
Placenteros y Culposos
Bella Pov
“Te extraño, porque vive en mí tu recuerdo,
Te olvido, a cada minuto lo intento,
Te amo, es que ya no tengo remedio,
Te extraño, te olvido y te amo de nuevo.”
-¿Edward?
-Hola Bella. – la voz de mi novio sonaba extraña ¿Estaba dormido aún?.
-Amor, ¿qué tienes? , ¿Te desperté?.
-No, ya desperté hace unas horas, es solo que creo que pesqué un resfriado.
-¿Un resfriado?
-Sí, y tú eres la culpable señorita.
-¿Yo?. –¿Dé que manera pude tener que ver yo en eso?.
-Já, ¿Quieres que te recuerde lo de la otra noche? , creo que dormir desnudo no es tan bueno después de todo. –Lo oí reír y soltó otra carcajada.
Me sonrojé al instante, claro que no necesitaba que me lo recordara, aún podía sentir el sabor de sus besos tan apasionados en mi boca y en todo mi cuerpo.
-¡Cállate!, puede estar tu madre por ahí. Y créeme que ella no quiere enterarse de las “cosas” que hacen sus hijos.
-Tranquila tontita, si mi mamá aún no llega, es más llamó para decir que su vuelo se retrasó, aunque sinceramente creo que quiere aprovechar de hacer “cosas” con mi papá.
-¡Ya para! No quiero imaginarme a tus padres. –Arrugué la frente, la verdad que últimamente mi mente trabajaba bastante rápido y no me fue tan difícil hacer que imágenes “sucias” pasaran por mi cabeza loca. Sacudí mi cabeza con brusquedad para quitarlas de mi mente.
Edward soltó otra carcajada. Pero de pronto lo sentí quedarse en silencio. Para luego dar un fuerte estornudo.
-¿Edward estás bien?.
-Bella, lo siento, creo que hoy no podré salir, le prometí a Esme cuidarme de este resfriado, y no ayudaría que saliera con esta lluvia torrencial.
-Mi amor, no te preocupes, es más, estoy de acuerdo con ella, tienes que quedarte en cama y es una orden.
-Como usted diga ama.
-Así me gusta esclavo, siempre tan obediente. –Reímos otra vez, pero no nos duró mucho tiempo la alegría.
-¿No te molesta que no nos podamos ver?.
-¿Quieres la verdad?.
-Bella, sabes que siempre quiero saber la verdad.
-Pues, no, no estoy enojada, solo me deja triste no poder verte hoy, pero si es por tu salud creo que podré sobrevivir sin verte un día. ¿Por qué supongo que será sólo por hoy?.
-No lo sé, no me siento muy bien.
-Entonces ve a descansar tontito. Y no pienses en mí, no quiero que te suba aún más la temperatura. – Yo también podía hacerle ese tipo de bromas, aunque estoy segura que era yo quien más se sonrojaba con la “broma”.
-Lo siento Bella mía, ya es demasiado tarde.
Ambos reímos al unísono.
Cuando corté la llamada, algo extraño me sucedió.
Extrañaba su voz.
Lo medité por un instante. Solo recordaba haber extrañado a un hombre de esta misma manera y eso fue hace más de tres años, cuando estaba obsesionada con Jacob. Realmente estaba asombrada de lo fácil que se me daba estar con Edward, hace mucho tiempo que había dejado de fingir cuando estaba con él.
Dos días habían pasado desde que no lo veía, solo un par de llamadas al día. Mi humor estaba cambiando demasiado. Es más, Alice me había cortado el teléfono por mi mal genio, y es que extrañarlo no me hace bien, sonará un poco estúpido lo que diré, pero extraño hasta su ausencia. ¿Eso puede ser posible?
Como el tiempo había mejorado y ya no llovía me dieron ganas de salir a caminar, a ver si de plano ya despejaba mi mente y dejaba de pensar en Edward.
¿Y si ya estaba en la calle… porqué no pasaba a verlo?
Sonreí ante la idea de poder verlo. Él no podía salir, pero yo podía ir hasta su casa, feliz sería su enfermera, feliz lo cuidaría.
En vez de tomar el camino que me llevaría de vuelta a mi casa, me desvié dos cuadras al sur. Me distraje viendo unos enormes girasoles que sobresalían de uno de los jardines camino a cada de Edward. Quise cortar uno para llevarle, pero la dueña del jardín tenía cara de pocos amigos cuando me vio observar tan minuciosamente su jardín.
El corazón comenzó a latir cada vez más rápido, y mis pies que por lo general eran torpes daban zancadas más largas y apuradas sin siquiera tropezar una vez en el camino, no entendía mi reacción, solo iba a ver a Edward, ¿porqué tanto alboroto con mi cuerpo?.
Cuando al fin estuve de pié frente a su puerta, los nervios me estaban comiendo viva, mis manos – no sé en qué momento – habían comenzado a sudar y mi corazón, como si fuera posible, estaba latiendo aún más fuerte que antes, tanto que podía sentir el pulso subir por mi garganta.
Estuve a punto de dar la vuelta e irme de regreso a mi casa, pero mis ganas de verlo eran más grandes que mi miedo a no saber qué decir.
No es que no tuviera la confianza suficiente como para aparecer así nada más en su casa, la verdad es que ya un par de veces había venido a visitarlo, pero esto era diferente, de alguna manera esta era la primera vez que yo venía por iniciativa propia a verlo.
Y eso mismo era lo que me tenía muerta de miedo, que por primera vez estaba actuando con el corazón y no movida por la rabia o por la venganza. Estaba aquí porque me había enamorado de él y era tanto mi temor por volver a sufrir, que era eso lo que me tenía a puertas de querer dar la media vuelta y marcharme.
Cuando me preparaba para irme, la puerta de la casa de Edward se abrió.
-¡Bella!
-Hola Esme, ¿Cómo estás?. –Ella dio un paso y me abrazó cariñosamente.
-Muy bien, gracias. ¿Y tú?.
-Bien también. –Le dediqué la mejor sonrisa que pude intentando disimular mis nervios.
-¿Edward te está esperando?
-No, la verdad es que no sabe que vendría. –Jugué nerviosamente con mis manos. Ya no tenía vuelta atrás.
-¿Pero qué estoy haciendo?, pasa cielo, Edward está en su habitación. Se va a poner tan contento de verte. Te extraña mucho.
Di un paso y entré a su casa. El olor a vainilla me sobrecogió. Era el olor de su casa, Esme era una maniática del orden y la limpieza, y siempre se preocupaba de prender baritas de incienso.
-¿Te molesta que los deje solos?. Es que iba de salida.
-No te preocupes.
-Bueno, quedas como en tu casa, ya sabes dónde queda la habitación de Edward.
Me dio otro abrazo cálido y tomó sus llaves de la mesita de arrimo y se marchó.
9 comentarios:
Nallla mala como lo cortaaas ahi grrrrr!!!! que mala persona eres....
me encanta palcentro lo sabes asi que miles de besos y bienvenda la inspiracion
ahh asi nada mas... mira que sos mala eh jajajaa.. en cualquier momento te sale el muuuaajajaja!!! jejeje
Mel♥
Angy creo que la enfermedad te esta afectando seriamente. Como nos dejas asi, eres cruel, jajaja!!!! Me encanto que al fin Bella se diera cuenta de que estaba enamorada de mi Edward.
:-)
Cariños,
Shandra
Que cruel.jajaja. Me dejaste con cara de what!!! Pero bueno espero que estes mejor. Y que bueno que esa inspiracion a regresado. Ojala sigas mejorando. Saludos linda
me encantaaa sisisi!!! nos olvidados del chucho? jajaj buenisimooooo
Hola Angylito soy Tatis del Blog purple dreams... y desde hace rato que sigo tu blog porque me encantan tus historias, la verdad son las mejores y esta guau me fascina.. eres genial.... me gustaria que te pasaras por mi blog estoy escribiendo una historia y me gustaria tu opinion... un besote... link http://tatis-fanficstatttinava.blogspot.com
Hola Angylito... como dejas a Bella y a Edward solos en la casa después de lo que les pasó la última vez?
Ayyyyy! Que ingenua es Esme!! ... o no...
Besos, que ha estado genial, como siempre, aunque no sé ni porque lo digo... ¡¡¡SI TU YA LO SABES!!!
Que alegre que Bella ya se dio cuenta que extrña a edward y que lo quiere., que mala en dejarnos en suspenso. Besos LAdy
Que alegre que Bella ya se dio cuenta que extrña a edward y que lo quiere., que mala en dejarnos en suspenso. Besos LAdy
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