Adolescentes)
K - (Para todas las edades)

*Lemmon : Situaciones Sexuales explícitas


Otra sonrisa que no puedes ignorar...

Otra sonrisa que no puedes ignorar...
Mi amado Jackson Rathbone ♥
DISCLAIMER
LA MAYORIA DE LOS NOMBRES Y PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER
ALGUNOS CUANTOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SUS RESPECTIVAS AUTORAS
Y LAS IMAGENES O VIDEOS DE LAS PELICULAS DE LA SAGA DE TWILIGHT SON PROPIEDAD DE SUMMIT ENTERTEINMENT

Chicas LoverSuspiritosCullen Ya tiene Facebook den click aquí para visitarnos.

BIENVENIDAS A MI MUNDO "Este es mi Pedacito de Cielo en la Tierra"

Entradas populares

Páginas vistas en total