jueves, 15 de julio de 2010

Capítulo 2: “Él”

N/A: Ok, no quería irme sin dejarles algo para leer, espero lo disfruten :)

Hombre de Alquiler


Edward Antonie Cullen Massen, o como lo llamaremos en este capítulo “él”.

Hijo de un afamado y reconocido cirujano plástico. El Dr. Carlisle Cullen. Edward era el menor de tres hermanos.

Acostumbrado a una total vida de lujos, apasionado por la música, pero por sobre todo gozaba de de una inteligencia natural que siempre lo hiso sobresalir de entre el resto de los chicos de su edad. Cosa que por cierto no disfrutaba, ya que siempre había sido blanco predilecto de burlas.

Estudió medicina general sólo por complacer a su padre, pero no era secreto para nadie que no era lo que a él le gustaba. Pero sin embargo tuvo que obligarse a terminar la carrera y como era de esperar lo consiguió, pero él guarda un secreto.

Nunca rindió su tesis, nunca se presentó a rendir el examen de grado, tenía todas las materias aprobadas con excelentes calificaciones, pero sentía que de presentarse a recibir el tan codiciado –Por algunos, menos para él- título que acreditaba que era un doctor –al igual que su padre – sería como recibir la condena a una vida que él no quería. Una vida a la que en secreto reusaba vivir.

Él, un hombre guapo, inteligente, con unos ojos color verde esmeraldas más profundos que el mismísimo mar del Caribe y con una sensual y torcida sonrisa quería ser pianista.

Desde niño había crecido escuchando música clásica, era lo único que valoraba de realmente de su padre; el amor por los buenos intérpretes.

Cuando eres pequeño puedes decirle a tus padres que quieres ser el rey de Inglaterra y ellos te dirán que puedes serlo, pero el sólo quería ser pianista y hasta los doce años estaba bien querer serlo cuando se lo decía a sus padres, incluso lo habían consentido –pensando que era solo un pasatiempo – comprándole un grandioso piano de cola y pagándole clases particulares con el mejor de los profesores que gente con mucho dinero podía pagar.

Pero los años pasaron y su pasión por la música debía quedarse sólo ahí. En un “pasatiempo” como lo llamaba su padre. Ya a los poco de años comenzó a regalarle libros de medicina, anatomía, y todo tipo de enciclopedia de virus y bacterias con sus respectivos nombres científicos.

Para el Doctor Cullen que su hijo menor siguiera sus pasos era su única esperanza, ya que los dos mayores habían tomado caminos totalmente diferentes. Ya había dejado a dos hacer con su vida lo que quisieran, pero a Edward no lo dejaría, él era su esperanza, él tenía que ser su legado. El primero de una larga lista de Doctores en la familia.

Él ya casi cumpliría los 29 años y se dio cuenta que no estaba haciendo nada por su vida, nada por su felicidad, le estaba mintiendo a todo el mundo, pero aún peor se estaba engañando a sí mismo.

Decidió que ya era hora, debía terminar con todo esto antes de que la bola de mentiras se hiciera tan grande y ya no pudiera detenerla.

Le contaría la verdad a su familia y qué mejor que en la cena de esta noche, no podía permitirse seguir dejando pasar el tiempo.

-“Papá, mamá, hermanos. Hay algo que quiero decirles hace tiempo”.

-“¿Qué cosa hijo?” –Preguntó su madre con orgullo en los ojos, ella pensaba que Edward al fin les mostraría el título de medicina”

-“Por mucho tiempo lo he estado pensando, no sé como empezar, pero creo que ya va siendo hora de que se enteren de la verdad”. –Dijo él con seguridad en sus palabras, pero al mismo tiempo se moría de nervios por dentro.

-“¡Eres gay, lo sabía!” –Habló su hermano mayor Emmett.

A Esme, su madre por poco le da un infarto. Pero él luego de darle un manotazo justo en la nuca a su atolondrado hermano continuó hablando.

-“No, no soy GAY Emmett”- Dijo mirando levemente a su madre haciendo un gesto de “Discúlpalo, no sabe lo que dice”.

-“Entonces que tienes para decirnos Edward, habla de una buena vez”- Alice, su hermana no se caracterizaba por ser la persona más paciente del mundo.

-“Siento decirles esto, pero la verdad es que jamás me presenté al examen de grado, no soy doctor”. –Miró a su papá, pero rápidamente desvió la mirada, no le gustó lo que sus ojos veían. DESCEPCIÓN.

De un momento a otro a su padre se le vinieron los colores al rostro y rojo casi carmesí se había hecho dueño de su expresión facial. Sin previo aviso este se le abalanzó encima mientras que el resto de su familia intentaba separarlos entre gritos y forcejeos.

Solo una vez que estuvieron lo suficientemente alejados el patriarca habló.

-¡¿Qué mierda estás diciendo Edward?!.

Él con el labio inferior sangrado a causa de un puñetazo que había alcanzado a recibir le contestó.

-“Lo que acaban de oír. Todos saben que nunca quise estudiar eso, sin embargo asistí a la universidad y aprobé todas las malditas materias con calificaciones perfectas y sin ningún problema. Pero no quise dar el examen final, si lo hacía era como atarme a una vida que no quiero para mí”.

-“¿Así, y qué demonios quieres hacer con TÚ vida si se puede saber?”- Preguntó su padre aún jadeando por la pelea.

-“Lo pensé bien, y esta mañana recibí los papeles del Conservatorio de Música en los Ángeles, es lo que haré, es lo que quiero con todas mis fuerzas y he decidido poner todo de mi para ser un gran pianista”.

El silencio se apoderó de la habitación y sólo se vio interrumpido por las duras palabras de su padre que extrañamente fueron entonadas en un tono demasiado relajada para la ocasión.

-“Ve, haz lo que quieras con tu vida, tira por la borda todo lo que te he dado este tiempo, tira por la borda tus propios años de trabajo y pasa por encima de lo que piense tu familia. Hazlo, pero ten en cuenta desde ya que con mi dinero no cuentas”.

-“Pero…” -Intentó replicar, él se esperaba algo como esto, pero albergaba la esperanza de que aunque fuese lo entendieran y lo apoyaran un poco.

-“Pero nada, fuiste lo suficiente hombrecito como para pararte delante de TU familia y confesar tu engaño, porque eso es lo que hiciste, nos engañaste, pasaste por encima de todos.¡ ¿Por favor, mira el estado en que tienes a tu madre?!”.

Sólo entonces él se volteó para ver a los ojos a la mujer que le había dado la vida. No soportaba ver esos ojos nublados por la gruesa cortina de lágrimas que se asomaban sin parar. Estaba consciente del daño que le había causado a su “viejita” –Como él solía llamarle de cariño- En este momento él sería capaz de dar todo con tal de ocupar su lugar y no verla en ese estado.

-“Edward”. –Carlisle lo miró y luego volteó observando en dirección a sus dos hijos mayores con ojos penetrantes. –“ Emmett, Alice. Tienen ESTRICTAMENTE prohibido darle un solo centavo a este vago, intenten contradecirme y les aseguro que los desheredo y regalo todo lo que alguna vez les dejaría a un hogar de perros si es necesario”.

Ellos trataron de replicar, pero sabían que sería en vano, más no se iban a arriesgar a quedar en la calle. Ambos, si bien habían conseguido un título profesional dependían aún de la mesada que su progenitor les proporcionaba.

Emmett y Alice presos por la presión –de perderlo todo - y el remordimiento –de traicionar a un hermano- No tuvieron más que asentir ante las palabras de su padre.

¿Cómo culparlos? – se preguntó Edward en su fuero interno ante el dolor que los ojos de sus hermanos representaban.

Emmett sólo era Preparador Físico, y recientemente había iniciado sus estudios nuevamente para complementar con un poco de Kinesiología. Estaba felizmente casado, pero el dinero jamás le era suficiente. No para la vida que él llevaba.

Por su lado Alice no era más que una Diseñadora de interiores y hasta ahora sólo ejercía por hobby, aunque poco a poco lograba acaparar la atención con sus creaciones. Pero ni así podría llegar a costear la vida a la que estaba acostumbrada.

-“Ok, entonces estoy solo en esto–Dijo al mira por última vez a sus hermanos llenos de culpa, no quería arrastrarlos a su infierno – Bueno, voy a demostrarles que no necesito de nadie para alcanzar mi sueño, y sepan que no necesito tu cochino dinero”.

Él se puso de pié sintiéndose mal de dejar a su madre sufriendo por su causa. Tomó sus llaves, su chaqueta y salió por la gran puerta dejando un estrepitoso estruendo en el aire producto del portazo.

Puso en marcha su volvo plateado y se alejó lo más que pudo de la que consideraba ahora su antiguo hogar.

“No volveré hasta que les haya demostrado que soy capaz de triunfar en lo que realmente quiero” –se prometió a sí mismo, no pudo retener las lágrimas, no estaba arrepentido en lo absoluto, pero ver la decepción en la cara de su padre y el dolor que le había causado a su “viejita” lo tenían mal.

Luego de calmarse un poco volvió a su departamento y se tiró en el sofá a pensar.

Ya no tendría el dinero suficiente como para seguir pagando un departamento tan grande como este, hasta el momento era su padre quien lo mantenía, pero eso iba a cambiar después de esta noche.

Si sacaba bien la cuenta, y si se cambiaba a uno más pequeño quizás con lo que tenía en el banco le alcanzaría para vivir por lo menos unos cinco meses sin mayores problemas. Claro, ya no podría darse los lujos a los que estaba acostumbrado, pero podía vivir con eso. Lo único que le complicaba era cómo iba a pagar el conservatorio de música. Por ahora tenía tiempo, o eso pensó, ocho meses faltaban para que comenzara el año académico y se creía capaz de trabajar y reunir el dinero para pagar al menos el primer semestre y la matricula.

-“Tengo que conseguir un trabajo”.

Cuatro meses más tarde la situación era crítica, sólo tenía dinero para pagar un mes de alquiler, su refrigerador pasaba la mayor parte del tiempo prácticamente vacío y se había visto obligado a tomar el tren subterráneo a diario ya que ni pensar en pagar bencina para su volvo. Tenía trabajo, pero cómo no tenía referencias cuando comenzó tuvo que aceptar un sueldo mínimo y desempeñarse como ayudante en su antigua facultad de medicina lo cual tampoco era muy bien pagado.

Estaba en el límite tanto que hasta estaba sopesando la opción de vender su auto. Estaba a punto de renunciar y darle la razón a su padre al cual no veía desde esa noche. La realidad era diferente a como la había pensado, se había creído capaz de vivir por su cuenta, de mantenerse a sí mismo, pero era claro que no podía.

Angustiado fue a visitar al único amigo que tenía. Su hermano.

Pasó por la casa de su hermano luego de haber estado casi diez horas debatiéndose en si pedirle ayuda o no.

-“¡Edward!, qué haces aquí”.

-“¿Acaso no puedo venir a visitar a mi hermano?”.

-“Claro que sí” –Dijo su hermano dándole un fuerte abrazo. –“Te extrañaba”.

-“Yo también” –Respondió Él con sinceridad.

Ya sentados en el living y con una lata de cerveza en las manos se decidió a contarle la verdad de su situación a Emmett.

-“Creo que me voy a rendir, Emmett, no pude lograrlo” –Admitió con tristeza.

-“¡No me digas que eres un cobarde!” –Le gritó su hermano enfadado. Él se sorprendió, no esperaba esa reacción.

-“No lo soy, pero si sigo así terminaré muriendo de hambre, viviendo en la calle o prostituyéndome por ahí”.

-“No sería mala idea” –Respondió su hermano en tono de burla.

-“¿Morir de hambre?, gracias yo también te quiero hermano”.

-“No estúpido, yo lo decía por prostituirte”.

-“Ya Emmett, enserio, lo que menos necesito ahora es que te burles de mí”.

-“Lo digo enserio Eddy, piénsalo un momento, si te das cuenta no es tan mala idea, mira, sólo piénsalo, ganarías mucho dinero por hacer algo que sin duda todos los hombres disfrutamos. Tendrías la opción de estar con muchas señoritas y en menos de lo que piensas tendrás el dinero que necesitas”.

Edward lo miró atónito, su hermano tenía razón, pero convertirse en un gigoló estaba lejos de ser una opción. Por ningún motivo lo volvería a considerar.

Miró a su hermano que se revolcaba en el sofá de la risa haciendo gestos obscenos.

-“Dios, creí que cuando te casaste con Rose habías dejado de lado tu etapa de pubertad”.

-“Lo hice, ósea, dejé de frecuentar amiguitas y de auto complacerme, sabes a qué me refiero. Con Rosalie tengo más que suficiente, te lo juro hermano, esa mujer sique sabe moverse en la cama”.

-“¡Basta Emmett!, me dará vergüenza mirar a tu esposa a la cara”

-“Hay hermanito, a veces enserio creo que eres gay. Digo, aún no te conozco a ni una sola novia, pareces un marica”.

-“Si no he presentado a ninguna “novia” eso no significa que no me gusten las mujeres ni que sea un marica”.

Las semanas pasaron, y su presupuesto seguía disminuyendo considerablemente. Se detuvo para tomar un café en el centro, se sentó al lado del mesón y tomó su cabeza con ambas manos.

No podía creerlo, iba a tener que darse por vencido.

Tomó el periódico que estaba encima y comenzó a leerlo, tenía que encontrar otro trabajo, era su única esperanza. Si tenía que mentir en sus referencias lo haría, iba a intentarlo por última vez.

Fue en ese momento que un anuncio en particular llamó su atención.

“Se necesitan hombres guapos, con buenos modales, buen físico, bien dotado y que quieran ganar mucho dinero”

Más abajo y con una letra un poco más pequeña decía:

“Para satisfacer a maravillosas señoritas”.

Un ataque de risa lo embargó, no podía creer que estuviera considerando la loca idea de su hermano, pero de pronto si risa de detuvo y su rostro se puso serio nuevamente.

En realidad, no era “TAN” descabellada la idea, además sería solo por un tiempo, tenía pensado rendir el examen para titularse como doctor y con eso encontrar un trabajo digno y de paso dejar tranquilo a su padre y ya con eso en las manos podría estudiar de igual manera en el conservatorio de música. Volvió a reír y con disimulo anotó en una servilleta los datos del anuncio.

6 comentarios:

Ada Cullen dijo...

Ahiii!!! Diooos no se si llorar a maldecir a Carlisle por no apoyar a Ed ... Angy me vuelves looocaaa loca loca!!!!
Me encantooooooooo mucho demasiadooooo

diana dijo...

hay dios angyyy
111111!!!!! esto esta super suiper sisisisissis

zenni dijo...

Si que anda suelta esa imaginacion....me encanta esta historia.....pobre de edward...solo y su alma..

Anónimo dijo...

nena cullen :vale angy no se como lo haces pero cada vez me dejas mas pillada de este fic me encanta y esta genial un beso mi niña muchos suspiros de chocolate para ti preciosas

Beth dijo...

ES FANTASTICO!!!!
NO TARDES, PLEASE!!!
Besos inmensos

⋆ °o.O £ï£ï O.o° ⋆ dijo...

hay k injusto apoyar atus dos primeros hijos pero con el mas chico no solo pork kiere k siga estudiando lo mismo se me hace una injusticia pero bueno
hay yo kiero un gigolo como edward

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Por que es imposible ignorar una sonrisa como esta . . .

Con todo mi amor para mis lectoras.

A mis lectoras:
Si aveces me pierdo por algunos días, si me retraso con las historias o si les he fallado y no he sido responsable con el calendario de publicaciones, no es por que no las quiera, o que no las respete como mis lectoras, lo que pasa es que antes que el blog está mi familia, mis estudios, las personitas que amo y me necesitan.
Pero les juro que cada ratito libre que encuentro en mis días lo dedico a pensar en uds, en tratar de avanzar con mis historias, en de vez en cuando renovar la imagen del blog y en estar presente para cualquiera de uds que me necesite. Si hay algo que les puedo asegurar es que cada una de las Historias que he comenzado en este blog, que sean de mi autoria JAMÁS quedarán sin final. Son mis bebés, y una madre jamás deja a sus hijos. Así sea que me cuesten lágrimas de frustración, bloqueos mentales y una que otra grosería cuando mi cabeza se quede en blanco, les prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para no dejarlas sin el tan esperado final.
Desde ya les digo que las amo, que cada una de uds, las que comentan, las que anónimamente pasan, las que siempre tienen una palabra de apoyo cuando la necesito merecen todo mi respeto, cariño y gratitud. Son las MEJORES lectoras, siempre esperando pacientemente sin quejas. Soy una agradecida de la vida por tenerlas conmigo.
Sin mi Pola y sin Ustedes este sueño de poder escribir no sería realidad.

Presentación del Blog

Hola!!! Mi nombre es Angylito soy de Chile y este es mi hogar, mi pedacito de Cielo en la tierra. En este Blog podrán leer hermosas historias relacionadas con la Saga de Twilight (SM). Porque como ya dije, Esto no termina con el Libro Amanecer, no mientras todas las fans tengamos imaginación para continuar la historia.

Aquí no solo encontrarán Fics o OneShots escritos por mí, ya que cuento con varias historias de otras Autoras que más que eso son mis amigas. Espero que Comenten y que suspiren con cada una de ellas.

Advertencia:
La mayoria de los fics son para mayores de 16 o 18 años, y/o gente con mentalidad abierta por *lemmon... asi que Los fics tienen clasificacion (Raiting) para que los puedas identificar:
M - (Adultos)
T - (Adolescentes)
K - (Para todas las edades)

*Lemmon : Situaciones Sexuales explícitas


Otra sonrisa que no puedes ignorar...

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LA MAYORIA DE LOS NOMBRES Y PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER
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