
Por Culpa de mi Alma
Marie Pov
Me pasé toda la semana inventando excusas para no verle, me parecía tan extraño estar actuando así, lo normal sería que las excusas fuesen para todo lo contrario, pero aún no me sentía preparada para volver a pararme frente a él, no por miedo, o quizás sí, en realidad el temor que sentía no tenía nada que ver con lo que decía ser, sino más bien al terror de volver a sufrir.
Era una muy mala mentirosa, y mis padres muy malos actores, en casa nadie me había preguntado el porqué esa noche volví llorando, porqué no quise ir yo por mis regalos, o porqué es que me estaba haciendo la enferma para no ir al instituto. Yo los conocía muy bien a los dos, y tenía claro que sabían que enferma no estaba. Supongo que algún día debo agradecerles el que me dejen faltar a clases pero por sobre todo por no hacer preguntas que yo en este momento no sería capaz de responder.
Últimamente me sentía como si estuviera vacía por dentro, como si algo muy importante me faltase para vivir, como si la ausencia de Edward fuera en todo lo que podía pensar en este momento. Ausencia que por cierto, yo misma había obligado.
Cuando estábamos cenando, noté como mi padre estaba en extremo callado, no es que hablara mucho, pero se veía preocupado y mamá tampoco tenía mejor cara que él.
-¿Pasa algo?.
-No cielo, es solo que… - Su voz se desvaneció, algo le preocupaba y yo no lo dejaría pasar tan fácil.
-Mamá, no me mientan ¿sí? Ya soy grande y sé muy bien que algo pasa.
-Van a expropiar la casa donde vivió tú bis abuela Reneé.
-¿Pero porqué?.
-Según dijo el abogado de la familia una carretera pasará por el lugar.
-¿Y ustedes permitirán que hagan eso?
-Cielo, no tenemos alternativa, si no se acepta la expropiación la casa de igual manera será derrumbada, tu padre y yo hemos estado averiguando, pero no hay otra salida que aceptar lo que nos ofrecen por ella.
-No puedo creerlo. – Esa casa era el único recuerdo que quedaba de mi familia, papá no había tenido hermanos, y mi abuelo solo una, pero hace años que murió, o eso se cree luego de que huyera de casa a los diecinueve años.
- En dos días más debemos volar a Florida para sacar las cosas que aún quedan en la casa, la vecina que cuidaba de la ella también debe irse, toda la cuadra ha sido comprada por esa empresa constructora.
-¿Les molesta si los acompaño?.
-¿Pero y tus clases?, Marie, no puedes seguir faltando, solo te lo permitimos porque siempre has sido muy responsable y tienes que tener muy buenas razones para querer tomar un respiro. Pero hija, no volveremos pronto, sacar las cosas de la casa y arreglar los asuntos legales tomará varios días. Creo que no es buena idea.
-Pero mamá, sabes que le tengo mucho cariño a esa casa, además prometo ponerme al corriente, no puedes dejarme fuera de esto.
El tiempo se hiso eterno mientras mis padres se daban miradas silenciosas, esta no era una excusa para alejarme por unos días de Seattle, realmente me importaba el destino cruel que tendría el único recuerdo que nos queda de nuestra corta familia.
Finalmente hablaron.
-Está bien, sabemos que es importante para ti. Pero debes prometer ponerte al corriente en cuanto volvamos, nada de salidas…
-¡Gracias!.-No dejé que terminara de hablar, si antes estaba agradecida de tener padres tan comprensivos ahora lo estaba el doble.
Sin querer la vida me estaba dando un respiro, aunque perder esa única herencia familiar no fuera algo que me alegrara, necesitaba esto.
Los días pasaron rápido, y el vuelo a Jacksonville fue muy tranquilo.
Entrar a la casa de mi bis me causó mucha tristeza, si bien no la conocí mi abuelo siempre me contaba lo divertida que era, lo inestable e infantil que podía ser. Crecí oyendo historias sobre ella. Se me oprimió el corazón solo con pensar que pronto no quedaría nada de estos recuerdos, me dolía pensar que en cuestión de semanas todo esto desaparecerá para convertirse en no más que paredes de cemento.
Miré a mi padre y me acerqué a él para abrazarlo, una lágrima rodó por sus mejillas, era obvio que a él le doliera aún más que a mí esta situación, era la casa de su abuela la que iba a ser demolida, los recuerdos de su familia los que se perderían.
Los dos primeros días los dedicamos para limpiar, ya que la casa llevaba años cerrada, fue increíble ver lo hermoso de la decoración sin todas esas sábanas blancas cubriéndolos, a pesar de que tenía mucho tiempo sin venir los recuerdos vividos en estas paredes comenzaron a llenar mi cabeza. Antes siempre pasaba mis vacaciones aquí. Eso hasta que el abuelo falleciera hace tres años ya.
Los próximos días tuve que terminar de empacar las cosas para la mudanza yo sola, mis papás andaban ocupados con los papeleos legales y todo eso, y mi hermano no había venido porque tenía exámenes toda esta semana y había decidido quedarse en casa de un compañero.
Sólo me faltaba limpiar el ático, por lo que tomé de la bodega un plumero, un par de bolsas de basura, y un espray mata arañas, si hay algo a lo que le temo son a esos asquerosos bichos. Tome la linterna que mi padre había dejado en la encimera esta mañana, subí hasta la segunda planta de la casa y al final del pasillo frente al baño de visitas jalé de la cuerda que colgaba del techo, la verdad es que tuve que emplear más fuerza de lo que parecía necesario, y es que las solapas estaban un poco oxidadas. Unas escaleras se desplegaron al momento en que jalé lo suficiente la cuerda como para que se abriera la entrada al ático. Y para mi sorpresa un rayo de luz me cegó por unos momentos, siempre lo recordé como un lugar oscuro, solo una vez había subido a este lugar, y había sido para subir la caja con las fotos del abuelo el día después de sus funerales.
Dejé caer la linterna que llevaba en las manos. Y terminé de subir los peldaños que faltaban para llegar por completo arriba. Una vez allí di un enorme suspiro, el lugar estaba lleno de polvo y telas de arañas, pero no me daba miedo, la verdad es que la luz que antes me cegó un instante provenía de un tragaluz que según mis difusos recuerdos había estado cubierto por una persiana, que ahora no estaba.
Lo primero que quise limpiar fueron los libros, los apilé y los guardé en una de las muchas cajas que mi papá había dejado el día anterior en el lugar para facilitarme un poco el trabajo. Estaba en eso cuando uno de ellos llamó profundamente mi atención, me resultó demasiado familiar la portada del libro empolvado que tenía sobre mis manos.
“Cumbres Borrascosas”
¿Dónde es que lo había visto?, era muy antiguo, eso estaba más que claro. Saqué la capa de polvo que hacía borrosa la tapa del libro, hace años que no veía un libro tan maltratado, se notaba que había sido leído muchas veces. Lo abrí y en la primera página que por lo general siempre está en blanco decía:
Este Libro pertenece a Isabella Marie Swan / Junio -2006”
El libro pertenecía a la hermana mayor de mi abuelito. Como por reflejo miré la cicatriz en mi muñeca, esa que según mi papá heredé de ella. Di unas cuantas hojeadas a unas cuantas páginas al azar y cuando estaba a punto de cerrarlo una foto cayó del libro. Estiré mi mano para recogerla, una vez que la tuve en mis manos me di cuenta de que en el reverso tenía algo escrito al igual que en el libro, con una letra más bien tosca, con tinta negra y un poco borrosa por el tiempo pero no por eso difícil de leer, esta vez decía:
“ Primer cumpleaños a su lado. Septiembre 13, 2008”.
La calidad de la foto era pésima, muy antigua, ya casi no se veían este tipo de reliquias. Cada uno de estos objetos debía tener por lo menos cien años.
La volteé y traté de quitarle un poco el polvo, se notaba que alguien la había doblado por la mitad, estaba mirando esa línea cuando mis ojos vieron algo difícil de creer.
La mujer de la foto se parecía demasiado a mí, si no fuera porque tenía una fecha escrita en el reverso hubiera creído que la de la foto era yo. Supongo que no solo había heredado la cicatriz de ella. Lo siguiente que vi me asustó y me dejó helada.
¿Edward?
Refregué mis ojos con los puños de mis manos, quizás estaba viendo mal. Volví a mirar con la esperanza de que esto solo haya sido parte de mi imaginación. Tal vez mi subconsciente me estaba jugando una broma de mal gusto. Cerré y abrí mis ojos un par de veces hasta que creí estar lista para volver a mirarla.
Ok, esto si da miedo. Edward seguía en la foto.
La miré, quizás se tratara de un hombre parecido a él. Pero pensándolo mejor, no, la verdad es que no hay nadie que se le parezca, nadie alcanza esa belleza sobrehumana, nadie en este mundo podría ser tan, pero tan igual a él como lo es el hombre en la fotografía. Sinceramente, mi tía abuela no se me hiso lo suficiente hermosa como para merecer ese abrazo que él le daba. Una punzada se hiso en la boca de mi estómago y quise ser yo la merecedora de ese abrazo.
¿Estaba celosa de una foto?
Lo pensé por un segundo, Isabella se parecía a mí. Lo que quiere decir… que yo debía de verme de la misma manera que ella a su lado y eso me puso triste. No es que haya creído que yo era linda, pero ver así el contraste que se hacía entre ellos me hiso ver la realidad.
Aparté el libro y dentro de él dejé la fotografía, exactamente no sé por qué razón lo hacía pero algo dentro de mí pedía respuestas que algún día pretendía encontrar.
Ordenando las demás cajas que allí habían, encontré varias fotografías más, dentro de ellas, estaban las fotos de los abuelitos de mi padre, Renée y Phil, unas cuantas de ellos con mi abuelo en brazos, y otra de ellos y un hombre de bigote abrazando a la tía Isabella. Seguí buscando, sin saber qué precisamente hasta que Edward apareció en otra de las fotos, y no solo él, el resto de su familia también con ropas de otra época, pero estaba segura que eran ellos y la tía Isabella.
Una lágrima se dejó caer de mis ojos y esa misma fue seguida por otras más hasta el punto de nublarme la visión por completo.
“Edward estaba diciendo la verdad, no había otra explicación para esto”.
7 comentarios:
Bueno mi adorada Angy. Qur te puedo decir, gracias por continuar con mi historia favorita. Y este capitulo en particular me gusto mucho. Espero el otro con ansias.
Ah sobre la pelicula eclipse, sigo alucinada. Es que de verdad que quede loka(como si esto fuera posible claro, mas?). Creo que la locura que siento se alimento mas con esta pelicula. Es perfecta. No quiero dar adelantos por que se que hay varias que no la han visto y no quiero arrunarselas.
SALUDOS MI ANGY!!!!!
P.D:Te en intentado llamar pero tu telefono dice que esta vacante. No se que pasa. Espero que si hoy te marco entre la llamada me muero por hablar contigo de la pelicula.
siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! y ahora? q? haya ahya quiero masssssssssssss
HOLA, ME ENCANTO EL CAPI, OJALA ESCRIBAS PRONTO TE LEO TODOS LOS DIAS Y HE DE ADMITIR KE ME DISTE ENVIDIA DE LA BUENA EL DIA KE PUBLICASTE LAS FOTOS, Y ENTIENDO POR KE TE MAMASTE 7 HORS DE FILA LA PELICULA ESLO MEJOR ME NCANTO YA NO PUEDO ESPERAR A KE FILMEN AMANECER MUXOS BESOS Y SIGUE ESCRIBIENDO TE SIGO TODOS LOS DIAS...
KATHYTA
hola, apenas ayer empece a leer esta historia y me encanto, tiene muy buena trama la historia, sigue asi escribes muy bien
hola, apenas ayer empece a leer esta historia y me encanto, tiene muy buena trama la historia, sigue asi escribes muy bien
nena cullen. vale mi niña de esta ya me puesto al dia ayer me acoste a las 3 de la mañana y me le vante a las 7 de la mañana pero a merecido la pena me encanta pero a un que este molida me dejaste con ganas de mas porfa porfa no tardes en actulizar el sigiente vale mi niña consentida y yo promerto no desaparecer tanto un beso mi angy y para pola tambien no cambies nuca sois geniales las dos ya te dije una vez tienes un don nuca cambies te a doro mi angi muchos suspiritos para las dos
Wow.... Si Marie aun dudaba de la palabra de Edward... esas fotos son la confirmacion pura...
Pero no solo eso... tambien es la confirmacion de que la mujer a la que tanto amo y perdio tantos años atras... la mujer que visita en la tumba es su tia-abuela...
Ya quiero ver el reencuentro de Marie con los Cullen... que pida explicaciones y lleve las fotos o algo asi, jaja XD
Dany
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